Usa la RAM de tu sistema para acelerar tu SSD/HDD

por Javier Rodríguez 03/03/2016 7

Los sistemas de cacheo, normalmente basados en previsión de uso, no son ninguna novedad y muchos fabricantes los incluyen de serie en sus aplicaciones de utilidades para sus unidades de almacenamiento. Incluso algunos fabricantes de placas base los incluyen en sus modelos más completos.

Yo os voy a mostrar hoy un método que os permitirá experimentar con esta técnica durante unos días, que creo que es suficiente para darse cuenta de la utilidad real de estas aplicaciones en un entorno doméstico. La aplicación que hemos elegido nosotros es PrimoCache, que tiene un trial de 60 días, y que cuesta menos de 20 dólares en su licencia personal.

Este tipo de programas lo que hacen es colocar una capa entre el sistema operativo y la unidad de almacenamiento. Una capa basada en almacenamiento RAM, usando la RAM de nuestro sistema, buscando prever y almacenar los datos más usados por el usuario. De este modo la próxima vez que los solicitemos estos estarán colocados en la RAM del sistema que es notablemente más rápida que la gran mayoría de sistemas de almacenamiento. También, como es este caso, permiten almacenar los datos a escribir para realizarlo de forma diferida lo que suele resultar en un comportamiento del sistema más fluido.

Este tipo de técnicas tienen mejoras importantes de rendimiento en aplicaciones muy concretas, se usan de forma empresarial como se usan los sistemas Proxy para web, etc. En un entorno doméstico su capacidad de impacto es menor y dependerá mucho de nuestro uso del PC. Lo que si recomiendo es ofrecerle al sistema de cache al menos 4GB de nuestra memoria. Cuanto más, mejor, pero en las 4GB encontraremos un equilibrio adecuado entre la cantidad de RAM habitual en un buen PC y la cantidad de cache suficiente para tener un resultado evidente en el rendimiento general del sistema.

Echarlo a andar es muy sencillo. Elegimos la unidad, el tamaño máximo de RAM que queremos usar y el tipo de cache que usaremos que es básicamente de lectura y/o escritura. Con escritura tendremos una mejora interesante así que yo elegiría esa opción. El resto de funcionalidades, como el funcionamiento de la cache a nivel avanzado, es mejor no tocarlo si no tenemos claro lo que estamos haciendo.

1. Seleccionamos la unidad.

2. El tipo de cache que queremos. 

 3. Tamaño y otras opciones secundarias. Quizás si seleccionar el autoarranque con Windows.

El software una vez iniciado estará funcionando y como visteis en la captura anterior se puede programar para que funcione en cada reinicio del sistema. Pararlo o iniciarlo, si no hemos hecho ajustes raros no tendrá por qué suponer un riesgo para la integridad de nuestros datos. Aun así, siempre hay algún grado de peligro que tenemos que asumir cuando usamos este tipo de aplicaciones. Sobre todo si no contamos con un sistema de SAI/UPS y tenemos datos en escritura que aun no han sido fijados en el disco. 

Los resultados son muy notables cuando usamos benchmarks sintéticos. A la izquierda mi disco antes de PrimoCache y a la derecha después de instalarlo. Más allá de estos datos anecdóticos lo cierto es que no notaremos gran diferencia de rendimiento si ya contamos con un SSD en nuestro PC.