Samsung Galaxy S5 a fondo

Era el evento más esperado de este MWC 2014 y desde luego el que más expectación había levantado; tras numerosos "teaser" ya nadie dudaba que la presentación del Samsung Galaxy S5 sería este lunes 24 en el evento Unpacked 5 de la compañía, y así ha sido.

Numerosos rumores llevaban meses inundando la red, se hablaba de procesadores de nueva generación, pantallas 2k, sensor de huellas digital, resistencia al agua e incluso el uso de aluminio en su construcción; la compañía no podía defraudar con su terminal más puntero y que en años anteriores había sido todo un despliegue de tecnología. Finalmente lo que nos ha dado Samsung ha sido una de cal y una de arena. Para explicar este comentario empezaremos por lo mostrado durante el evento:

El quinto terminal principal de la familia Galaxy S llega con una pantalla de 5,1 pulgadas Super AMOLED con una resolución de 1080p, finalmente nada de 2K ni nada superior a los 1920 x 1080 píxeles tan comunes en los terminales de gama alta de hoy en día, no obstante su desempeño es muy bueno y no ofrece ningún problema de nitidez, a parte de que más de 1080p en un terminal de poco más de 5 pulgadas podría no tener mucho sentido fuera del márketing.

 En cuanto al diseño, la parte trasera cuenta con pequeñas perforaciones que podrían recordar a algún tipo de piel sintética, pero cuando lo tienes en la mano, la sensación de estar ante un terminal completamente de plástico es imposible de olvidar, no ayudan nada sus marcos con un acabado en plástico cromado con unas ondulaciones que no nos han dado una buena sensación ni mucho menos.

Como novedad, el Galaxy S5 incluye resistencia al polvo y a las salpicaduras, cumpliendo la certificación IP67, sin embargo no se puede sumergir como ocurre en los Xperia de Sony, como el recientemente presentado Xperia Z2, por lo que en ese sentido se queda un poco a medias.

Otro aspecto que nos ha decepcionado es su hardware interno. Durante el evento de presentación no se mencionaron en ningún momento detalles como el modelo del procesador, así que cuando tuvimos ocasión de probarlo, instalamos diversos benchmarks como el 3DMark o el AnTuTu, y la app CPU-Z, para así descubrir que el terminal supuestamente más puntero de Samsung incorpora el Qualcomm Snapdragon 800 con 4 núcleos a 2,4 GHz, un procesador que ya vimos hace un año, acompañado de 2 GB de RAM, algo que lo deja por detrás de la competencia como Sony o LG que ya incorporan 3 GB de memoria en sus terminales punteros. Tampoco su batería de 2800 mAh destaca sobre otros terminales con los que deberá competir. La puntuación que nos ofreció el AnTuTu Benchmark fue de 35033 puntos, una puntuación acorde a la potencia de su procesador que supera por poco al Galaxy Note 3 o al Xperia Z Ultra de Sony.

La memoria de almacenamiento es de 16 GB o 32 GB, ampliable por microSD (otra característica que tuvimos que investigar in-situ ya que en ningún momento lo mencionaron ni en Samsung eran capaces de especificarnos).

En cuanto a conectividad si que cuenta con mejoras importantes: soporta LTE de hasta 150 Mbps y WiFi ac MiMo de alta velocidad, incluso integra un modo de descarga rápida que combina ambas tecnologías haciendo uso de la conexión de red LTE y la WiFi ac, consiguiendo velocidades de descargas realmente altas como pudimos probar allí. También soporta USB 3.0 y Bluetooth 4.0.

La cámara es un aspecto donde Samsung si que se ha centrado. tenemos un sensor de 16 megapíxeles capaz de grabar vídeo Ultra HD o 4K (aunque esta función ni se mencionó durante el evento) y con funciones avanzadas de enfoque, que permite entre otras cosas, un enfoque automático que enfoca en tan solo 0,3 segundos o una función que permite enfocar varios puntos a la vez, o enfocar posteriormente a la toma de la foto, como ya  hace Nokia con sus Lumia o LG en el G Pro 2.

 

No podía faltar el modo HDR a tiempo real, una característica que se agradece en entornos con grandes contrastes lumínicos.

Otra característica que se esperaba y que finalmente incorpora este Galaxy S5 es su lector de huellas dactilares. Este sensor se integra en la propia pantalla, en la zona más inferior, y permite identificarnos con nuestra huella, realizar pagos con nuestro móvil de manera segura o restringir información del terminal.

 

Otro aspecto que nos ha llamado la atención es la inclusión de un sensor de pulso situado justo al lado del flash LED, funciona con una aplicación específica de monitorización y deporte de Samsung, y al colocar el dedo en ese sensor se iluminará en rojo y nos mostrará nuestras pulsaciones por minuto para poder darnos consejos para la realización de nuestro entrenamiento.

La interfaz con la que Samsung personaliza Android (en esta ocasión 4.4 KitKat) ha sufrido un fuerte cambio, ahora la parte de configuración está basada en iconos con forma de círculos de colores con acceso a las diversas funciones de configuración. Integra también un sistema de tarjetas con acceso a la información y aplicaciones recomendadas e incluso un modo para niños con una interfaz infantil pensada para los más pequeños de la casa.

Su precio todavía no ha sido confirmado, pero nos han comentado que rondará una cifra entre los 600 y 699 Euros. Estará disponible en múltiples países el 11 de Abril en 4 colores (blanco, naranja, negro y azul).

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