Gigabyte SabrePro 15

Actualmente Gigabyte tiene varias gamas de producto dentro del mercado de portátiles gaming. Por un lado podemos hablar de los modelos bajo la marca Aorus con equipos gaming de alto rendimiento. En otro lado tenemos la gama Aero, que reducen su grosor y tamaño al máximo para ofrecer algo muy portable sin renunciar a la potencia y rendimiento que se espera de equipos destinados a juegos o tareas pesadas.

Para los que buscan algo más económico sin salirse del mundillo gaming, Gigabyte dispone de la gama Sabre con especificaciones más modestas pero unos precios mucho más contenidos. Ahora, la gama SabrePro va un poco más allá creando algo intermedio que intenta combinar unos precios algo ajustados con algo más de rendimiento que la gama Sabre.

De hecho, las especificaciones técnicas de este SabrePro 15 son muy similares al Aero 15 que analizamos en el pasado, solo que en este caso su grosor, tamaño y peso aumentan considerablemente al mismo tiempo que se reduce su precio para ofrecer un portátil con un precio más asequible centrado en los que no necesitan tampoco algo tan fino o ligero.

Este equipo cuenta con unas especificaciones que ya hemos probado en otras ocasiones. Su procesador es el mítico Intel Core i7-7700HQ para portátiles de alto rendimiento y la GTX 1060 de 6 GB de NVIDIA es una solución para juegos que queda justo en el medio de su gama.

No le falta un SSD NVMe, pantalla Full HD y 16 GB de memoria DDR4 entre el resto de especificaciones.

  • Procesador Intel Core i7-7700HQ
  • 16 GB (2x8GB) de memoria RAM DDR4 a 2.400 MHz
  • Pantalla de 15,6 pulgadas FullHD IPS
  • Tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX 1060 de 6 GB GDDR5
  • 256 GB de SSD NVMe M.2 + 2 TB de HDD
  • Teclado RGB
  • USB 3.0, USB 3.1 Type-C
  • HDMI 2.0, Mini DP 1.3, lector de tarjetas
  • WiFI 802.11ac, Bluetooth 4.2, gigabit Ethernet
  • 2 altavoces de 2 W +Subwoofer 2W
  • Batería de 60WH
  • 390m x 268 mm x 25 mm
  • Peso de 2,5 kg con batería

El Gigabyte SabrePro 15 es un equipo gaming y por tanto su diseño cuenta con ciertos detalles comunes a este tipo de portátiles, sin embargo, Gigabyte siempre ha apostado por unos diseños bastante discretos y elegantes que no desentonarían si utilizamos el ordenador en un lugar público como una cafetería o una biblioteca. Aun así, ahí tenemos unas grandes toberas para la salida de aire, ángulos marcados en la parte trasera y el teclado con iluminación RGB.

Sus dimensiones son correctas para un portátil de 15,6 pulgadas, tenemos unos 390 m x 268 mm de largo por ancho y un grosor de 2,5 mm que, si bien no lo convierten en un ultrabook, tampoco es demasiado exagerado y se mantiene en lo habitual en un portátil de estas características. Lo mismo podemos decir de sus 2,5 kg de peso.

Gigabyte ha prescindido de iluminación en la parte trasera manteniendo ese toque discreto que aplican a mucho de sus portátiles gaming y los ángulos son también bastante ligeros dando un acabado bastante elegante.

En cuanto lo abrimos podemos ver el teclado RGB con un buen recorrido de teclas y personalización en colores y funciones de las cuatro teclas M, el touchPAD de generosas dimensiones y su pantalla de 15,6 pulgadas encastrada con unos marcos más que generosos. Hay que tener en cuenta que este equipo busca un precio más contenido que otras gamas y tampoco podemos esperar los marcos ultrafinos del Aero 15 aquí.

Internamente el SabrePro 15 es sencillo de abrir, solo hay que retirar los tornillos y acceder al interior, sin ninguna trampa ni truco que lo haga complicado.

Tenemos acceso a todos los componentes que se pueden sustituir, todos ellos con unos finos protectores negros.

Podemos acceder a los SSD M.2, al disco duro y a la RAM, así como al módulo de la WiFi/Bluetooth.

El diseño del sistema de refrigeración se centra sobre todo en la tarjeta gráfica, utilizando cuatro heatpipes para la GPU y sus memorias y solo una para la CPU. De hecho, el ventilador izquierdo se dedica a la GPU y el derecho se comparte entre GPU y CPU. Esto hace que la GPU luego mantenga unas temperaturas bajo control en todo momento, pero la CPU se sobrecalienta con facilidad como veremos más adelante.

El SabrePro 15 tiene una pantalla de 15,6 pulgadas con resolución Full HD sobre un panel IPS con ángulos de visión de 178º en vertical y 178º en horizontal. Cuenta con un acabado mate que evita los brillos de luces o entornos muy iluminados que se agradece, aunque quizás le falta algo de brillo al panel, sobre todo si lo comparamos con otros equipos similares.

Hemos realizado la batería de pruebas habituales a la pantalla del SabrePro 15 y nos ha ofrecido un brillo máximo de tan solo 298 cd/m², aquí hubiera venido bien algo más cercano a los 350 cd/m² o superiores. El contraste nativo es de 790:1 dado que el brillo del negro es de 0,3775 cd/m² ( donde el 0 sería sin iluminación, como en un panel OLED).

En cuanto a la cobertura del estándar sRGB podemos ver que se queda muy cerca del 100%, aunque hay ciertos colores hacia la zona verde y azul que se le escapan.

Con la calibración de serie podemos ver como el esquema RGB en la escala de grises muestra unos rojos bastante bajos que rondan el 85% (100% sería lo ideal), el verde se queda entre 100-105% y el azul también se mantiene bastante cercano  a los 105% en la mayoría de caso.

Si miramos la temperatura del color podemos ver que el panel del SabrePro 15 se queda en unos valores que rondan los 7300K, esto significa una calibración algo más fría del blanco real (6500K). En principio esto no tiene por qué ser malo, ya que muchos usuarios prefieren unos tonos más azulados en las pantallas de sus dispositivos, pero habría que calibrarlo si buscamos una representación más cercana a la realidad.

Como siempre en estas pruebas, os dejamos con el comparador de colores que muestra la diferencia entre el color que debería mostrar la pantalla (derecha) y el que realmente muestra (izquierda). A mayor diferencia, peor es y mayor será el número que aparece junto a los colores.

La batería de 60 Wh del SabrePro 15 no es especialmente grande, sin embargo, dentro de los portátiles gaming que hemos analizado en los últimos meses se coloca en el TOP tres con 122 minutos de batería durante el test intensivo de PCMark 8, un test donde se utiliza navegación, ofimática, videoconferencia, juegos y edición multimedia de manera continua.

Es superado por el Acer Predator Helios 317 por 4 minutos y ya por el Aero 15 de la propia Gigabyte con una batería de mucha más capacidad.

Rendimiento

Pasamos ahora a las pruebas de rendimiento. Aquí no vemos nada nuevo, ya que el Core i7-7700HQ y la GTX 1060 la hemos probado en varias ocasiones y los resultados que da el Gigabyte SabrePro 15 son bastante consistentes.

Se puede ver que hay un pequeño descenso en los resultados si lo comparamos con ordenadores con el mismo procesador y gráfica. Nos tememos que esto es debido a una falta de refrigeración del procesador que hace que alcance temperaturas bastante elevadas incluso con tareas poco completas. De hecho en el test de Cinebench, que solo se basa en procesador, podemos ver como otros modelos con ese procesador rondan los 740-750 puntos y el Core i7-7700HQ del SabrePro se queda en 666 puntos.

El SSD ofrece un rendimiento sobrado con su interfaz M.2 NVMe.

Externamente no hay ningún problema, tras largas sesiones de juego donde otros portátiles podían resultar molestos en la zona del teclado por sus temperaturas, el SabrePro 15 apenas alcanza 33,6 grados en la zona más caliente del teclado y de tan solo 22ºC en el trackpad.

La zona más caliente está justo encima de uno de los disipadores y alcanza 43,3º, pero no es una zona que se utilice con las manos.

La tarjeta gráfica, incluso ejecutando test o juegos no muestra problemas de temperatura, la máxima que conseguimos fueron 86 grados durante un test del 3DMark. Sin embargo no podemos decir lo mismo de la CPU.

Ya vimos que la distribución del sistema de refrigeración del SabrePro 15 utiliza todos sus recursos para la gráfica y deja al procesador tan solo un heatpipe que va a un disipador compartido, encima, con la GPU.

Esto hace que cuando realizamos alguna tarea relativamente ligera, el Core i7-7700HQ se ponga a 90-92 grados, por ejemplo instalando el Steam mismamente. Si ponemos un test intensivo o un juego, las temperaturas de los núcleos alcanzan los 96 grados y en estos rangos el procesador ya toma medidas para reducir la temperatura y, por tanto, su rendimiento, lo que explica que este portátil ofrezca unos resultados de rendimiento en CPU inferiores a los de otros equipos, incluyendo incluso al Aero 15 que era bastante más fino.

El Gigabyte SabrePro 15 es un portátil para los que buscan algo intermedio dentro del mercado gaming, sin irse a equipos de 5-6 centímetros y 2000-3000 Euros o modelos que unifican potencia y un diseño fino o ligero. Este portátil mantiene un perfil convencional, con unos 2,5 centímetros y lleva un hardware bastante equilibrado con el Core i7-7700HQ, de los modelos más potentes para portátiles, junto a una GTX 1060 que se queda en el medio de la gama gaming de NVIDIA, bastante por encima de soluciones como la 1050 pero también lejos de las 1080 más potentes

A pesar de buscar el equilibro, tiene algunos puntos que destacan como puede ser su SSD NVMe de alto rendimiento con 256 GB y el extra que da ese HDD de 2 TB para almacenaje. También nos ha gustado la gestión térmica de la zona exterior, sin sobrecalentamiento ni nada que lo haga molesto al uso.

En la parte de los contras tenemos, sobre todo, el tema de las temperaturas del procesador, el sistema de refrigeración se centra demasiado en la tarjeta gráfica y deja al procesador con una disipación deficiente que hace que tome altas temperaturas incluso en tareas que no deberían suponer un problema. Esto penaliza directamente al rendimiento del equipo dejándolo por debajo de equipos más finos que deberían tenerlo más difícil en ese sentido.

Otras cosas que podemos echar en falta son un mayor brillo en la pantalla y quizás algo más de conectividad, se echa de menos el puerto Thunderbolt 3 y también unos marcos más finos aunque entendemos que estos son sacrificios necesarios para ajustar el precio hasta los 1.599 Euros que cuesta este Gigabyte Sabre 15. Como comparación, el Gigabyte Aero 15 con un hardware interno similar pero sin estas carencias se va hasta los 2.000 Euros.

Está claro que Gigabyte ha realizado algunos recortes para mantener al SabrePro 15 con un precio por debajo de los 2.000 Euros, al final es decisión del consumidor escoger qué necesita y el precio que está dispuesto a pagar y se agradece que los fabricantes ofrezcan un catálogo que de todas las opciones posibles. De hecho, con este modelo Gigabyte cubre prácticamente todo el espectro de portátiles gaming.