Lapchilla. El refrigerador de portátil de Coolink

Introducción.

Cada día dedicamos mas horas delante del ordenador y cada día usamos más portátiles como ordenadores principales para ocio y trabajo. Los portátiles ofrecen muchas ventajas pero también inconvenientes sobretodo en lo referente a ergonomía. Para compensar estas desventajas es importante buscar alguna base que mejore nuestra posición delante del ordenador y que a poder ser añada algún elemento extra, como refrigeración, para mantenernos en una actitud cómoda delante del ordenador.

Coolink Lapchilla.

El Lapchilla es un producto que probamos en exclusiva y que os traemos unos días antes de su lanzamiento oficial. No deja de ser una base de portátil pero tiene algunas novedades muy interesantes que lo hacen un producto innovador.

Este fabricante Taiwanés tiene una reputada fama en Asia desde principios de los años noventa produciendo disipadores y soluciones térmicas para diversas marcas y en 2005 dieron el salto a Europa con una gama de productos en constante crecimiento donde podemos encontrar todo tipo de soluciones de refrigeración para procesadores, chipsets, VGAs y accesorios como pastas térmicas y ahora este refrigerador para portátiles.

Se trata de una base de portátil con tres posiciones de inclinación y un ventilador de 220mm de diámetro para conseguir una refrigeración máxima con un nivel de ruido mínimo. Estas novedades hacen del Lapchilla una opción muy interesante para los que buscan una solución térmica adecuada para sus ordenadores portátiles y también más ergonomía a la hora de trabajar con el ordenador.

El Lapchilla ofrece, con sus 800gr de peso, una solución compacta que podremos transportar con nuestro ordenador. Tiene tres posiciones de inclinación, una totalmente plegada, otra a 15º de inclinación y una última que llega hasta los 32º de inclinación. La primera posición está orientada al transporte y a la refrigeración pura y dura. En la segunda encontraremos un ángulo de trabajo muy interesante para las manos pudiendo escribir en el ordenador de una forma cómoda y sólida ya que el portátil queda perfectamente apoyado en la base. La inclinación mas pronunciada, de 32º sobre la horizontal, esta mas pensada para aquellos que trabajan con el portátil con un teclado y ratón externo dejando la pantalla a una altura muy adecuada para los ojos en línea recta y a la altura de los mismos.

Tres posiciones que mejoran notablemente la ergonomía a la hora de trabajar con nuestro ordenador y una garantía de buen funcionamiento gracias a un sistema de refrigeración maximizado. El ventilador del Lapchilla es el más grande que encontraremos en una base para ordenadores portátiles. Tiene un diámetro de 220mm y a sus 600rpm es capaz de mover hasta 50m3/h de aire. La ventaja es que siendo tan grande y a vueltas tan reducidas el ventilador apenas produce 16db de ruido que es mucho menos de lo que puede producir el extractor del portátil y con este caudal es capaz precisamente de reducir notablemente el uso de la ventilación activa de cualquier portátil medio. Reduciendo el uso de la ventilación activa conseguiremos menos ruido en general y tendremos un funcionamiento más agradable.

El Lapchilla se alimenta de una conexión USB del ordenador así que no requiere de ninguna toma eléctrica adicional. El conector que utiliza es compacto, se puede ocultar dentro de la propia base y dispone de un hembra en el propio conector para que no perdamos ninguno de los valiosos puertos USB de nuestro ordenador. Es compatible USB 2.0 así que no tendremos tampoco perdidas de velocidad.

Las dimensiones de esta base son 300x270x25mm así que su transporte se puede realizar en la misma bolsa del portátil y es adecuado para ordenadores de entre 12 y 17 pulgadas de pantalla. Nosotros hemos probado la unidad con un ordenador portátil de 12” que se ajusta bien al perfil de ordenador que solemos adquirir ahora para dar un doble uso de ordenador doméstico y portátil.

Experimentando con el Lapchilla de Coolink.

Una de las primeras cosas que buscamos en este tipo de bases es que el agarre sea solido. Que no tengamos la sensación de que el portátil baila sobre ella porque entonces se pierde cualquier beneficio que nos pueda estar dando la base con su diversas inclinaciones. Primero la base tiene que tener una buena superficie de apoyo sobre la mesa y lo segundo es importante que la base agarre bien al portátil sobre su superficie.

En el caso del Lapchilla tenemos lo primero y lo segundo. Tiene una gran base de apoyo así que el agarre es sólido y firme y la superficie donde reposa el aparato finaliza en una que impide que el portátil resbale hacia abajo y que tiene ventanas suficientes para poder ver los leds o botones que muchos portátiles tienen en esta zona.

Sin duda lo más interesante de esta base es su gran capacidad de refrigeración. Normalmente todos los portátiles introducen aire por la base y la expulsan por los laterales o la parte trasera del conjunto. Cuando no usamos una base el aire que entra en el ordenador va forzado por el propio esfuerzo de expulsión de aire caliente lo que induce a un uso mas continuado de la refrigeración activa y también a que trabaje con velocidades más elevadas.

El Lapchilla introduce gran cantidad de aire fresco, que toma gracias a sus generosas tomas de iré, a toda la base del aparato entrando tanto por las rendijas de aire activo como en zonas pasivas. Esto además de refrigerar todo el aparato por igual permite un uso menos forzado de la refrigeración del ordenador y se traduce en menos ruido general. También encontraremos mas vida útil para partes mecánicas de la refrigeración del portátil y por tanto una mayor vida útil del mismo.

Análisis y Conclusión.

Si usamos constantemente nuestro ordenador portátil como ordenador de sobremesa en trabajo o casa sin duda una base es fundamental. Si esta base nos permite una diversidad de posiciones y una refrigeración superior que no produzca ruido pues entonces tenemos una combinación de elementos perfecta.

El Lapchilla es una gran base de refrigeración pero para mí tiene algunos aspectos que se deben mejorar. Es sólido, muy sólido, pero no lo parece y además de serlo tiene que parecerlo. Coolink debería también introducir otros colores, como plata y negro, para ajustarse mejor al diseño de muchos ordenadores portátiles, de hecho en blanco actualmente no hay demasiados así que colores más oscuros ofrecerán un acabado global más adecuado para cada usuario. Debo decir que por conversaciones con el fabricante este es un factor que se va a corregir con la entrada de otros colores empezando por el negro así que podemos decir que este color blanco será una opción más que una obligación. De hecho también se plantean usar ventiladores iluminados con leds para dar un toque de color.

Otra mejora que se puede introducir es la incorporación de un pequeño hub USB sin alimentación que se pueda usar para dispositivos de poco consumo como teclados y ratones. Un par de puertos serian de gran ayuda para los que usamos teclados y ratones externos con nuestro ordenador portátil.

A pesar de estas ideas sobre posibles añadidos hay que decir que el Lapchilla tiene una base de prestaciones muy sólidas y cuidadas. Permite varias posiciones de apoyo, es muy estable, refrigera sin producir ruido y permite su transporte con comodidad. Es sin duda una de las bases de apoyo de portátiles más completa del mercado y solo le falta ser un poco más vistosa estéticamente.