MSI VR ONE 6RE

Queramos o no, la Realidad Virtual ha sido uno de los pilares de muchos fabricantes de hardware durante el 2016 y lo seguirá siendo durante este 2017 aún más.

La llegada de sistemas de VR como Oculus Rift o HTC Vive ha hecho que aparezcan nuevas formas de ocio en el mercado de los juegos de PC y, aunque estamos en unas fases tempranas del desarrollo de esta tecnología y no podemos saber con exactitud hacia donde irá el futuro, los fabricantes no pueden perderse este tren.

Uno de los conceptos más vinculados a la Realidad Virtual que podemos encontrar en el mercado de los ordenadores llega de la mano de MSI con su VR ONE, un sistema pensado específicamente para la VR y que busca ofrecer una experiencia de juego con menos limitaciones y lo más inmersiva posible.

 El concepto en sí es el de un ordenador integrado en una mochila para poder jugar sin las ataduras de los cables, uno de los puntos débiles principales de las gafas VR que hay para PC actualmente, al que MSI ha dotado de toda la potencia necesaria para jugar a los últimos juegos disponibles para realidad virtual a tope de calidad

Especificaciones técnicas

  • Procesador Intel Core i7-6820HK
  • 16 GB RAM DDR4 a 2400 MHz
  • NVIDIA GeForce GTX 1070 8 GB
  • SSD NVMe Samsung SM961 de 512GB
  • Sonido Nahimic 2
  • WiFi 802.11ac + Bluetooth 4.1
  • USB-C 3.1, Thunderbolt 3, HDMI, DP.
  • 2 baterías de 91,66 Wh
  • 3,6 KG
  • 292 x 54 x 409mm

Ya hemos podido ver que el MSI VR ONE no es un ordenador convencional al uso, está orientado a ser utilizado como mochila pegado al cuerpo, por lo que las entradas y salidas de aire se encuentran en la parte opuesta a la espalda y separadas de ella por una estructura de plástico.

El diseño del conjunto sigue la línea marcada por MSI en sus equipos Gaming Series, con ángulos marcados, líneas agresivas y toques en rojo junto al escudo con el dragón. También cuenta con una zona con acabados en aluminio cepillado.

Tiene un grosor de 54 mm, superior al de la mayoría de portátiles, ya que aquí no tiene ninguna ventaja disponer de un grosor más reducido y disponer de menos espacio para la refrigeración.

Hablando del sistema de refrigeración, el VR One cuenta con dos turbinas de generosas dimensiones que se encargan, cada una, de refrigerar un componente. La turbina derecha cuenta con 5 heatpipes y su tarea es la de mantener refrigerado al procesador, mientras que la turbina izquierda cuenta con 5 heatpipes encargados de mantener bajo control la temperatura de la GTX 1070 que, por cierto, llega en formato MXM modular.

De esos 5 heatpipes, uno de ellos se encarga de las memorias gráficas, mientras que el resto del equipo no necesita refrigeración activa.

Tan solo la tapa trasera cuenta con una zona con un gran pad térmico para refrigerar al SSD M2. Esa tapa da acceso también a los dos módulos de memoria DDR4 que son bastante sencillos de sustituir.

Uno de los aspectos más importantes de un equipo destinado a la VR son los puertos, el MSI VR One cuenta con cuatro USB-A 3.0, un USB-C 3.1 con thunderbolt, un DisplayPort, HDMi y conectores de audio, más que suficiente para utilizar con unas gafas como las HTC Vive con las que hemos realizado las pruebas.

Se incluye un cable más corto para sustituir el cable largo de las Vive y así no tener que cargar con los cables colgando. Además, un detalle a agradecer es la incorporación de un puerto de alimentación como el de las HTC Vive que dota de energía a las gafas directamente.

El equipo carece de conectividad Ethernet, algo que no tendría mucho sentido cuando se utiliza con las gafas, ya que lo que se busca es prescindir de los cables, pero, dado que el VR One puede funcionar como ordenador de sobremesa normal, no hubiera estado de más añadir ese puerto. De la misma manera, el solo integrar un puerto HDMI puede hacer algo engorroso el proceso de configuración como veremos más adelante.

El VR One se alimenta de dos baterías con un sistema de anclaje similar al de los portátiles y, justo en el centro, hay un conjunto de 4 filas de dos leds encargados de mostrar la capacidad de batería de la mochila.

Si sumamos las baterías, la placa trasera y el sistema de mochila, el MSI VR One alcanza un peso de 3,6 KG

Al ser un equipo fuera de lo normal os iremos contando paso a paso como es utilizarlo desde que lo sacamos de la caja hasta que empezamos a jugar.

Nada más colocamos las baterías y encendemos el PC necesitaremos conectarlo a una pantalla y un teclado/ratón para su configuración inicial, por lo que aquí ya no solo nos llegará con las HTC Vive y necesitaremos algunos periféricos.

Una vez realizamos la configuración inicial nos encontraremos con un problema: para poder configurar las gafas Vive necesitamos conectarlas al HDMI, y el VR One ya no dispone de más puertos HDMI por lo que, o bien tenemos algún cable/monitor compatible con DisplayPort o Thunderbolt, o necesitaremos conectarnos de manera remota al VR One como indican en el propio manual.

Eso introduce la necesidad de disponer de otro ordenador adicional para poder configurarlo todo, además, por defecto, las sesión remota de Windows transmite también el sonido, por lo que tendremos que deshabilitar esa opción para poder escuchar a través de las HTC Vive y sus auriculares.

Por suerte, este problema solo surge al principio, ya que si configuramos el Steam VR para que se inicie automáticamente podremos entrar a los juegos sin necesidad de una sesión remota o de otro monitor. Al menos mientras no queramos cambiar nada del ordenador ya que, aunque el Steam VR tiene un modo para controlar el escritorio desde las HTC Vive, no suele funcionar muy bien en la mayoría de casos y tendremos que conectarnos en remoto más de lo deseable con todo el engorro que eso supone.

Una vez hemos pasado por la configuración tan solo tendremos que ponernos en la espalda el MSI VR One y empezar a jugar. La mochila no se hace pesada en absoluto, el sistema de enganche es firme y cómodo y no tendremos problemas en ese sentido.

Tampoco notaremos calor en la espalda gracias a que la salida de aire está en los laterales y que la estructura del PC va separada de la espalda por otra pieza. Nada mejor para ver lo que ofrece un equipo como el MSi VR One 6RE que verlo en acción en un vídeo:

Tras haber probado las HTC Vive en más de una ocasión y terminar enredado en los cables tras algunas sesiones de juegos, el poder utilizarlas ahora sin ningún cable que te ate al ordenador es una maravilla, y seguro que se aprovecha aún más en entornos de juego más amplios.

La libertad de movimientos dentro del área de juego es total y podremos movernos con mucha más confianza sin tener miedo de enredarnos o dar un tirón a los cables que podría terminar en desgracia para un ordenador o portátil convencional.

La elección de un sistema de doble batería de 91,66 Wh es un acierto. Teníamos nuestras dudas al principio, pero el VR One aguanta unas dos horas de juego sin problemas. Si lo utilizamos como ordenador convencional para navegar o multimedia podremos alcanzar sobre unas 5 horas de uso.

Rendimiento

En cuanto al rendimiento, hemos realizado ya varias reviews con las GTX 1070 de portátiles y este procesador y los datos son lo esperado. Un detalle que hay que comentar es que todas las pruebas de rendimiento las hemos realizado con la batería ya que, al contrario que en los portátiles, el MSI VR One es capaz de entregar toda su potencia sin necesidad de conectarlo a la corriente.

Todos los títulos de VR que están disponibles en Steam son ejecutados por el VR One sin problemas y con la máxima calidad, de hecho, el propio test de rendimiento de Steam VR ya deja ver que el hardware de este equipo no tendrá ningún problema.

Mención especial para el SSD Samsung SM961 que incluye el VR One 6RE, todo un portento que alcanza cifras cercanas a los 3.000 MB/s en un único SSD sin raid. Este SSD utiliza interfaz NVMe PCIe 3.0 x4 a través de M.2.

 

El MSI VR One nace como respuesta a la problemática de uso de cables en las gafas de realidad virtual para PC y cumple su objetivo con creces.

Tenemos un ordenador potente, ligero y muy cómodo de colocar como mochila con todo lo necesario para conectar a las gafas de realidad virtual y olvidarnos de los molestos cables que limitan el movimiento y obligan a reducir la zona de juego considerablemente.

El concepto está muy bien desarrollado y hace lo que promete, sin embargo, ya hemos visto más de un desarrollo para evitar el uso de cables en gafas de realidad virtual, de hecho, la propia HTC ya anunció un módulo inalámbrico para las HTC Vive que, si hace lo que promete, evitará depender de los cables sin necesidad de cargar con el PC a hombros, por lo que soluciones como este MSI VR One podría tener un recorrido muy limitado si la tecnología inalámbrica llega pronto al mercado (HTC hablaba del segundo trimestre de este año) y ya no necesitamos pagar el sobrecoste que supone un ordenador de esta potencia en un formato tan específico.

El precio que hay que pagar no es poco, hablamos de unos 2399 Euros que cuesta la versión actual (con Kaby lake en vez de Skylake) del MSI VR One con la GTX 1070 y el resto de componentes que analizamos. Una cantidad elevada, sobre todo si la comparamos con un ordenador de sobremesa con potencia similar o superior, pero no tan diferente a la de un portátil con estas características.

Sea como sea, mientras esperamos que las soluciones inalámbricas lleguen al mercado, a día de hoy la realidad es la que es y los sistemas inalámabricos no ofrecen unas latencias lo suficientemente baja para ser viables en la realidad virtual de PC, por lo que la única manera de jugar con sistemas VR con libertad y sin estar limitados por los cables son PCs con el concepto que tiene este MSI VR ONE.

Si buscas conseguir la máxima inmersión y libertad en Realidad Virtual de calidad y no quieres esperar a ver cómo evoluciona el mercado con sistemas inalámbricos futuros, el MSI VR One es tu equipo ideal.