Review Caja Mini-ITX Cooler Master Mastercase H100

La Cooler Master Mastercase H100 es la hermana más pequeña dentro de la familia Mastercase H. Se trata de una torre con unas medidas de tan solo 312 x 216 x 301 mm pensada para ordenadores compactos basados en placas base Mini-ITX pero que, a pesar de estas medidas reducidas, mantiene el diseño característico de la gama H y el uso de un enorme ventilador de 200 mm en el frontal.

Con un formato tan pequeño como el ITX tendremos alguna que otra limitación de tamaño, aún así, la Cooler Master Mastercase H100 es capaz de albergar fuentes de alimentación ATX y tarjetas gráficas de doble slot, incluso tenemos espacio para sistemas de refrigeración líquida para crear un ordenador muy manejable pero con mucha potencia.

Especificaciones técnicas de la Cooler Master Mastercase H100

  • Soporte para placas base Mini ITX
  • Puertos frontales: 2 x USB 3.0 + minijack audio/micro
  • 1 x bahías de 3,5"/2,5"
  • 3 x bahías de 2,5"
  • Soporte para tarjetas gráficas de 21 cm
  • Soporte para fuentes de alimentación ATX de hasta 21 cm.
  • Soporte para disipadores de CPU 83 mm
  • Incluye un ventilador frontal de 200 mm con RGB
  • Admite radiadores de 120, 140 y 200 mm.
  • Controlador RGB para el ventilador integrado.
  • 2 slots de expansión
  • Medidas de 312 x 216 x 301 mm
  • Precio: 64,99 Euros.

Si conocéis algunas de las Mastercase H de Cooler Master, como la Mastercase H500, posiblemente veáis en esta Mastercase H100 varios de los elementos de diseño que la hacen inconfundible hasta el punto de parecer, como realmente es, una versión en miniatura.

Con un formato prácticamente cúbico, la H100 tiene su principal elemento diferenciador en ese enorme ventilador frontal de 200 mm que se deja ver a través del panel frontal con rejilla microperforada que, aparte de dejar pasar mejor el aire, también sirve como filtro de polvo desmontable.

Dicha zona está en medio de dos columnas laterales que se curvan en la zona superior e inferior recorriendo toda la caja salvo en la zona trasera.

En la curvatura que une la parte frontal con la parte superior nos encontramos el panel de conectividad con el botón de encendido en forma del logo de Cooler Master en la zona central. Dicho botón está bordeado por una zona de LEDs blancos y rodeado de las distintas opciones de conectividad que incluye la caja

 

Si seguimos en la zona superior nos encontramos con otra rejilla metálica para facilitar la expulsión del aire y una llamativa hendidura hacia atrás que forma una suerte de asa para poder cargar con la caja fácilmente cuando necesitemos moverla. De hecho, una de las principales ventajas de esta torre en formato ITX es la portabilidad que ofrece.

la zona trasera tiene espacio para las salidas/entradas de la placa junto a dos slots PCI para tarjetas gráficas o de otro tipo. Destaca también el módulo para la fuente de alimentación que sobresale hacia fuera para dejar más espacio a fuentes ATX de hasta 21 cm. De hecho, hemos probado cajas ATX que tenían menos espacio para fuentes que esta H100 ITX.

En los laterales tenemos un panel de acero que se retira con dos tornillos en un lado y otro panel no extraíble en el otro ya que es, además, el soporte para la placa base.

Los tornillos para retirar el panel están sujetos al mismo para facilitar su colocación y evitar que se pierdan, un detalle a agradecer.

Al acceder al interior nos encontraremos con un panel metálico sobre el que se pueden fijar dos unidades de 2,5".

Al retirarla tenemos acceso al espacio interior distribuido en una única cámara para todos los componentes.

La conectividad externa de la Cooler Master H100 está concentrada en el panel frontal/superior. A la izquierda del botón central tenemos los conectores de auriculares y micrófono, en formato mini jack de 3,5mm, junto con el LED de estado de HDD y un botón de reset que, aparte de funcionar como tal, también se puede utilizar para cambiar los colores y los efectos de los LED del gran ventilador central.

En el otro lado están dos puertos USB de tipo A con soporte USB3.0.

A pesar de su pequeño tamaño, la Mastercase H100 tiene espacio para cuatro unidades de almacenamiento en total, ya sea cuatro SSD/HDD de 2,5" o tres de ellos junto a un disco duro de 3,5".

Dos de las unidades de 2,5" se pueden colocar fijándolas con tornillos directamente en la plancha metálica que se encuentra debajo de la tapa.

Las otras dos unidades se pueden colocar en el suelo de la H100, para ello se incluye un curiosos sitema de anclaje formado con 4 tornillos junto a unas gomas que encajan y deslizan en los agujeros inferiores de la torre.

La unidad de disco duro de 3,5" se puede colocar únicamente en el suelo de la torre, para ello se colocan dos tornillos en el HDD que deslizan y encajan en la base para, posteriormente, fijarlo con otros dos tornillos directamente.

Sin duda una manera de aprovechar el espacio al máximo en una torre tan compacta que termina ofreciendo las mismas o más posibilidades de almacenamiento que algunas torres mucho más grandes que hemos visto.

 

 

 

Pocos secretos esconde a nivel de refrigeración la Mastercase H100. Cooler Master ha querido mantener el diseño de la gama H con ese característico ventilador de 200 mm en la parte frontal.

Sin duda una buena idea ya que, unido al diseño de una sola cámara con frontal perforado, el ventilador genera un buen flujo de aire directamente sobre todos los componentes. Además, dado su tamaño, no requiere de altas RPM y su funcionamiento es muy silencioso.

El ventilador se gestiona directamente con un conector de 3 pines (no tiene PWM) que va directamente a la placa base o a algún controlador de ventiladores que tengamos.

Se puede sustituir dicho ventilador por modelos de 120 o 140 mm, pero no tiene mucho sentido teniendo en cuenta las ventajas de disponer de un ventilador silencioso de 200 mm.

De hecho, con este ventilador y con este diseño de torre, posiblemente sea la manera más óptima de refrigerar una caja tan compacta como esta, asegurándonos que todos los componentes reciben flujo de aire.

Lo que sí se puede hacer es colocar un radiador de refrigeración líquida de 120 o 140 mm (también se soporta de 200 mm, pero no es un formato demasiado habitual)

La iluminación RGB se integra en el propio ventilador y tiene un conector de 4 pines RGB compatible con la mayoría de sistemas de sincronización RGB de placas base del mercado.

Sin embargo, para aquellas placas que no tienen controladora RGB, Cooler Master incluye un pequeño controlador externo en la Mastercase H100 donde se conecta la toma RGB del ventilador y se alimenta con un cable de energía SATA. Dicho módulo, al contrario de lo que estamos acostumbrados a ver, no va fijado a la caja sino que es un módulo "suelto" que tiene un botón para poder controlar la iluminación.

Posiblemente ya os hayáis dado cuenta que este sistema de cambiar color/efectos con un botón en un controlador que estará dentro de la caja no es muy práctico ya que obligaría a desmontar la caja de cada vez que queramos cambiar el color/efecto de la iluminación.

Por suerte, dicho adaptador tiene un pequeño conector en un extremo donde podemos conectar el botón de reset de la caja, de tal manera que pulsando el botón de reset podemos cambiar entre los distintos colores y efectos del ventilador.

Los últimos lanzamientos de cajas del mercado, al menos en formato ATX, suelen disponer de una distribución interna de dos cámaras, una para la fuente y otra para placa y elementos conectados a la misma. Este diseño facilita mucho el montaje porque deja la mayoría del espacio libre para colocar los elementos que forman un PC.

En una torre Mini-ITX como la CoolerMaster Mastercase H100 la cosa cambia ya que tenemos un espacio mucho más limitado. Además, su distribución de una única cámara, ideal para aprovechar el espacio, hace que la disposición de los componentes tenga que ir en cierto orden.

La placa base se coloca justo contra una de las tapas laterales, en el interior. Para acceder a esa zona hay que retirar la tapa lateral extraíble y desatornillar los 4 tornillos de la planta de metal que sirve como soporte para 2 SSD o HDD de 2,5".

una vez retirada dicha plancha podremos colocar la placa base. Eso sí, teniendo cuidado de que el disipador de la CPU no sobrepase los 83 mm de altura o chocará con el lateral.

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En este caso hemos utilizado un PC basado en una APU AMD Athlon 240GE pero, si vamos a colocar una gráfica dedicada, hay que tener en cuenta que no puede superar los 210 mm de longitud, por lo que necesitaremos una gráfica de gama media o un modelo más capaz pero con un diseño compacto ITX.

Además, si la gráfica es de doble slot, no podremos colocar un HDD en la parte inferior porque chocará con el.

 

Ahora deberemos colocar la fuente de alimentación, un componente que no tendrá tantos problemas de espacio al poder colocarse hasta de 21 cm. Sin embargo, si la colocamos directamente no podremos fijar los cables si no los hemos puesto antes.

En una fuente modular esto no es problema, pero si tenemos una fuente semi-modular o con cables fijos deberemos hacer uso del ingenioso sistema de fijación que ha integrado Cooler Master en esta H100.

Nos referimos al soporte donde va atornillada la fuente que, como podemos ver, va a su vez atornillado a la estructura de la caja, lo que permite desatornillarlo y colocar la fuente desde atrás una vez ya hayamos colocado los cables. De esta manera el montaje es mucho más sencillo.

Hay que tener en cuenta que no tenemos ningún sistema de gestión de cables dedicado como un raíl o zona donde ocultarlos, por lo que se agradecerán el gran número de bridas que se incluyen con la Mastercase H100.

Una vez colocada la fuente, podemos fijar de nuevo el módulo lateral si tenemos ahí SSDs colocados y cerrar la tapa opaca. En una torre así, con esta distribución, no tendría mucho sentido una ventana transparente ya que apenas se vería el interior.

Como vemos, el montaje de un PC en una Cooler Master Mastercase H100 no es tan sencillo como en una torre ATX convencional. Su pequeño tamaño y cómo está todo organizado hace que debamos seguir un orden y que la gestión de cables sea bastante complicada. Aún así, como no se ve desde fuera, no hay que tener tanto cuidado como en una torre transparente, aunque siempre se agradece un interior ordenado para no entorpecer el flujo de aire interior.

La parte "mala" de este tipo de torres es que es complicado actualizar o ampliar el sistema ya que, en el mejor de los casos tendremos que sacar unos cuantos tornillos y posiblemente retirar la fuente para acceder a los puertos de la placa. Por ejemplo, colocar un nuevo SSD no será tarea trivial. Tampoco hay demasiado espacio para disipador de CPU, por lo que hay que tenerlo en cuenta a la hora de escoger disipador. 

A cambio, tendremos un ordenador muy compacto, bien refrigerado, con unas buenas opciones de almacenamiento y espacio para fuentes ATX de tamaño considerable sin olvidarnos de la posibilidad de colocar gráficas dedicadas con tamaños relativamente pequeños. Incluso es posible disponer de un sistema AiO de refrigeración líquida.

 

La Cooler Master Mastercase H100 es uno de esos ejemplos de aprovechamiento del espacio al máximo. En una caja Mini-ITX tenemos espacio, si así lo deseamos, para fuentes de alimentación ATX de hasta 21 cm, gráficas del mismo tamaño e incluso hay cuatro bahías para unidades de almacenamiento, incluyendo una de 3,5".

Hemos analizado cajas mucho más grandes, con soporte para placas ATX, donde tenemos menos opciones de almacenamiento y el espacio para la fuente es considerablemente menor, lo que hace que el mérito de esta Mastercase H100 sea aún mayor.

Todo ello con una estructura y calidad de construcción muy buenas, como nos suele tener acostumbrados Cooler Master, y un diseño que permanece fiel a la gama Mastercase H pero en un formato mucho más pequeño. De hecho parece que estemos ante la versión en miniatura de otras cajas de la familia.

Naturalmente, aprovechar tanto el espacio tiene su contrapartida a la hora del montaje, que requiere de cierta planificación y orden para poder colocar todo sin problemas. Aún así, las instrucciones que se incluyen con la caja y también algunos mecanismos prácticos como el sistema de extracción de la fuente nos facilitan en la medida de lo posible que podamos montar un PC sin tener que pelear demasiado.

Un detalle algo extraño que encontramos en esta Mastercase H100 es su controlador RGB para el gran ventilador frontal de 200 mm. Es cierto que es un elemento prescindible si nuestra placa tiene controlador RGB, pero en caso de que no lo tenga, tendremos un módulo "suelto" por el interior de la caja en vez de estar fijo en la estructura. Además, que el controlador tenga un botón en su propio cuerpo para cambiar el color y efectos del RGB no tiene mucho sentido porque requeriría tener que desmontar la caja o dejarlo "colgando" por el exterior. Por suerte, se puede utilizar el botón de reset para sustituir a dicho botón interno.

Por el propio diseño interno de la torre, tampoco tenemos muchas opciones para gestionar los cables y, aunque desde fuera no se ve, siempre es bueno tener el menor número de cables restringiendo el flujo de aire. También hay ciertas concesiones que tenemos que hacer, como por ejemplo tener que usar un disipador de un perfil bastante bajo, o no poder combinar una gráfica de doble slot con un HDD de 3,5", pero son cosas normales teniendo en cuenta las posibilidades y tamaño de la caja.

No hay que olvidar que la Cooler Master Mastercase H100 también ofrece la posibilidad de colocar sistemas de refrigeración líquida AiO de hasta 200 mm de radiador, algo poco habitual en torres de este formato y que se suma a todo el resto de opciones que la hacen tan especial.

Todo ello con un precio de 64,99 Euros, una cantidad bastante ajustada teniendo en cuenta las posibilidades de almacenamiento y componentes que ofrece, la calidad de construcción y diseño, y los extras que incluye de serie. Sin duda una excelente opción para montar un ordenador muy compacto pero muy capaz y sin muchas de las limitaciones que tenemos en otras torres Mini-ITX compactas.