MSI Eclipse Plus. Llevando el X58 hasta la perfección

Introducción. Actualmente ya no es tan exclusivo el disponer de una plataforma de procesador Core i7. Cierto es que seguimos necesitando una placa a medida, con un chipset caro, y que también estamos forzados a utilizar memoria DDR3, a poder ser en triple canal, pero tanto los procesadores como las placas base y más aun la memoria DDR3 han bajado notablemente y ahora podemos montar la base de un PC Core i7 por menos de 500€. Luego también nos encontramos con lo mas exclusivo de esta plataforma, procesadores de 1000 Euros, placas base de más de 300€ y memorias de alta velocidad. La MSI Eclipse Plus podría ser perfectamente esa placa que alimente a un procesador de alto nivel con combinaciones poderosas de memorias y sistemas gráficos múltiples. MSI Eclipse Plus. Lo primero que vemos en la Eclipse Plus es su espectacular diseño y combinación de colores. Completamente negra con parte de los integrados en color azul y negro con mucho cuidado en los detalles y en los espacios y con información e interacción con el usuario por toda la superficie de la placa base. Es también una de las pocas soluciones “puras” que encontraremos con soporte Triple SLI con conectores trabajando a 16x y soporte gracias al puente nf200 de PCI Express por hardware que era el que inicialmente daría soporte de SLI a las placas X58 pasando después el soporte a la gran mayoría mediante ajustes de software, en los drivers de Nvidia y de bios en las placas base.
La placa dispone de los últimos avances de MSI en la producción de placas base y también algunos detalles añadidos que la hacen única en su clase. Podemos empezar diciendo que como cualquier X58 que se precio podremos tener soporte para todos los procesadores Core i7 de socket 1366, soporte para hasta 24GB de memoria DDR3 en seis bancos de memoria y configuración de triple canal y también soporte para hasta cuatro chips gráficos trabajando en paralelo ya sean AMD o Nvidia. En realidad la Eclipse Plus dispone de cuatro puertos PEG del tipo PCI Express 2.0, tres de ellos alimentados por el NF200 de Nvidia y capaces de trabajar simultáneamente a 16x, y un cuarto, un tanto inútil si usamos tarjetas de doble slot, que es capaz de trabajar a velocidades de 4x. Aparte de estos conectores también podremos salvar un PCI convencional y dos PCI Express 1x de los cuales uno esta “reservado” para la tarjeta XFI que viene con la placa base.
El sistema de disipación también es el habitual en este tipo de soluciones con un sistema heatpipes que alimenta y comunica las diferentes zonas de la placa base prestando especial atención en el puente sur donde también tendrá que refrigerar el chip nf200 de Nvidia. Todo queda conectado y cubierto por este sistema de heatpipes y disipadores. Puedo adelantaros que puente sur y puente norte alcanzan temperaturas notables mientras que la zona de mosfets, firmada por la segunda generación de tecnología DrMOS de MSI, mantiene temperaturas bastante más reducidas. La sensación que encontramos al ver la Eclipse Plus es que es una placa muy poblada, llena de elementos que nos dan información o que podemos manipular y precisamente en todos estos detalles y en lo cuidado de su desarrollo de bios y de su sistema de alimentación es donde esta placa encuentra su personalidad propia que la coloca entre las placas base más deseadas por jugadores y overclockers.
Prestaciones principales de la Eclipse Plus. Para mi fundamental es su cuidada bios, capaz de darnos sencillez y potencia según andemos buscando lo uno o lo otro, pero como le dedicaremos más tiempo me centrare en las tecnologías mas relacionadas con su hardware que con su software. MSI destaca de ella la integración de ciertas tecnologías, sobretodo orientadas a su diseño térmico y de alimentación, que la hacen especial. Esto lo podemos englobar en su sistema DrMOS que usa componentes de máxima calidad combinados con controladores digitales para ajustar lo máximo posible el consumo de la placa en todo momento.
Este sistema utiliza un único chip digital donde otras soluciones requieren un conjunto de tres elementos conocidos como Mosfet superior, inferior y controlador. De este modo se aumenta la eficiencia del sistema logrando menos disipación de energía en forma de calor y mejorando tanto el ahorro como el comportamiento general del PC. De este modo las placas de MSI con este sistema presumen de una estabilidad energética de gran calidad que las hace grandes candidatas para los amantes del overclocking. Tenemos conectores para sistemas gráficos de máximo nivel, soporte para procesadores de altas prestaciones, capacidad para más memoria de que la necesitaremos y nos queda por conocer su capacidad conectiva y de almacenamiento. Esta placa va sobrada en todo y en almacenamiento no podía ser de otro modo. Acertadamente MSI ha eliminado el soporte de Parallel ATA y también la controladora para Floppy, por fin nos damos cuenta de que estas tecnologías ya no se usan y menos en equipos de alto nivel para los que está destinada esta placa base.
A cambio nos MSI nos ofrece hasta 10 conectores Serial ATA internos, 6 proporcionados por el chipset sur ICH10R de Intel y otros cuatro firmados por un chip jmicron 322 y dos puertos Serial ATA externos extraídos de otra controladora Jmicron serie 362. Todos los conectores disponen de su sistema RAID, llegando a RAID 5-10 en el Intel y 0/1/JBOD en los Jmicron. La placa base dispone también de 12 Puertos USB 2.0, ocho de ellos traseros y otros cuatros frontales en conectores de placa. Encontraremos también una controladora Firewire con dos puertos, uno trasero y otro frontal. La conectividad de red corre a cargo de dos chips gemelos RealTek 8111C con capacidad para sincronizar a 10, 100 y 1000Mbits. Esta placa también mantiene conectores PS2, que aunque personalmente veo ya también inútiles, muchos aprecian para conectar teclados y ratones a los que hayan cogido “cariño” en los últimos años.
Accesibilidad, monitorización y control. Algo que sin duda atrae de esta placa es toda su parafernalia de accesorios, leds y botones de control que nos dan información y capacidad de actuación directa sobre la placa base. La MSI es muy especial a este respecto porque no solo tiene un lector digital de códigos POST en la zona posterior de conectores sino que añade otro dispositivo, el D-LED 2, que nos da más información del funcionamiento de la placa a nivel de temperaturas, voltajes, frecuencias así como también diagnóstico directo y grafico según nuestra placa va arrancando.
El D-LED2 y el display digital de códigos POST se complementan con toda una batería de leds distribuida por toda la placa base. Los leds nos indican desde las fases de alimentación del procesador, de la memoria, la actividad de los Serial ATA internos, de los E-Sata, etc. Lo increíble es que también podemos manipular sobre el funcionamiento de la placa sin necesidad de entrar en la bios o de trabajar con ningún software específico. La Eclipse Plus dispone de siete controles o botones directos sobre la placa base.
Dos de ellos son los ya habituales botones de encendido y reseteo que montan ya infinidad de placas base. A estos dos botones la MSI Eclipse Plus añade un botón llamado “Green Power” que permite acceder a dos diferentes perfiles de alimentación de la placa base, otro botón denominado Dled 2 que permite el acceso a la información de la pantalla DLED-2 (según pulsemos cambiaremos de modo de visualización), y otro más que se combina con una rueda de control, que permite el cambio en caliente del bus interno del procesador mediante los movimientos progresivo de la rueda asociada. Aun encontraremos un séptimo botón, esta vez situado en el panel de conectores posterior, que permite un “Clear CMOS” rápido sin abrir la caja del ordenador.
Este tipo de botones de acceso rápido añaden funcionalidad y prestaciones a este tipo de placas de alto nivel pero todo este tipo de botones en placa luego son inútiles cuando tenemos el ordenador montado en la caja y no en una mesa de pruebas. Aun así es un añadido que, cuando hacemos estos artículos, agradecemos mucho ya que nos facilita mucho el trabajo. Pero esto no acaba en la misma placa ya que la MSI Eclipse Plus dispone de un accesorio más que conectamos entre la fuente de alimentación y la placa base y luego a un puerto especial que nos mantendrá informados con información directa y no de lecturas de placa de los voltajes que entran, por los diferentes raíles, a nuestra placa base. Este accesorio se llama Green Power Genie y completa una equipación sobresaliente.
Sonido. Disponer de una tarjeta de sonido XFI integrada en la placa siempre es una ventaja, sobretodo a nivel de compatibilidad con ciertos títulos de juegos, y también es un garante de sonido de calidad y si la tarjeta esta encima apartada del integrado principal de la placa y dispone de un escudo EMI de aluminio entonces podemos estar seguros de disponer de un sonido de alto nivel directamente en nuestra placa base sin tener que comprar costosos añadidos.
Se trata de un DSP X-Fi por lo que disfrutaremos de todas las prestaciones asociadas a este tipo de tarjetas como es el soporte OpenAL, CMSS-3D, X-Fi Crystalizer y otros avances que ha ido incorporando Creative en los últimos tiempos como es el soporte para Dolby Digital Live o DTS Connect que permiten la codificación de sonido digital a partir de fuentes convencionales. Lo mejor es que esta tarjeta de sonido, tal y como está concebida, nos evitara problemas de interferencias muy comunes en tarjetas de sonido integradas en el propio PCB de la placa y mantendrá prestaciones importantes como es la conectividad frontal HD Audio, las salidas digitales SPDIF o los conectores multifunción con detección automática.
La tarjeta soporta configuraciones de altavoces de hasta 7.1 y dispone de una salida óptica SPDIF para la conexión de decodificadores compatibles. También dispone de una entrada de sonido SPDIF para conexión de tarjetas interna de dispositivos como tarjetas graficas Nvidia que requieren una toma SPDIF para sacar sonido por los adaptadores HDMI.
Bios. MSI ha desarrollado una bios realmente interesante donde, como decíamos, se dan lugar dos hechos. Que podemos no ser duchos en las lides del overclocking y seguir sacando provecho de nuestro procesador y que también podemos aplicar todos nuestros conocimientos para exprimir las posibilidades de nuestra inversión.
Primero contamos con un sistema de flasheo, denominado M-Flash, que permite recuperar la bios desde cualquier unidad USB aunque hayamos corrompido la bios y que también disponemos de perfiles de funcionamiento que podemos guardar y ejecutar directamente desde la bios. Así se hace mucho más llevadero el trabajo de configurar nuestro sistema al milímetro.
Las opciones son extensas pero se centralizan todas en un mismo panel donde podremos tomar las riendas de nuestro procesador y configurarlo al detalle tanto a nivel de buses, latencias, voltajes como prestaciones de ahorro de energía u otros. Cada aspecto de la configuración puede ser guardado en perfiles que podemos clasificar según nuestras necesidades. También se tocan aspectos tan importantes como las prestaciones asociadas al procesador, calibración de la línea de alimentación y como no, un sistema para evitar tener que resetear la bios cada vez que erramos con nuestra configuración de overclocking.
Montaje de pruebas. Nosotros hemos decidido someter a esta placa base a la apuesta más grande a la que se puede someter que es la de sacar provecho a un procesador de 1000€ como es el Core i7 Extreme 975. Este procesador está pensado para llevar con facilidad a su propietario a cotas que otros procesadores no pueden llegar pero para ello necesitamos de una placa base que sea capaz de soportar los voltajes necesarios con la estabilidad adecuada.
Las piezas que hemos utilizado son las siguientes: Procesador: Intel Core i7 Extreme 975 Memoria: OCZ Reaper Series DDR3 1866 6GB (3x2GB) Disco duro: Maxtor DiamondMax 11 1TB. Grafica: Zotac GeForce GTX 275. Fuente alimentación: PC Power & Cooling Silencer 750W. Disipador: Noctua NH-U12P 1366 Special Edition. Con nuestro montaje más o menos convencional y sin medios especiales de refrigeración intentaremos sacar provecho a nuestra placa base subiendo este procesador hasta donde nos sea posible. El objetivo adecuado sería superar los 4.2GHz de forma fácil, sin demasiados ajustes de bios, para comprobar hasta dónde puede ayudar esta placa a cualquiera a conseguir resultados espectaculares sin grandes conocimientos.
Análisis de resultados. Uno de los requisitos para lograr un overclocking de calidad con un procesador Core i7 es hacerle trabajar al menos a un bus interno de 200MHz y luego jugar con los multiplicadores para conseguir el objetivo adecuado. La ventaja de este bus, frente al de 133MHz de fabrica de estos procesadores, es que se consiguen altas frecuencias de trabajo sin necesidad de comprarse el procesador más caro del catalogo.
De hecho nuestros resultados es fácil lograrlos con cualquier procesador Core i7 920 que se precie de ser de cierta calidad pero no deja de ser un indicativo de la calidad de la placa base. Nuestros resultados después de un par de horas de trabajo con la placa es que es tan fácil de lograr los 4.4GHz con nuestro procesador como aumentar por encima de los 1.4v el voltaje de la CPU, ajusta el bus a 200MHz y controlar el multiplicador interno del procesador de sus 25x originales hasta las 22x para lograr el resultado deseado de una frecuencia interna de 4.4GHz. No tenemos que forzar memorias, ni tampoco voltajes del chipset, todo se consigue de forma natural simplemente controlando el voltaje del procesador y cuidándonos de que el disipador Noctua haga su trabajo de forma adecuada. Esta placa consigue un resultado sobresaliente en cuanto al control del vdrop o perdida de voltaje de CPU con respecto a lo configurado en bios, y una estabilidad notable en la alimentación del mismo. Si le proporcionamos una fuente de entrada estable, como siempre cabe esperar de una fuente de PC Power & Cooling, entonces tendremos la plataforma ideal para conseguir los resultados que siempre hemos buscado.
Os adjunto algunas capturas de funcionamiento así como algunos test de rendimiento. También hemos controlado las temperaturas del sistema durante las pruebas.
Conclusión. Puedo contar con los dedos de una mano las placas base X58 por las que yo estaría dispuesto a pagar más de 250€ y sin duda este modelo de MSI es una de esas placas por las que no me importaría invertir un dinero importante con tal de tener una solución que me garantice espectacularidad, integración de componentes de calidad, potencial de overclocking y la distinción que siempre da un producto de alto nivel de cualquier fabricante de prestigio. Con esta placa base de MSI se consiguen resultados espectaculares de una forma sencilla y natural, sin tener que realizar pruebas tras pruebas, en pocas horas tendremos un resultado sobresaliente sobre cualquier procesador Core i7 que sea mínimamente maleable. Es sin duda una de las mejores opciones de overclocking del mercado y posiblemente la placa mejor equipada del momento.