ASUS GX1000 Eagle Eye Mouse

Introducción.

Ratones de altas prestaciones podemos encontrarlos ya en casi todas las marcas dedicadas a jugadores o a entusiastas del hardware. ASUS tenía en su catálogo algunos ratones interesantes pero nada cercano al nuevo GX1000. Un ratón con un diseño muy cuidado, con un sensor que ha demostrado su valía en decenas de modelos de alto rendimiento y un buen paquete de software para programación y personalización.

Prestaciones técnicas.

El ASUS GX1000 monta un Avago ADNS-9800. Este es el mismo sensor laser que hemos probado y comprobado en otros análisis de ratones como el Thermaltake Level 10M o el último modelo de la serie Sentinel de CM Storm. Un sensor que tiene unas prestaciones sobresalientes con una resolución de hasta 8200dpi con pasos de alta precisión graduables hasta en 50dpi de diferencia. El sensor permite también controlar la falta de rastreo cuando levantamos el ratón de la superficie y es capaz de compensar estos movimientos.

Aunque ASUS no lo detalla el ratón cuenta con memoria suficiente para configurar hasta cuatro perfiles diferentes, diferenciados por los colores de led laterales, con programación para todos y cada uno de sus botones con opciones a configuraciones de macro avanzadas.

El GX1000 cuenta con un total de 7 botones programables. Los de opción se colocan todos en el lado izquierdo, para ser fácilmente activados con el dedo pulgar, pero dejando fuera de juego a los usuarios zurdos cuando además el ratón tiene un diseño completamente simétrico (salvo en los botones mencionados).

Los botones principales son los habituales, derecho e izquierdo con una rueda central con botón integrado. Luego hablaremos de los detalles de estos botones. El formato de este ratón es de los que yo llamaría voluminosos con un peso de 150 gramos ampliables hasta 175 gramos con 5 pesas incluidas de 5 gramos cada una. Las dimensiones son de 129x66x44mm siendo las medidas correspondientes a largo, ancho y alto. El largo es como el del impresionante Thermaltake Level 10M pero en este caso ASUS ha sabido como no cometer los fallos del Thermaltake.

La conectividad es mediante USB 2.0 con un cable largo y protegido de casi dos metros. El interfaz USB nos permite una frecuencia de muestreo de hasta 1000hz que se traduce en una respuesta de movimiento de tan solo 1ms. La velocidad es ajustable.

Esos detalles importantes.

El GX1000 no es un ratón pegado a un sensor. Cierto es que para un jugador la base técnica es importante, también lo es el acabado y el gusto de cada jugador, pero hay cosas que se deben hacer bien mas allá de añadir el sensor puntero o lograr un diseño atractivo. Un buen ejemplo  de esto lo vemos en la estructura del GX1000. Un chasis plástico con una zona de apoyo en aluminio cepillado y moldeado para dar tres zonas diferenciadas. Dos para los botones principales y otra para el apoyo de la mano. El acabado cepillado hace que no sea una superficie resbaladiza y el aluminio facilita la disipación de la mano y por tanto lograra un mayor confort para los que sudan “frageando”. Los paneles de los botones son extraordinariamente grandes lo que permite a este ratón de grandes dimensiones un manejo correcto para manos de tamaño pequeño y medio (no como el thermaltake Level 10M) siendo cómodo de manejar y accesible. La rueda de desplazamiento es grande y precisa y me gusta que este marcada con un led rojo interior y una goma de agarre por toda su superficie. Esto hace que sea rápida de uso y muy precisa.

El diseño es muy simétrico y de formas afiladas pero tiene las zonas de agarre bien definidas. Se agarra con comodidad. Dispone de varios leds en la zona superior, rueda y botón de cambio de resolución. Este último marca hasta cuatro niveles diferentes de resolución. También dos grandes en los laterales que cambian de color según usemos uno de los cuatro perfiles disponibles.

ASUS ha montado cinco zonas de desplazamiento en PFTE (politetrafluoroetileno – la forma técnica de llamar al teflón que es una marca comercial) con alta capacidad de deslizamiento. Una superficie estable que ASUS ha compensado equilibrando pesos en la zona delantera y trasera del ratón mediante una zona de personalización de peso en la parte posterior del ratón. Podemos añadir hasta 25 gramos, en cinco pesos, según nuestros gustos.

Software.

El software del GX1000 está diseñado para sacar partido a sus funciones de programabilidad. No es un driver, no necesita de drivers, simplemente es un software para programar el ratón. Todas las configuraciones quedaran grabadas en cada perfil y pongamos el ratón donde lo pongamos funcionara como esperamos que funcione.

Entre las prestaciones del software ROG del GX1000 encontramos la posibilidad de cambiar las funciones de todos los botones e incluso acceder a funciones de auto disparo en algunos de sus botones no principales.

Admite cuatro niveles de resolución que podemos configurar a nuestro antojo incluyendo resoluciones diferentes por eje. También cuenta con corrección de ángulos (angle snapping) que nos permite realizar desplazamientos más rectos corrigiendo pequeñas desviaciones de forma automática. También dispone de corrección de falta de tracción por desplazamiento vertical del ratón en varios niveles. Otra de sus funciones es de poder ajustar la respuesta del USB. La pena es que no podemos hacer estos ajustes de corrección por cada perfil de resolución como si permiten otros ratones.

Podemos programar cuatro perfiles diferenciados para el usuario por los colores de los leds laterales. Apagado, rojo, verde y ámbar. Cada perfil es personalizable completamente. El sistema de Macros esta accesible para todos los perfiles. Nos permite ejecutar hasta 84 operaciones con controladores como tiempo de ciclo o retardos.

Comportamiento y experiencia.

Aunque mis habilidades con el ratón ya comienzan a mermar por la edad aun creo conservar ese toque y esa experiencia de más de 25 años de jugador con PCs. Actualmente he podido probar múltiples ratones con este sensor. Un sensor rápido y preciso que requiere de manos hábiles y también de una superficie adecuada. Aquí es donde ASUS, a diferencia de otras marcas, si provee al usuario de una alfombrilla diseñada por y para el sensor del GX1000. Viene incluida con el ratón, es textil, y va perfecta para el sensor de este ratón. En cualquier caso, para los que preferís superficies rígidas, puedo añadir que es completamente compatible con este tipo de superficies aunque personalmente recomiendo que tenga algún tacto granulado.

La velocidad de ratón, configuración, peso y dimensiones configuran al GX1000 como un ratón perfecto para FPS y quizás también para algún RTS de acciones rápidas. Para MMO buscaremos más botones que los que dispone el GX1000 salvo que seamos más jugador de teclado. En cualquier caso mi recomendación para este ratón es clara, es una buena arma para juegos FPS (first person shooters).

Es un ratón que se maneja bien, con peso ajustable, botones grandes y de respuesta muy rápida. Una rueda de control excelente, unos acabados de primera y un comportamiento de calidad. Es un ratón grande pero que se puede ajustar a todo tipo de jugadores. Tiene unos acabados de calidad, una iluminación sencilla pero vistosa y un diseño agresivo. Es sin duda un gran ratón, el mejor que ha tenido ASUS jamás en su catálogo.

Análisis y conclusión.

ASUS ha desarrollado en los últimos años una maestría y una experiencia importante en el trabajo con el aluminio. Ahora esta experiencia se traslada al diseño de un ratón de gran calidad que presume de diseño, prestaciones y una funcionalidad cuidada. Ahora ya solo falta que nos sorprendan con un teclado mecánico del mismo nivel de calidad para que la “Republica de jugadores” de ASUS tenga por fin el equipamiento completo que se merecen. Su precio, incluida la alfombrilla, unos 100 Euros.