Windows 8.1 Preview

Introducción.

Windows 8.1 será una mejora limitada de lo que conocemos de Windows 8. A diferencia de lo que puede parecer no hace precisamente mucho caso a esas críticas, para mi algunas exageradas, sobre el vuelco del formato e interfaz. Personalmente creo que Windows 8 introduce al PC como la plataforma táctil más completa sin olvidarse de las necesidades profesionales y técnicas que requerimos los usuarios de PC. Pero mejor entraremos en los detalles.

Windows 8.1 Mejoras para hardware.

Algunas de las mejoras de soporte de hardware que encontraremos en Windows 8.1 se refieren, por ejemplo, al soporte de los nuevos procesadores Haswell con sus nuevos sistemas de estado de reposo profundo pero que permiten al sistema mantenerse actualizado con niveles de consumo muy reducidos. Windows 8 no está preparado para esta tecnología pero Windows 8.1 sí que lo estará.

Equipos como el Samsung ATIV Q representan lo mejor de mundo PC y Windows 8.1 ofrecerá el soporte que se merecen en cuanto a soporte de hardware y manejo de múltiples formas.

Otra de las mejoras es que Windows 8.1 estará mejor preparado para la escalada de resoluciones que vemos en las últimas generaciones de ultrabook. Si pensabas que resoluciones como 1920x1080 o 2560x1440 eran ya un salto importante lo cierto es que el mercado va ya hacia los 3200x1800 puntos y para esta escalada de resoluciones Windows ofrecerá mejor adaptación de su entorno gráfico y también nos permitirá anidar más aplicaciones gracias al aumento de resolución.

Habrá toda una batería nueva de APIs disponibles en Windows 8.1 pero sin duda la más interesante, la que dará soporte a toda una revolución de diseño y producción, es el que se refiere al soporte de impresoras tridimensionales. El API permitirá desarrollar controladores estándar para cualquier software compatible y será un punto de partida importante para reducir los costes de introducción de esta tecnología en nuestras vidas.

Gestionar impresoras 3D sera mucho mas facil desde la estandarizacion de controladores que introduce Windows 8.1.

Novedades en interfaz y gestión de ventanas.

El Interfaz de baldosas de Windows 8 seguirá ahí para disfrute de muchos. El sistema táctil que ha introducido Windows 8 y que potencia Windows 8.1, ha permitido una revolución verdaderamente útil y funcional en el mundo del PC transformando esta plataforma en la primera que verdaderamente convierte el ordenador personal en un hibrido capaz de ofrecer lo mejor de varios mundos.

Dicho esto se introducen mejoras interesantes. Ahora las baldosas del interfaz “modern” permiten la introducción de baldosas ("tiles) más grandes, con más información dinámica, ofreciendo ahora cuatro tamaños para que los desarrolladores escojan el tamaño que creen más adecuado para ofrecer información continua en pantalla.

Podemos modificar el tamaño de los "tiles" hasta en cuatro tamaños diferentes. Antes solo habia tres formatos.

Ahora las aplicaciones generales, las que tenemos instaladas en el sistema, estarán a otro nivel sobre los menús principales lo que ayuda mucho a la clasificación entre aplicaciones convencionales de Windows y aplicaciones para el interfaz “modern”.

Las aplicaciones generales ahora están situadas a otro nivel y eso hace las cosas mucho más ordenadas.

El botón de Windows vuelve pero no de la forma que estarían esperando muchos. El botón únicamente nos devuelve al menú principal del interfaz gráfico. Quizás algunos todavía esperen el menú de aplicaciones pero para sinceramente quedo bien descartado ya que las buscas inmediatas, el anclaje de aplicaciones en la barra de tareas y los iconos en el escritorio son más que suficientes para cubrir, por tres veces, las necesidades de acceso rápido a nuestras aplicaciones.

El boton de Windows vuelve pero no hará lo que algunos esperan que siga haciendo. Simplemente nos mandará al interfaz "Modern".

El interfaz ahora es más personalizable, incluso con ventanas de bloqueo personalizadas con nuestras propias fotografías (incluso en la nube), donde podremos elegir la combinación de colores sobre una paleta predeterminada por el sistema o también personalizarlos completamente según nuestro propio criterio.

Más personalización del aspecto de Windows.

Las ventanas ahora permiten más tipos de anidación en pantalla. Podemos compartir el espacio  de forma más personalizada dividiendo la pantalla en dos partes iguales o un tercio y dos tercios e incluso si tenemos más de una pantalla o nuestra pantalla es de una resolución amplia podemos anidar más de una aplicación del interfaz táctil aunque siempre únicamente, y parece bastante lógico, un único escritorio clásico donde a su vez, como ya sabéis, podemos tener abiertas cuantas ventanas creamos oportunas.

Triple anidación de ventanas en el nuevo Windows 8.1.

Internet Explorer 11.

Internet Explorer 11 es otra de las grandes novedades que aparecerán con Windows 8.1. La nueva versión del navegador de Microsoft introduce algunas mejoras interesantes. La primera es que ahora tendremos un sistema de baldosas activas también en Internet Explorer, también se añade un modo con el que podremos fijar en pantalla las pestañas abiertas en el navegador, antes había que mostrarlas con el botón derecho del ratón o pulsando en pantalla.

Doble ventana simultánea con pestañas fijas en pantalla. Internet Explorer 11 viene con algunos ases bajo la manga.

Ahora también se introduce soporte para WebGL, una API abierta para 3D en navegadores, donde Internet Explorer parecía no soportarlo por razones de seguridad (lo cierto es que Safari y Opera lo soportan pero solo bajo activación manual del usuario). Parece que las preocupaciones de Microsoft sobre el API han quedado despejadas con las últimas actualizaciones y ahora el soporte es completo.

Se integra mejor con otras aplicaciones, como por ejemplo lanzar “Mail” desde una página web, abriéndose la aplicación mediante el sistema “snap” de Windows 8. Más multitarea sin tener que andar peleando con el interfaz. Ahora incluso podemos abrir doble página web en la misma pantalla de forma completamente independiente incluida su propia cartera de pestañas que además podemos abrirlas prácticamente sin límite porque el sistema es capaz de parar ventanas no utilizadas y volverlas a activar cuando las necesitamos.

Ahora tenemos más interacción entre apps con más utilidad en el sistema de "snap" de ventanas que admite Windows 8.

Los favoritos también mejoran manteniendo el formato del interfaz “modern” con posibilidad de añadir capturas de pantalla personalizadas para reconocer rápidamente nuestros enlaces favoritos.

Integración de Skydrive y otras novedades.

Skydrive es ahora, como iCloud o Google Drive, parte fundamental del sistema operativo. De hecho es una opción accesible incluso desde la instalación y por supuesto desde la creación de cualquier usuario. Podemos, si nuestro PC lo permite, sincronizar nuestras capturas de imagen y video directamente a Skydrive, guardar documentos, sincronizar configuraciones y otros elementos así como acceder también de forma directa e integrada en nuestro explorador clásico.

La integración de Skydrive es ahora directa y presente en todo el sistema operativo. Podemos incluso usarlo como almacenamiento por defecto.

La sincronización de elementos es completamente configurable para adaptarla a nuestras necesidades o capacidades de conexión. Incluso podemos comprar espacio en la nube de Microsoft directamente desde el sistema operativo.

Búsquedas locales y globales. Ahora cuando iniciamos una búsqueda rápida el sistema no solo buscara entre los contenidos dentro de nuestro PC sino que también buscara los términos de búsqueda en nuestro buscador por defecto y nos presentara todos los resultados en pantalla. Así, de este modo, no tendremos que iniciar búsquedas dedicadas para uno u otro entorno.

Las búsquedas son ahora tanto locales como por Internet. De forma directa y mediante cualquiera que sea nuestro motor de búsqueda predeterminado.

Conclusión.

Microsoft se ha planteado una actualización anual con nuevas prestaciones para sus sistemas operativos. En el caso de esta actualización su nombre lo dice todo y no es más que una colección de mejoras y correcciones que hacen de Windows 8 un sistema operativo aún más preparado para el hardware presente y futuro. Sus nuevas aplicaciones y sus optimizaciones de interfaz hacen bastante satisfactoria esta actualización aunque aún se echan de menos algunas prestaciones que empiecen a eliminar esa barrera que parece existir entre las aplicaciones diseñadas para “modern” y las diseñadas para el escritorio clásico.