OCZ Revodrive 350 480GB

Introducción

La verdad es que la espera de ver renovada la gama Revodrive de OCZ, que recordemos ha sido un referente para todos los amantes del hardware desde la incorporación del SSD al mercado doméstico, se ha hecho larga y personalmente yo debo reconocerme algo decepcionado con la oferta de OCZ después de tan larga espera. Aun así le daré una oportunidad al Revodrive 350 para conocer su verdadero potencial. Espero llevarme una sorpresa.

Controladora y memorias

Si en la introducción se me ve algo decepcionado con el nuevo Revodrive 350 es porque realmente no encontraremos una innovación importante en la parte más importante de un disco SSD como es la controladora que da vida y soporte a la matriz de memorias NAND flash que conforman la unidad. OCZ ha utilizado las controladoras que ya conocíamos de los modelos Revodrive 3 pero con algunas mejoras propias del avance del diseño del silicio. Estamos hablando de las Sandforce SF-2282 (revisión del 2281) que tantos problemas dieron en su lanzamiento pero que también muchas satisfacciones ha dado a los usuarios de discos con el firmware corregido. Es una buena controladora, rápida y veloz, sobre todo en el ámbito de transferencia lineal pero a día de hoy es antigua y no está a la altura de la capacidad de proceso de otras controladoras que, curiosamente, OCZ usa en otros modelos de discos Serial ATA de alto rendimiento.

Como es lógico, después de la compra de OCZ por parte de Toshiba, todos sus nuevos modelos incorporan esta marca en sus chips NAND. OCZ ha optado por la última generación de memorias de Toshiba con una configuración MLC de 19nm. Estas memorias las hemos encontrado en toda la última generación de discos y, solo ahora, empiezan a aparecer modelos con memoria 16nm. A cada reducción de proceso mejores precios aunque también podemos encontrar reducciones de durabilidad por la mayor densidad de memoria y a su configuración mas “apilada”.

En este sentido puedo aseguraros que OCZ ha hecho los deberes. Su controlador RAID virtualizada cuida de las memorias de forma exhaustiva y además hace que Windows entienda la unidad como un disco SATA cualquiera con soporte de prestaciones tan importante para el rendimiento sostenido y el cuidado de la unidad como el TRIM.

Otro de los elementos que cuidarán de la vida del Revodrive 350 es la provisión de memoria que hace la unidad para tener sitio donde sustituir celdas dañadas. Por eso los tamaños de estas unidades vienen recortadas sobre el tamaño binario que les correspondería realmente. Luego lo veremos más a fondo.

PCI Express

Sin duda la incorporación de esta configuración de almacenamiento en una tarjeta PCI Express permite ese desempeño excepcional. OCZ usa un interfaz PCI Express 2.0 de 8x que garantiza 4000MBps de ancho de banda que es más del doble de lo que realmente es capaz de desempeñar esta unidad.

El PCI Express nos permite no solo usar anchos de banda muy superiores a los que ofrece SATA, o incluso Express SATA, sino que además lo hace de una forma que es fácil de adaptar en casi cualquier PC, no requiere alimentación, y concentra nuestro motor de almacenamiento en un sistema extraíble que además nos permitirá una migración del sistema mucho mas sencilla que dependiendo de sistemas RAID generados por software mediante le chipset de nuestra placa base.

Realmente el PCI Express se convierte en una facilidad notable de concentrar un sistema RAID de almacenamiento de alta velocidad y además OCZ lo ha hecho en esta ocasión concentrando la carga de la controladora RAID en un lado del PCB, con un nuevo sistema disipador mucho más eficiente que además ofrece un acabado mucho mas sólido a esta solución de almacenamiento. Las memorias usan la otra cara de PCB para concentrar los chips NAND y sus respectivas controladoras.

Tampoco tenemos que tener miedo a instalar el sistema operativo en esta unidad ya que encontraremos controladores para los sistemas operativos mas recientes. Es una pena que la controladora de OCZ no ofrezca un sistema de arranque nativo sin necesidad de controladores como si podemos ver en otras unidades que, por otro lado, son también más simples.

Opciones y precios

El Revodrive 350 lo podremos encontrar en tres capacidades con precios poco amigables. El modelo de 240GB usa una configuración de dos unidades de 120GB en RAID. Como podéis ver OCZ preasigna 16GB de capacidad para compensar el fallo de celdas de memoria durante la vida del disco. Esta unidad solo alcanza 1GB de ancho de banda y su potencia de proceso es de solo 80.000 IOPS. Su precio ronda los 450 Euros.

Hay dos modelos adicionales con prestaciones bastante similares salvo, claro está, la diferencia de capacidad que los separa. Me refiero a los modelos de 480 y 960GB de capacidad. Ambos tienen, al igual que el modelo de 240GB, cercana al 7% de su capacidad real. Estos modelos son los que ofrecen el rendimiento real de esta generación de Revodrive. Son hasta 1800MB/s de velocidad de transferencia con potencias de proceso de hasta 140.000 IOPs. El modelo de 960GB es el más capaz ya que mantiene también la lectura cerca de los 140.000 IOPs mientras que el modelo de 480GB reduce su potencia a los 90.000 IOPs de lectura.

Estos dos modelos tienen una configuración de cuatro discos SSD trabajando en RAID 0 a través de la controladora virtual de OCZ. El problema es que las controladoras Sandforce utilizadas están alejadas de los modelos más modernos y la potencia de proceso, como veis, queda incluso por debajo de los modelos Revodrive 3 X2 de la generación anterior y eso sin duda es frustrante.

Los precios además son elevados, yo creo que más que los de la generación anterior y usando memorias de 19nm, en vez de memorias de 25nm, no debería ser así. El modelo de 480GB ronda los 720 Euros y el modelo de 960GB sube hasta los 1100 Euros. Un disco SATA de 1TB de capacidad ronda actualmente los 390 Euros. También debo decir que las soluciones de esta índole, con prestaciones profesionales, son normalmente incluso más caras que la solución de OCZ y eso nos puede o no gustar pero es como se mueve el mercado actualmente.

Rendimiento

Hemos realizado nuestra batería habitual de pruebas para unidades SSD con una máquina moderna pero bastante sencilla. Ésta que podéis ver en la descripción. Es suficiente para sacar partido de esta unidad compleja pero a la vez sencilla de montar y trabajar con ella. Nuestra unidad de análisis es el modelo de 480GB, a camino entre el mejor y el peor de esta nueva serie.

Nuestra máquina de pruebas:

Procesador: Intel Core i5-4670k

Refrigeración: Silverstone Tundra TD03

Placa base: Gigabyte Sniper G1 M5

Memoria: 8GB DDR3 2133MHz Kingston

Almacenamiento: Kingston Workspace 64GB

Caja: Banchetto 103

Alimentación: Seasonic Platinum Series 1200w

Atto Diskbenchmark 2.46

AS SSD Benchmark

Crystal DiskMark 4k QD32

El rendimiento lineal es espectacular y los benchmarks en general presentan un rendimiento de quitarse el sombrero pero también le vemos flaquear en esas pruebas donde la velocidad lineal no es tan importante y, para ser justos, hay que decir que pocas veces nos veremos moviendo datos a 1800MB/s pero si nos veremos ejecutando diferentes aplicaciones de forma simultánea y por tanto, al final, lo que importa por encima de todo es la potencia de proceso.

Análisis y conclusión

OCZ ha mejorado muchas cosas en esta unidad con respecto a los modelos anteriores. La velocidad lineal es algo superior, el acabado de la unidad ha mejorado muchos enteros y los drivers ahora son mucho mas sólidos. Muchas cosas han mejorado pero hay cosas que no y eso, después de meses de espera, no acaba de hacernos felices.

Esta unidad sin duda será el sueño de cualquier entusiasta que pueda permitírsela y también es un modo “económico” de alcanzar velocidades y solución empresarial en entornos con menos capacidad de inversión. Es una gran unidad pero no es todo lo que esperábamos de una gama de productos que siempre ha significado excelencia en rendimiento en todos los apartados.