Placa base ASUS Rampage V Extreme

Introducción

Durante los últimos análisis nos ha costado un poco encontrar la placa base perfecta que combine todas las prestaciones técnicas y los elementos que esperamos de una placa base de gama alta destinada a dar servicio a los procesadores domésticos más rápidos y potentes jamás fabricados.

Algunas de estas placas han estado a la altura y algunas con precios ajustados y otras, por desgracia, ni un coste elevado les ha permitido colocarse entre nuestra elección perfecta. Quizás, con esta Rampage V Extreme de ASUS, hayamos logrado el objetivo de encontrar la placa X99 que se mantendrá un tiempo como nuestra placa base preferida. Eso sí, no a cualquier precio, puesto que esta es la placa más cara que ha pasado por el laboratorio de HispaZone con un precio que supera, aunque en poco, los 400 Euros.

Prestaciones básicas

A la ASUS Rampage V Extreme no le falta de nada. Casi podría acabar aquí pero esto no es la red del “pajarito” así que nos podemos permitir entrar en detalles. La Rampage V Extreme es una placa base de ensueño que cuenta con todo lo que ofrece el X99 y que no deja ninguna tecnología de lado. Está bien organizada, como veremos después, y a mí particularmente me parece que cuenta con los accesorios justos y el diseño adecuado para su público objetivo.

Vídeo Análisis inicial: 

En su socket “OC”, el que ASUS ha diseñado con más pines que el socket oficial, podemos montar cualquier procesador Core i7 o Xeon para socket 2011-v3. Modelos domésticos de hasta 8 núcleos y 16 hilos de proceso o modelos profesionales Xeon con 18 núcleos y hasta 36 hilos de proceso. Procesadores de rendimiento espectacular, en todas o casi todas sus variantes, que encontrarán en esta placa un buen soporte en todos los sentidos.

Esta placa cuenta con los 8 bancos de memoria DDR4 habituales, con cuádruple canal de memoria, con capacidad para hasta 128GB de RAM usando módulos de 16GB que ciertamente son casi imposibles de conseguir en los círculos habituales. La memoria que soporta esta placa base es de más de 3300MHz así que podremos instalar las memorias más rápidas que encontremos en el mercado sin problema de ajustes y con plena compatibilidad con perfiles XMP agresivos. 

Esta placa base cuenta con soporte para configuraciones de cuatro gráficas simultáneas ya sean AMD o Nvidia. En procesadores de 40 líneas PCI Express 3.0 podremos trabajar con una configuración 16/8/8/8, mientras que en modelos de procesadores con 28 líneas estaremos limitados a configuraciones máximas de tres tarjetas gráficas. A estos cuatro puertos completos, que cuentan don doble slot de separación entre ellos, se les une otro conector PEG, con máximo enlace 8x y otro puerto PCI Express 1x. Ciertamente esta no es la placa base más potente que hay en el mercado, otras añaden puentes PCI Express intermedios que permiten trabajar a la gráficas en buses más elevados aunque al final todo tiene que pasar por el procesador y su bus de PCI Express para gráficas es el que es y por mucho chip intermedio que añadamos eso no va a cambiar. No hemos encontrado en esta placa ningún defecto en su construcción en cuanto a distancias y posicionamiento vertical de los slots, todo está como debe estar y montar en ella cuatro gráficas no es más problema que tener las gráficas y la potencia de alimentación suficiente.

Detalle de los principales puertos PEG y de los multiplexadores PCI Express 3.0 ASMedia 1480. 

En esta placa ASUS se ha permitido más espacio, es un modelo Extended ATX, por lo que se ha permitido más espacio para algunas cosas que en otros modelos. No tendremos ese problema del slot M.2 vertical de la X99 Deluxe y además este conector es de tipo M.2 Ultra. Para mi gusto está muy bien posicionado en la placa, tiene tamaño 22110 máximo y ese ancho de banda sorprendente de hasta 32gbps que, debo recordar, habrá que repartir también entre las gráficas conectadas.

Las posibilidades  de almacenamiento de esta placa no acaban en el puerto M.2 Ultra (PCI Express 3.0 4x), aunque personalmente ya iría bien servido, muchos de vosotros encontraréis también apetecibles los 8 conectores SATA 6gbps y los dos conectores Express SATA 10gbps con los que cuenta la Rampage V Extreme. Uno de los Express SATA lo suministra el chipset pero el otro lo proporciona una controladora añadida ASMedia. Los puertos SATA son todos nativos. De los puertos Express SATA, como ya sabéis, podemos sacar dos puertos SATA así que en realidad disponemos de un total de 12 puertos SATA 6gbps aunque estos puertos no podrán entrar en configuraciones RAID. Configuraciones RAID que pueden ser de niveles 0, 1, 5 y 10.

Una de las pegas de esta placa, nadie es perfecto, es que su controlador Ethernet Gigabit Intel se encuentra muy solo. Una placa de esta índole debería montar dos puertos Ethernet, a poder ser de la misma marca, que podamos configurar en funciones avanzadas como el teaming (tolerancia a fallos, aumento del ancho de banda, etc.), haciendo de firewall, conexión a diferentes redes y otro largo etcétera de cosas que se pueden hacer con dos chips Ethernet de calidad.

Se le perdona, en parte, porque integra la que seguramente sea la mejor tarjeta inalámbrica jamás integrada de serie en una placa base. Su sistema de antenas 3x3 es del tipo que encontramos en los routers más poderosos del mercado y permite a esta placa base conectarse a redes Wifi-AC con una velocidad máxima de hasta 1300mpbs cuando los chips más capaces de Intel, Centrino, suelen alcanzar como máximo los 867MHz. Nosotros lo hemos podido probar con un router de estas características con velocidades cercanas, a nuestra red local, de más de 40MB/s reales.

Diseño y disposición

Normalmente ASUS en sus buques insignia no se corta con el tamaño pero dentro de unos máximos que hacen que sus placas Rampage sean más grandes que el estándar ATX pero aun así compatibles con placas Extended ATX, de hecho es algo más corta que este formato, lo que permite su instalación en muchas placas ATX amplias pero sin anclajes E-ATX. En este modelo ocurre eso mismo y eso permite a ASUS potenciar muchos elementos frente a las placas que cumplen el estándar ATX punto por punto.

En color negro con detalles en rojo esta placa no solo destaca por su tamaño sino también por su peso. Los grandes disipadores de esta placa, concentrados en puntos clave, cuentan con la misma tecnología que ASUS lleva usando algún tiempo en muchas de sus tarjetas gráficas. Me refiero al conocido sistema DirectCU que coloca las heatpipes, en este caso una sola, en contacto directo con el punto a refrigerar y por tanto eliminando de la ecuación otra zona de disipación que hacía perder eficiencia al sistema.

Esta placa base, su sistema de disipación, se concentra sobre todo en la alimentación del procesador y memorias, con un disipador independiente más pequeño para el chipset pero con un “backplate” que da rigidez al conjunto y amplía la capacidad de disipación. El grueso de disipadores, todos pasivos y sin opción a kits de agua, se concentra en dos puntos alrededor de las fases de alimentación del procesador. Una gran idea para su diseño es que ASUS ha usado la verticalidad para aumentar el tamaño del disipador, los ha pintado en cerámica negra, y lo usa además como cobertura para la zona de puertos traseros logrando un acabado muy homogéneo y una terminación perfecta.

Esta placa está perfectamente distribuida. Todo está donde debe estar, no hay posiciones imposibles y ASUS se ha acordado de esas cajas que se diseñaron pensando en puertos USB 3.0 cerca del conector de corriente principal ATX. Los conectores de alimentación están donde deben estar, los botones de control en placa y otros elementos de diagnóstico directo se han centrado en un solo punto. Tiene un diseño limpio y espaciado y bien pensado para kits de refrigeración líquida, o sistema de LN2 gracias a un socket desmontable con anclaje diseñado para refrigeración extrema y una cantidad de conectores de ventilador (pensado para kits de refrigeración líquida de hasta cuatro ventiladores y bombas) que solo rivaliza con los puntos de medición de temperatura en placa y los puntos para colocar sondas externas con las que personalizar de forma milimétrica el comportamiento de cada ventilador de nuestra caja (yo perdí la cuenta en el octavo conector Molex PWM).

A la conectividad de la placa solo le falta el puerto Thunderbolt 2 para ser perfecta y cada día lo veo un requisito más circunstancial que necesario. Aun así la placa está preparada para poder montar la tarjeta añadida Thunderbolt que ASUS vende como accesorio para esta y otras placas de su catálogo.

Su panel de puertos traseros parece una matriz de puertos USB 3.0 donde se han colado algunos otros conectores. 10 Conectores USB 3.0 de los que, curiosamente, ninguno es del propio chipset. Todos proporcionados por controladoras ASMedia añadidas de los cuales, dos, se comparten con uno de los slots PCI Express de la placa, concretamente el PCI Express 2.0 de tamaño 1x. Los puertos USB 3.0 nativos del chipset están todos en sendos conectores de 19 pines para el frontal de nuestra caja. No es el único fabricante que usa esta opción y en mi opinión es una decisión acertada ya que tendremos más a mano los conectores USB 3.0 “de verdad”.

El panel trasero también cuenta con otras cosas como el puerto PS2 doble, para teclado y ratón, o los botones clásicos de las placas ROG como es el botón ROG connect o el de reseteo de bios y flasheo de emergencia. Además encontraremos dos puertos USB 2.0 (cuatro más para el frontal), estos sí son del chipset (sé que alguno ha tenido algo de miedo antes de leer esto viendo lo de los puertos USB 3.0), acompañados del ya descrito puerto Ethernet Gigabit de Intel, la triple conexión de antena MIMO y los conectores analógicos y digitales de Audio de los que daré detalles en la próxima página.

Hay que decir que ASUS ha diseñado esta placa para ser una roca ante imprevistos eléctricos. Sus slots de memoria y otros conectores tienen sus propios fusibles rearmables por conector y se ha diseñado además un sistema de alimentación USB con dos fuentes de alimentación diferenciadas para puertos traseros y delanteros. Además el conector Ethernet también tiene sus propios sistemas de seguridad y protección integrados, las coberturas de los conectores son de acero inoxidable y hasta la chapa trasera cubre-conectores la han diseñado para evitar cortes accidentales.

Prestaciones especiales

ASUS integra en esta nueva placa base su cuarta generación de sistemas de alimentación digitales y su chip de gestión de quinta generación TPU. ASUS ha utilizado reguladores de voltaje super integrados  IR3555 que montan el Mosfet de alta y de baja y el conductor en el mismo conjunto que se combina además con Chokes y Capacitadores de alta calidad. El sistema cuenta con solo 8 fases de potencia pero ASUS asegura que con su sistema de primeras marcas y su Socket OC que, según la marca, aumenta la estabilidad de la alimentación del procesador por encima de otras soluciones con un mayor número de fases. En nuestro caso, con nuestro sistema de disipación convencional, no hemos obligado al procesador a voltajes donde el “vDrop” pueda ser un problema así que no puedo técnicamente demostrar o desmentir este hecho. Para ello habría que someter al procesador a voltajes extremos de más de 1.7v.

Socket OC con 60 pines más que el modelo de referencia de Intel.

Yo entiendo que esta placa base está más orientada a jugadores que a overclockers, tiene demasiada integración de añadidos, pero mantiene muchos elementos muy interesantes para overclockers. Algunos de ellos son sus controles en placa que van más allá del típico encendido y reset. Esta placa integra algunos elementos conocidos como el MemOK de ASUS que es un botón que busca los parámetros básicos de funcionamiento de nuestra RAM para “bootear” sin problemas. Se le suman dos botones adicionales muy interesantes.

Por un lado el “Safe Boot” que apaga el sistema, lo reinicia y nos devuelve a la bios con nuestros últimos parámetros sin perder ninguna configuración para que podamos afinar la personalización sin tener que tirar de perfiles que muchas veces, cuando andamos en faena, nos da pereza grabar y actualizar. El otro es el botón “ReTry” que es una salvaguarda cuando nuestro sistema ni tan siquiera muestra vídeo en el POST (Power On Self Test). Este botón apaga el sistema completamente, a nivel de suministro eléctrico, y reinicia el sistema donde ya las protecciones clásicas activarán el modo “seguro” de posteo.

Pero la herramienta para overclocking, diagnóstico y control de esta placa lo encontramos en el OC Panel incluido. Este módulo: interno o externo, según lo queramos montar, nos permite monitorizar el sistema a nivel de hardware, sin necesidad de programas, y desde la bios podemos programarlo para realizar tareas tales como ajustar la velocidad, el multiplicador, de nuestro procesador o ajustar y monitorizar el funcionamiento de los ventiladores. El OC Panel tiene adicionalmente un panel de conectores internos que es más adecuado usar cuando lo instalamos en la caja. Podemos controlar ventiladores, termistores y ajustar algunos parámetros adicionales sobre estos conectores, además añade puntos de monitorización para refrigeración extrema, VGA SMB (para administración) y VGA Hot Wire para controlar el voltaje de la tarjeta gráfica desde el OC Panel. 

Me gusta de él la calidad de su pantalla, aunque se hace pequeña, y que no requiere de ningún tipo de software, salvo actualizaciones puntuales de firmware, para hacer su trabajo. Para el control tendremos diversos botones en pantalla y otros adicionales que, si instalamos en caja, no podremos controlar quedando limitado su uso. 

Otra de las prestaciones especiales de esta placa base es su sistema de sonido. ASUS ha integrado su solución SupremeFX en versión de 2014, para dar una solución de calidad de audio integrado. El SupremeFX usa aislamiento en placa con PCB separado y escudo EMI (en acero inoxidable) para el DSP. Cuenta con conectores analógicos chapados en oro y la tecnología SenseAMP que tanto me gusta que ajusta el rendimiento de nuestros auriculares según su impedancia detectada en tres pasos, menos de 65 ohmios, entre 65-150 ohmios y más de 150 ohmios. Además cuenta con la tecnología SoundStage que es un ecualizador pre-programado a nivel de hardware con varios ajustes para diferentes tareas. El sistema cuenta con software de calidad (Sonic Radar, Perfect voice, Sonic Studio, etc.), muy personalizable y con códec DTS.

Bios y software

Una bios gráfica de gran calidad que en este modelo inicia por defecto en el modo avanzado. Es completa y tiene todas las opciones para el usuario avanzado a nivel de configuración de cualquier parámetro para CPU, memorias, voltaje, etc. Yo me quedo más con sus sistemas de automatización de overclocking, con sus “wizards”, que permiten un overclocking de calidad y sin complicaciones. También cuenta con perfiles agresivos grabados por los técnicos de ASUS según el procesador montado, overclocking en base a los perfiles XMP de nuestras memorias, etc.

Otras funciones que me gustan mucho son los favoritos en la bios, la posibilidad de configurar los ventiladores con cambios en tiempo real sin necesidad de andar reiniciando o también sus múltiples utilidades integradas. Sigo echando de menos un sistema de actualización de bios “online” donde la placa se conecte desde la bios a los servidores de ASUS en busca de las últimas actualizaciones de bios realizando todo el proceso automáticamente y sin necesidad de pendrives, páginas web, etc. Es una bios estéticamente impecable que podéis ver en nuestro habitual vídeo de “paseo”.

Video Bios UEFI: 

El software es muy homogéneo y completo. AI Suite sirve como centro de gestión y nos permite acceder a monitorización y control de nuestro sistema de una forma muy gráfica y accesible. Podemos configurar la eficiencia energética, el overclocking, la gestión de ventiladores e incluso, mediante TurboApp, podemos establecer diferentes perfiles y frecuencias según la aplicación que tengamos en foco en Windows en cada momento. Se le añaden otras utilidades como GameFirst III (para gestionar nuestra interfaz de red y ancho de banda), RAMDisk, KeyBot (para convertir teclados clásicos en modelos programables), etc. Como digo es un software muy homogéneo, que se auto-actualiza, y que nos permite monitorizar y manejar nuestro sistema en tiempo real desde un único panel de control.

AISuite ofrece en un único centro, el acceso a muchas de las excelentes tecnologías de esta placa. Una de mis favoritas es Fan Xpert 3 que nos permite ajustar nuestros ventiladores en base a su posición, temperaturas de zona, tipo de ventilador, etc.

Este es el panel Fan Xpert 3 con su zona de configuración rápida y ajuste automático de ventiladores.

GameFirst III para el control de nuestro interfaz de red Ethernet y Wifi.

Keybot para esos románticos que aún usan su teclado IBM PS2 con mecanismo.

Si vas a montar 128GB de RAM bueno es tener a mano un sistema con el que crear discos "RAM" capaces de velocidades 20 veces superiores al mejor de los sistemas SSD.

Turbo App nos permite ajustar los niveles de overclocking según la aplicación que tenemos en "foco" en Windows.

Y por supuesto, como colofón, el mágnifico gestor de audio del sistema SupremeFX de ASUS. Ecualización, mejoras de micrófono, autoajuste de auriculares. Excelente.

Resultados de overclocking

La suerte del procesador es fundamental para lograr grandes resultados de overclocking, tanto o más importante que la refrigeración o nuestras habilidades. Nosotros no hemos podido medir todas estas placas, que han pasado, por su capacidad de overclocking extremo puesto que tampoco era nuestro objetivo. Nuestro objetivo son sistemas que se puedan usar las 24 horas del día y nuestro análisis va en ese sentido. Dicho esto la ASUS Rampage V Extreme no ha conseguido nada que no hayamos podido lograr antes con todos los otros modelos probados.

Esto significa frecuencia de 4.4GHz, completamente estable, a voltajes de 1.325v de CPU. Sí hemos podido probar nuestras memorias de alta velocidad DDR4 3000 de Kingston sin problema ninguno de configuración y combinadas con estas frecuencias. Esto, para mí, son grandes resultados que hablan de una placa base bien preparada para el usuario habitual de estas gamas.

Análisis y conclusión

Cada elemento de esta placa la convierte en un objeto de deseo. Desde su diseño y aspecto, que para mí es excelente, el cuidado de los materiales y la buena elección de las dimensiones. Esto a nivel de formato porque a nivel de integración también es una gran placa base. No le falta de nada, salvo el segundo puerto Ethernet, y lo que integra es de primera calidad. Con el procesador adecuado podremos tener un portento gráfico y lo tendremos con algunas técnicas de protección que cuida de nuestro sistema de forma detallada tanto a nivel de conectores, como la calidad de los mismos, así como el control y monitorización de nuestro sistema.

El jugador encontrará las últimas tecnologías, métodos accesibles para overclocking de calidad y posibilidad de montar las últimas tecnologías en acceso a redes, almacenamiento, gráficos, etc. El overclocker encontrará un socket adecuado para refrigeración extrema, controles en placa, múltiples posiciones para sensores en placa y adicionales y un módulo externo de control y diagnostico tan atractivo como es el OC Panel. En definitiva una placa que no se especializa concretamente en nada pero que da un gran nivel en todo y con la que ASUS ha echado, de momento, el resto en cuanto a chipset X99 se refiere.