Review MSI GT76 TITAN DT 9SF

Los portátiles MSI TITAN siempre han llamado la atención por albergar en su interior componentes de alto rendimiento en configuraciones poco habituales. Modelos como el GT75VR Titan Pro sigue destacando como uno de los equipos más potentes del mundo gracias a sus dos GTX 1080 en SLI. Ahora tenemos entre manos la Review del MSI GT76 TITAN DT 9SF, un modelo que deja atrás las configuraciones gráficas duales, de hecho apuesta por una "modesta" RTX 2070 en vez de la más potente RTX 2080 pero, a cambio, nos ofrece todo un Intel Core i7-9700K de sobremesa acompañado de 64 GB de memoria RAM y 2 TB de SSD de alto rendimiento.

Especificaciones técnicas del MSI GT76 TITAN DT 9SF

  • Intel Core i7-9700K (Boost 4.9GHz)
  • 64 GB DDR4 2666 MHz (2 x 32 GB)
  • 2TB NVMe PCIe Gen3x4 SSD (2 x 1 TB)
  • 17.3" FHD (1920*1080), IPS-Level 144Hz 
  • NVIDIA GeForce RTX 2070 8 GB GDDR6
  • Conectividad
    • Killer E3000 2,5 GbE
    • Killer ax Wi-Fi + Bluetooth v5
  • Batería de 90 Wh
  • Conexiones
    • 1x Type-C (USB3.1  / DP / Thunderbolt™3)
    • 4x Type-A USB3.1 
    • 1x Type-C USB3.1 
    • 1x RJ45
    • 1x Mini-DisplayPort
    • 1x HDMI
    • 1x Lector de tarjetas microSD.
  • 397 x 330 x 42 mm
  • 4.5 Kg
  • 3.749 €

 

 

Con una pantalla de 17,3" y  más de 42 mm de grosor, el MSI GT76 TITAN DT 9SF es uno de esos portátiles gaming que destacan allá donde van, tanto por su considerable tamaño y grosor como por sus formas agresivas y llamativas propias de este tipo de equipos.

Aquí el peso ligero o bordes fino son características que no se tienen en cuenta y el diseño está pensado por y para el máximo rendimiento.

 

Cuenta con una carcasa en acabado metálico con el logo de MSI Gaming donde destaca el ssitema de bisagras situado algo más adelantado respecto del final del portátil.

Las "toberas" traseras tienen un recubrimiento que simula fibra de carbono.

Al abrirlo nos encontramos con unos marcos de pantalla superiores y laterales considerablemente finos, algo que no es muy habitual en portátiles que, al final, van a ser grandes sí o sí, pero que permite aprovechar más el espacio.

La parta interior ese negra. El teclado cuenta con retroiluminación LED RGB independiente tecla a tecla y el trackpad se encuentra desviado hacia la izquierda para coincidir con la tecla espacio.

La iluminación RGB se extiende también a una barra de LEDs situada en el borde frontal.

 

 

El grosor es bastante elevado, algo típico de este tipo de formato. Llama la atención el gran espacio que ocupa el sistema de refrigeración, tenemos toda la parte trasera y parte de los laterales con salidas de aire y disipadores de aletas de cobre.

En la parte izquierda nos encontramos con el conector de corriente en un formato poco habitual que parece un USB, al lado está el puerto RJ 45 a 2,5 Gbps, un USB-C con thunderbolr y dos USB-A, todos ellos de tipo 3.1 (o 3.2 Gen 2 según la engañosa nomenclatura actual del USB). Le siguen los puertos de audio, uno para auriculares/altavoces y otro para micrófono.

En el lado opuesto tenemos otra salida de aire y el resto de puertos físicos. Un HDMI, un displayPort, otro USB-C, dos USB-A y un pequeño lector de tarjetas Micro SD

Incluso de perfil el diseño del GT76 Titan es agresivo y no puede disimular la estética gaming del equipo.

La iluminación RGB se extiende también hacia la parte trasera y los laterales con un sistema de difusores y LEDs.

El interior deja ver a las "tripas de la bestia". El sistema de refrigeración encargado de disipar el calor que genera, sobre todo, el Core i7-9700K y la RTX 2070 está formado por dos sistemas independientes de heatpipe y turbinas. Tenemos 6 heatpipes de cobre en la parte gráfica y cuatro para el procesador. Cada una de las turbinas empuja el aire por la parte trasera y su propio lateral.

El interior nos deja ver también un slot para HDD o SSD SATA, de hecho, MSI incluye el bracket y el cable flex en la caja del portátil para poder añadirlo.

 

Tenemos dos Slotss de memoria DDR4 por si queremos aumentar los 64 GB de RAM que ya integra, algo que posiblemente no sea necesario en prácticamente ningún caso, pero la opción está ahí.

 

El sistema de SSD de serie cuenta con dos unidades de 1 TB trabajando en RAID0 cubiertas por un pequeño disipador.

No nos podemos olvidar del sistema de alimentación, algo que, en este tipo de portátiles, ocupa y pesa casi tanto como el propio portátil.

En este caso MSI se ha decantado por un sistema de doble cargador. Cada uno de ellos tiene 240W para formar un total de 480W de potencia entre los dos. Para ello, vienen ya unidos a un módulo del que salen dos conectores y al que hay que conectar otro adaptador que los convierte en una única salida.

 

Es un tipo de conector bastante pequeño (que puede confundirse con un USB) y alejado de lo habitual en portátiles.

 

 

 

 

Como es habitual, MSI ha integrado un teclado de SteelSeries en este GT76. No se trata de un teclado mecánico como los primeros Titan (que prácticamente fueron pioneros), pero tiene un buen recorrido y es cómodo, aunque es cierto que parece que se pierde una de las señas de identidad de esta familia.

El teclado es cómodo de utilizar y tiene un pad numérico en un lateral, por lo que los que solemos utilizarlo no lo echaremos de menos. Se ha aprovechado prácticamente todo el espacio para tener una buena separación entre teclas.

El sistema de iluminación es RGB tecla a tecla, eso nos permite configurar efectos bastante llamativos y personalizar al 100% su iluminación, incluso poniendo efectos y colores independientes en cada tecla.

Se puede configurar tanto el teclado como la luz del resto de zonas RGB, todo ello desde la app SteelSeries Engine 3

Las posibilidades de personalización son bastante altas, tanto a nivel del teclado como de las barras, pudiendo configurar zona a zona los LEDs ARGB de manera independiente. 

El programa es tremendamente completo, aunque tiene modos predefinidos sencillos para los que no quieren complicarse.

 

Sobre el trackpad, está situado algo a la izquierda de la zona central para coincidir con el espacio, tiene dos botones físicos además de su funcionamiento táctil. Funciona sin problemas.

En nuestros test de pantalla hemos medido un brillo de 308 cd/m² y un contraste de 940:1 para un panel IPS con unos brillos minimos de 0,327 cd/m²

Se trata de una pantalla mate de 17,3" y resolución FullHd con un tiempo de respuesta de 144Hz y sin tecnología G-Sync.

La escala de grises muestra un equilibro bastante bueno en RGB, con verde centrado, azul en torno al 107% y rojo en 92%.

El punto blanco se encuentra en 7300 K, algo más frio que el blanco real pero en unos valores bastante habituales.

En cuanto al comparador de color, tenemos un dE de 3,92 de media y una desviación máxima de 6,92 puntos, unos valores bastante buenos teniendo en cuenta lo que podemos encontrarnos en el mercado. La escala de grises tiende un poco hacia el azulado pero no es nada preocupante.

La cobertura de color llega, e incluso se queda por encima del sRGB.

Cuando compramos un portátil como el MSI GT76 TITAN DT 9SF ya sabemos que su autonomía va a estar alejada de lo que pueda ofrecer un equipo convencional. Dar energía para una RTX 2070 combinada con un procesador de sobremesa como el I7-9700K hace que sea muy difícil conseguir autonomías decentes.

En nuestro test de batería hemos conseguido 108 minutos utilizando la tecnología Optimus, muy similar Alienware Area-51m que tiene un hardware parecido

En uso real eso supone unas 3-4 horas de uso moderado con tareas que no requieran demasiada potencia. De hecho, si no tenemos los dos cargadores conectados, tanto la gráfica como la CPU reducen a menos de la mitad su rendimiento.

Como detalle interesante, el MSI Dragon Center permite ajustar el comportamiento de carga dependiendo del uso que le demos al portátil, además de permitir calibración.

Se puede hacer que la carga esté entre un 50 y un 60% máximo para maximizar la vida útil de la bateria (algo bastante práctico si lo usamos siempre conectado a la corriente). También se puede escoger que se cargue al 100% para tener la máxima capacidad o un término medio entre el 70 y 80%

Tras una sesión de juego de más de media hora, el  MSI GT76 TITAN DT 9SF ha mantenido unas temperaturas bastante bajas en la zona del teclado. Se calienta más hacia el centro, con una máxima de 41,5 ºC, pero la zona de WASD se mantiene por debajo de los 40ºC. En ningún caso son temperaturas molestas, aunque el nivel de ruido es bastante elevado.

De serie, en juegos o benchmarks como 3DMark, la RTX 2070 se mantiene rondando los 75ºC, mientras que la CPU no suele sobrepasar los 80ºC, unas temperaturas que no suponen ninguna preocupación.

Sin embargo, si ponemos al procesador a trabajar en test como Cinebench o renderizados vemos que hay núcleos que llegan a 97ºC y producen throttling térmico en la CPU, algo que, por otra parte, es normal en un procesador de sobremesa metido en un cuerpo de portátil.

Overclock y limitaciones de energía

A través de, MSI Dragon Center es posible realizar overclock tanto a la gráfica como al procesador, algo a lo que ayuda el hecho de que el 9700K tenga el multiplicador desbloqueado.

El máximo valor al que podemos subir el Core i7-9700K desde la app es 4,9 GHz, es decir, podemos hacer que el boost de 1 núcleo que ya tiene el procesador, se aplique a los 8 núcleos.

La RTX 2070 se puede subir 200 MHz de GPU y a 300 MHz de VRAM

Realmente se puede subir más la velocidad de la CPU desde la propia BIOS, básicamente tenemos un control de OC similar al de un pc de sobremesa básico, con opción para tocar multiplicadores y límites de energía e incluso es posible hacer overclock a la memoria desde el Intel XTU.

El problema es que subir a 4,9 GHz hace que sale la limitación de energía haciendo que el procesador baje a 4.200, por lo que tampoco es viable subirlo más. De hecho, a más velocidad el throttling térmico también hará su aparición antes.

No obstante, mediante el Intel XTU o desde la propia BIOS es posible aumentar los límites de energía del procesador. Realmente no se entiende que MSI permita overclock a 4,9 GHz pero aplique unos límites de energía tan conservadores. De hecho, el procesador rinde menos con overclock a 4,9 GHz que sin él.

Por suerte, al eliminar los límites, podemos colocar el 9700K a 4,9 GHz y sí que notaremos un extra de rendimiento como veremos en la siguiente sección.

 

 

Hemos pasado nuestra batería de test al MSI GT76 TITAN DT 9SF utilizando la configuración de serie y también con overclock. El overclock realizado es de 4,9 GHz al Core i7-9700K y sin los límites de energía de MSI (con esos límites el overclock no vale de nada)

La RTX 2070 se ha overclockeado 200 MHz en GPU y 350 MHz en VRAM, unos valores que han sido estables en todos los test menos en el 3DMark FireStike, test donde hemos tenido que bajar a 150 MHz y 250 MHz respectivamente.

Con estos valores, los resultados del MSI GT76 TITAN DT 9SF están a la par que el Alienware Area-51m, un equipo que lleva el mismo procesador y la misma gráfica.

En Cinebench R20 MP, el   MSI GT76 TITAN DT 9SF MSI se queda por debajo del Alienware de serie, pero al realizar overclock (quitando el límite de energía) se coloca en primera posición. Si no quitáramos el límite de MSI, estaría por debajo.

La RTX 2070 hace lo que puede en este equipo, ofreciendo el rendimiento de una RTX 2080 Max-Q o de una GTX 1080. Con overclock la cosa cambia y supera a toda una RTX 2080. Sin embargo, el Alienware Area-51m consigue algo más de rendimiento dada la inestabilidad del overclock gráfico del MSI.

En el caso del 3DMark Firestrike Extreme se ha colocado por encima del Alienware.

En el test TimeSpy DX12 Alienware vuelve a estar por encima

Puntuaciones muy similares en el test Raytracing con OC, sin OC el alienware consigue algo más de rendimiento.

En VRMark el MSI no consigue mantener el tipo.

En el test genérico PCMark 10, sin overclock, vemos como el MSI se queda a las puertas del primer puesto, manteniendo el trono el Alienware Area-51m.

Mención especial para el sistema de dos SSD de 1 TB en RAID 0 del MSI, que consigue un rendimiento impresionante.

 

Procesador de sobremesa junto a una gráfica más que solvente en un portátil que se deja atrás la portabilidad para ofrecer rendimiento puro y duro, y sin olvidarnos de los inmenso 64 GB de RAM y 2 TB de SSD en RAID 0. Un equipo que puede sustituir sin problemas a un sobremesa en un formato, sin duda, mucho más portable.

Sin embargo, nos ha quedado un sabor de boca agridulce al preguntarnos si ¿Es este MSI GT76 TITAN DT 9SF es un digno sucesor de la gama TITAN de MSI?

Pensamos que no, el Core i7-9700K de sobremesa brilla con luz propia en este tipo de equipos, sin embargo, acostumbrados como estamos a ver la máxima configuración gráfica en los MSI Titan, esta RTX 2070 nos sabe bastante a poco. Estamos hablando de una gráfica que se coloca en el medio exacto de la gama RTX y que apenas ofrece el rendimiento de una GTX 1080. Por ello, si lo comparamos con el MSI GT83VR TITAN con sus dos GTX 1080, este GT76 Titan no puede hacerle frente en potencia gráfica. 

Si lo hace, y sin problemas, en la parte CPU, aunque la incomprensible decisión de dejar a los Core i7 de novena generación sin hyperthreading los deja también un poco cojos. Además, la limitación de energía que ha puesto MSI de serie hace que el overclock de este procesador sea inútil salvo que aumentemos dichos límites manualmente desde BIOS o XTU.

En potencia de CPU su contrincante directo es el Alienware Area-51m, un portátil que tiene la misma configuración de CPU y GPU con un diseño más refinado, G-SYNC, Tobii y un precio inferior, aunque el MSI tiene mucha más RAM y SSD. La configuración más potente del alienware con 16 GB de RAM y  256 GB de SSD + 1TB HDD cuesta 2999. Este MSI GT76 con 64 GB de RAM y 2 TB de SSD son 3750 Euros, por lo que estamos pagando 750 Euros por 48 GB de RAM adicionales y los dos SSD de 1 TB, un precio habitual en RAM y SSD de equipos premontados.

Los 2 TB de SSD y los 64 GB de memoria RAM son a prueba de futuro El sistema de disipación es realmente efectivo para mantener el exterior (y también el interior) del GT76 con temperaturas bajo control. 

El sistema RGB es muy completo y permite controlar todo, desde el efecto y luz de una única tecla hasta todo el conjunto de teclas y zonas de la carcasa.Sobre la pantalla, los 144 Hz son prácticamente lo mínimo que podemos ver en portátiles gaming hoy en día y la resolución FUllHD se queda algo corta para un equipo con esta potencia. Además, no integra la tecnología G-SYNC, un hándicap que no se entiende en un portátil que está más cerca de los 4.000 Euros que de los 3.000.

Aún así, por 3.750 Euros el MSI GT76 TITAN DT 9SF ofrece unas especificaciones de ensueño y si necesitamos más, siempre podemos ir a por la versión con RTX 2080 y todo un Core i9-9900K, aunque el precio se dispara hasta los 5.299 Euros. En cualquier caso dispondremos de un digno sustituto para un PC de sobremesa gaming con la ventaja de poder moverlo a donde queramos.