AMD Radeon RX 6700 XT Review

No nos engañemos, nos va costar a todos encontrar una gráfica de gama media como esta de esta review al precio que AMD pretende venderlas en el mercado, concretamente algo menos de 500 Euros para el modelo más avanzado, la Radeon RX 6700 XT, y aunque queramos pagar de más por ella, seguramente también nos sea bastante complicado conseguir una.

 

 



Esta segunda oleada de tarjetas RDNA 2 de AMD presentar recortes sobre la gama alta, también son mas económicas, pero siguen por la línea de ofrecer algo eficiente, con diseños térmicos cuidados, margen de overclocking para que el usuario disfrute de sacar el máximo a la tarjeta y libertad total para que los diferentes integradores desarrollen sus propios PCB personalizados acompañados de sistemas de refrigeración mas elaborados que no estén atados a los diseños estandarizados de referencia.
 

 

 



Esta generación aprovecha todos los recursos que AMD presentó con los modelos de gama alta que podemos reconocer en los modelos Radeon RX 6800, Radeon RX 6800 XT y Radeon RX 6900 XT. Entre estas prestaciones encontramos el PCI Express 4.0 con la tecnología Smart Memory Access, que luego comentaremos, o también la memoria Infinity Cache que también es una de las grandes mejoras de esta generación.
 

La experiencia de AMD con procesos de fabricación como el FinFET de 7nm de TSMC es ya conocido gracias a sus procesadores Zen3 o a las gráficas RDNA 2 existentes ya en el mercado. Esta tecnología y experiencia en este proceso ha permitido a AMD mejora frecuencias, aumentar el rendimiento por vatio e introducir elementos desconocidos en chips gráficos.

 

 



Estos tres pilares en los que se fundamenta la arquitectura RDNA 2 de AMD son el aumento de unidades de cómputo, el aumento de la frecuencia de trabajo y la introducción de la Infinity Cache. Podéis encontrar todos los detalles en este análisis en profundidad que realizamos en base al lanzamiento de los primeros modelos RDNA 2.

El aumento de las unidades de computación del RDNA 2 permite no solo aumentar la capacidad de proceso de la tarjeta en técnicas clásicas de sombreado, sino que además introduce también unidades específicas para el RayTracing, pero siempre dentro del estándar DXRT que Microsoft introdujo hace ya algún tiempo en el API DirectX 12 y que ya usan muchos juegos en el mercado.
 

 

 



De todos modos, en esta segunda oleada de gama media realmente no encontramos esta mejora de unidades, de hecho, la Radeon RX 6700 XT copia muchas especificaciones de la Radeon RX 5700 XT. Podemos encontrar, por ejemplo, el mismo numero de unidades de cómputo, 40 unidades, y el mismo numero de unidades de sombreado, 2560 unidades. Aun así, no son la misma gráfica, solo a nivel de arquitectura los cambios son importantes para empezar estas 40 unidades de computo ahora soportan instrucciones DXRT por hardware.
 



El otro pilar en el que se sustenta la mejora generacional la encontramos en las frecuencias de trabajo. Con el mismo proceso de fabricación y prácticamente el mismo consumo de 225w, obtenemos casi 600MHz de frecuencia de trabajo. Es todo un logro a decir verdad y es seguramente lo que se traduce en la mejora de rendimiento importante entre las dos generaciones.

Esta generación de chips gráficos de AMD puede soportar temperaturas “T-junction”, antes de throttling, de hasta 110 grados centígrados. Ahora una matriz de sensores de temperatura permite conocer la temperatura de los diferentes puntos del encapsulado y forzar frecuencias hasta ahora imposibles. Este mejor control y aumento del soporte de temperaturas se traduce en mayores frecuencias sostenidas, de hasta 2500MHz en modo turbo, con una refrigeración activa más controlada y por lo tanto menos ruido general.
 



El tercer pilar de esta arquitectura lo encontramos en la tecnología AMD Infinity Cache que son 96MB (128MB en la gama alta) de memoria ultrarrápida que se han instalado en la GPU para maximizar el ancho de banda en operaciones repetitivas dentro de la tarjeta. Funciona del mismo modo que la cache de tercer nivel de los procesadores más modernos y su gran capacidad permite multiplicar por 3 veces el ancho de banda efectivo de la tarjeta, que ahora detallaremos en nuestro análisis del modelo de referencia.

Con las mismas unidades a nivel de diseño, esta generación es notablemente más rápida, y los precios, al menos sobre el papel son iguales. Hay que tener en cuenta que AMD no tenia en la generación anterior una gama alta real. Ahora sí, y la gama X700 ahora es su gama media y es una gama media capaz y versátil sobre todo si nos mantenemos en resoluciones 2k.
 

Es importante que posicionemos este modelo tanto con su anterior generación como con los modelos actuales de gama alta de AMD. Ya hemos dicho que esta es la nueva gama media, y si ahora las gamas medias son más caras que antes, y los precios siguen en progresión, pero este modelo está lejos de ser lo mejor que tiene ahora mismo AMD en el mercado.

 

 



Sabemos que trabajamos con mejores frecuencias que la generación anterior, que tenemos el mismo número de unidades de cómputo, el mismo número de unidades de sombreado, pero ahora tenemos unidades DXRT y 600 más de frecuencia turbo con el mismo consumo.
 

 

 



Otra de las diferencias es que ahora tenemos menos bus de datos, 192-Bit frente a los 256-Bit de la generación anterior, pero aumentamos tanto el tamaño de la memoria, pasando de 8GB a 12GB en este modelo, con el mismo formato GDDR6, pero con una frecuencia de 16Gbps, frente a los 14Gbps de la generación anterior, que permite compensar algo la pérdida de ancho de banda pasando de 448GBps a 384GBps. Ancho de banda que también compensaremos con los 96MB de memoria Infinity Cache. Esta memoria debería mejorar el ancho de banda, en operaciones repetitivas, hasta 3.5 veces sobre la memoria VRAM convencional.
 



Si nos centramos en la Radeon RX 6800, su modelo superior, las diferencias son más importantes, tenemos menos ancho de banda, memos memoria VRAM con 16GB frente a 12GB y hay una diferencia importante en el número de unidades de sombreado ya que pasamos de 2560 unidades a 3840 unidades. Las unidades de cómputo son también un 50% más numerosas alcanzando las 60 unidades. Las frecuencias, eso sí, son bastante inferiores, con máximos de 2100MHz, 400MHz menos.

Estas gráficas también soportan PCI Express 4.0 y con la arquitectura AMD adecuada y la bios de placa base adecuada, acceso a la tecnología Smart Memory Access que permite aumentar el BAR de uso de memoria del bus hacia la GPU desde los 256MB habituales hasta todo la VRAM completa de la tarjeta lo que también aumenta el rendimiento del interfaz logrando otro extra de rendimiento en la tarjeta sobre todo en resoluciones bajas.
 



Esta tarjeta tiene un diseño energético de 230w TDP (5 vatios más que la Radeon RX 5700 XT) lo que nos indica que su sistema de refrigeración está orientado a lograr este nivel de refrigeración manteniendo una temperatura aceptable de funcionamiento de hasta 110 grados en toda la gama. Puede parecer mucho, pero en realidad es poco más que las generaciones anteriores y solo 15 grados más de lo que admite un procesador Ryzen Zen3 recién salido al mercado. Con este alto margen de temperatura de trabajo la tarjeta puede aprovechar mejor sus facultades de aumento de frecuencia y también funcionar mejor con menos ventilación activa. Se alimenta de dos conectores PEG 8+6 contactos tradicionales, que sumados al Bus PCI Express 4.0 permiten que la tarjeta tenga un margen de alimentación de hasta 375w.
 



En rasterización clásica contaremos con 160 unidades de texturas y 96 unidades de rasterización con hasta 165 Gigapixels por segundo de potencia de proceso. Las unidades son exactamente las mismas que podemos encontrar en una Radeon RX 5700 XT, pero la capacidad de proceso, debido a las mejores frecuencias, es muy inferior.

Las frecuencias de este modelo van desde los 2423MHz en modo de juego con picos de frecuencia de 2500MHz que dependerán del estado de refrigeración y consumo de la tarjeta, sobre todo de la refrigeración y de las temperaturas que desarrollen cada sección monitorizada del encapsulado de la CPU. Excelentes números en general gracias a su composición con más de 17.200 millones de transistores capaces de generar hasta 26TFlops de potencia en precisión simple y hasta 13TFlops en precisión doble.
 



La conectividad es de última generación con tres puertos Displayport 1.4 con resolución 8k, 1 conector HDMI 2.1 VRR (Variable Refresh Rate), en esta gama no encontraremos capacidad de conectividad USB-C, como si encontramos en los modelos superiores.
 

Esta nueva serie de AMD mantiene el diseño reciente de las Radeon 6800, 6800 XT y 6900 XT, pero adaptado también a los menores consumos de este modelo. Como podéis ver en las imágenes se trata de una tarjeta de tamaño estándar con 267mm de largo, como sus hermanas mayores, y dos slots de ancho. La diferencia la encontramos en que es menos ancha, se ajusta bien a la dimensión del slot, y también requiere de solo dos ventiladores axiales de 70mm, que es uno menos de los que podemos encontrar en los modelos más potentes.

 

 



Es algo más pequeña, por tanto, y también más ligera, pero mantiene ese bonito diseño con backplate a juego y con salidas de aire laterales coronado por un logo iluminado de Radeon en rojo. En este mismo lateral, en la posición clásica, encontramos dos conectores de alimentación de 8 y 6 contactos respectivamente.


En el frontal encontramos los cuatro conectores de vídeo, echando en falta un puerto USB-C, pero complementado con un puerto Displayport extra que, como ya sabéis, también era extraíble del conector USB-C de sus modelos superiores.
 

 

 



El diseño térmico mantiene el sistema de cámara de vapor que vemos en las hermanas mayorees de este modelo y la capacidad de soporte de temperaturas es la misma lo que se traduce en una gestión muy inteligente de los recursos térmicos de la GPU. También dispone de modo de reposo de los ventiladores, en cargas bajas, por lo que en reposo tendremos ruido cero al estar los ventiladores completamente apagados.
 



Sin duda se agradece que AMD haya ampliado este nuevo diseño de ventiladores axiales a estos modelos de gama media porque los resultados en sus hermanas mayores eran realmente buenos y ahora se trasladan también a la gama media. Aun así, no me cabe la menor duda que los diseños personalizados de primeras marcas ampliaran las capacidades de refrigeración de este chipset de forma notable.

Arriba la Radeon RX 6800, debajo la Radeon RX 6700 XT
 




 

A los 70 grados de temperatura, que podemos alcanzar rápidamente, los ventiladores de la Radeon RX 6700 XT comienzan su funcionamiento y su escalada de frecuencias. Nuestro modelo de referencia estabiliza por si sola frecuencias y ventilador a los 93-94 grados centígrados en su punto caliente con 74-75 grados de temperatura media.

A estas temperaturas se generan unas 1700rpm de frecuencia en los ventiladores, que trabajan al unísono sin capacidad para modificar este comportamiento conjunto. A esta frecuencia tenemos unos 42 dBA de frecuencia según nuestro sonómetro, que esta en lo aceptable para una GPU moderna, pero la gran sorpresa la encontramos en las frecuencias sostenidas por la tarjeta, que son mayores de las que podríamos esperar según las propias especificaciones.

Concretamente hemos visto como la Radeon RX 6700 XT se sostiene sobre los 2580MHz de frecuencia turbo, sin tocar ni un solo aspecto de rendimiento de la tarjeta lo que se traduce en un comportamiento mejor aun de lo que AMD nos promete sobre las especificaciones y es en buena medida uno de los factores que hacen que esta tarjeta rinda también en nuestras pruebas en sus resoluciones objetivo.

 

 



Mantenemos, eso sí, nuestra recomendación de disponer de una caja con una buena ventilación, ya lo comentamos con las Radeon RX 6800 y modelos superiores, ya que la tarjeta expulsa el aire completamente en el interior de la caja, por el bonito lateral que deja ver su radiador de léminas negras.

Temperatura en reposo
 

 

 



Temperatura en carga
 


 

A las frecuencias a las que se presenta este modelo de referencia ya ronda las máximas frecuencias que hemos visto en los modelos superiores. Esta tarjeta por si mismo supera estas frecuencias, con cerca de los 2600MHz sin necesidad de overclocking, pero si nos adentramos en las capacidades de subida de la tarjeta, entonces los resultados son impresionantes.

 

 



El límite en driver de la tarjeta es de 2950MHz, con un aumento de potencia del 10% sin necesidad de tocar voltajes. Con estas capacidades, y dejando que la tarjeta se autogestione, podemos obtener frecuencias estables en test de hasta 2850MHz. Un 20% más que las frecuencias de referencia. Esto trae consigo otros efectos, claro está, como el mayor consumo de la tarjeta, que supera los 250w de consumo, y también velocidades más elevadas de rotación, de unas 2000rpm, lo que se traduce también en hasta 45dBA de ruido.
 

 

 



Las temperaturas de carga media también aumentan, con unos 79 grados de temperatura sobre los 75 originales, y las temperaturas de punto caliente, que AMD cifra en un máximo de 110 grados, se posicionan en una media de 100-103 grados en nuestras pruebas.
 



Con esta mejora de frecuencias hemos detectado una mejora de rendimiento de alrededor del 13%, mayor que en sus hermanas, y sin duda limitado por el bus de datos de la tarjeta. Son resultados que no esperábamos puesto que no podíamos figurarnos que esta arquitectura pudiera rondar los 3GHz de frecuencia cuando se nos presentaron los primeros modelos en el último trimestre de 2020. Hay que recordar además que AMD no ha cambiado el proceso de fabricación con respecto a la anterior generación lo que sin duda hace este hito aún más impresionante.

 

Máquina de pruebas:


 

 

 

Ashes of the Singularity (DX12) 1080

 

 



DOOM (Vulkan) ultra 1080
 

 

 



Halo Wars 2 (DX12) ultra 1080
 



Ghost Recon Wildlands (DX11) ultra 1080
 



Total War: Warhammer (DX12) ultra 1080
 



Battlefield 1 (DX12) ultra 1080
 



StarWars BattleFront 2 ultra (DX12) ultra 1080
 



Battlefield V (DX12) ultra 1080
 



Doom Eternal ultra 1080
 



Flight Simulator Ultra 1080
 



Ashes of the Singularity (DX12) 1440
 



DOOM (Vulkan) ultra 1440
 



Halo Wars 2 (DX12) ultra 1440
 



Ghost Recon Wildlands (DX11) ultra 1440
 



Total War: Warhammer (DX12) ultra 1440
 



Battlefield 1 (DX12) ultra 1440
 



StarWars BattleFront 2 ultra (DX12) ultra 1440
 



Battlefield V (DX12) ultra 1440
 



Doom Eternal ultra 1440
 



Fight Simulator Ultra 1440
 



Ashes of the Singularity (DX12) 2160
 



DOOM (Vulkan) ultra 2160
 



Halo Wars 2 (DX12) ultra 2160
 



Ghost Recon Wildlands (DX11) ultra 2160
 



Total War: Warhammer (DX12) ultra 2160
 

 



Battlefield 1 (DX12) ultra 2160
 

 



StarWars BattleFront 2 ultra (DX12) ultra 2160
 

 



Battlefield V (DX12) ultra 2160
 

 



Doom Eternal ultra 2160
 



Fight Simulator Ultra 2160
 



3DMark Firestrike
 



3DMark Firestrike Ultra
 



VRMark Orange Room
 



VRMark Cian Room
 

Gameplay Doom Eternal 4k en calidad ultrapesadilla:

Si bien esta tarjeta nos ha dado alguna sorpresa que no esperábamos, como su capacidad para acceder a frecuencias realmente elevadas, lo cierto es que su capacidad de rendimiento es menos sorprendente. AMD la coloca en una diferencia clara con sus gamas altas, que no es mala cosa si tenemos en cuenta que la mejora de estas es importante. Si miramos el rendimiento con respecto a la generación anterior no solo se trata de una tarjeta sustancialmente más rápida, sino que además ofrece prestaciones, como el soporte DXRT, que antes no teníamos.

 

 



Con respecto a la competencia, está claro que el objetivo de este modelo es dar guerra a la GeForce RTX 3060 Ti y lo cierto es que lo consigue. Además, ambas tarjetas tienen como objetivo las resoluciones 2k para juegos AAA en niveles de calidad elevados. Ambas se defienden bien en ese terreno, tienen precios similares y ofrecen rendimientos muy parecidos, repartiéndose el liderato en este segmento entre nuestros diferentes benchmarks. Lo único, y se ve claro en las pruebas, es que la reducción de ancho de banda con respecto a la Radeon RX 5700 XT hace que esta tarjeta apenas sea un 5-10% más rápida dependiendo del test. Es decir, no te merece la pena el cambio y menos por el precio, que es el mismo.

En general una tarjeta interesante, como todas las de nueva generación, que será difícil de comprar si el mercado continúa como en los últimos meses. Afortunado el que se pueda hacer con una de ellas, ya sabemos que para Europa habrá solamente unos pocos de miles, en todas las versiones de todos los fabricantes, así que va a ser difícil encontrar alguna al precio esperado de 499 Euros.