MSI GeForce RTX 3070 Ti SUPRIM X 8G Review

MSI se ha convertido, por méritos propios, en uno de los referentes en gráficas personalizadas ya sean de AMD como de Nvidia. Una evolución basada, sobre todo, en diseños térmicos muy elaborados, sin muchos complejos, que buscan un perfecto equilibrio entre rendimiento y ruido. Uno de estos diseños lo encontraremos claramente en nuestra review de la  MSI GeForce RTX 3070 Ti SUPRIM X 8G.


Con esta generación Suprim X, con variantes en los chipsets más potentes del mercado, podemos disfrutar de 20 años de evolución de MSI en la fabricación de tarjetas gráficas. Una evolución tranquila y constante que se ve reflejada en este nuevo diseño térmico, que desgranaremos detalladamente en esta review de una gama media con aspiraciones a todo.

 

 

 

Características técnicas de la MSI GeForce RTX 3070 Ti SUPRIM X 8G

  • Memoria: 8GB GDDR6 
  • Motor Gráfico: GA104 Nvidia Ampere
  • Bus: PCI Express 4.0.
  • Interfaz de memoria: 256-Bit
  • Frecuencias base: 1445MHz
  • Frecuencia Boost: 1860 MHz (1875 Modo Extreme)
  • Velocidad de la memoria: 19Gbps
  • Pantallas totales: 4 
  • Soporte HDCP: 2.2
  • Consumo TDP: 310w
  • Conectividad: DisplayPort x 3 (v1.4a) / HDMI 2.1 x 1
  • Fuente de alimentación recomendada: 750w
  • Conectores de corriente: 2x8 pines PEG
  • Dimensiones: 335 x 140 x 61 mm, 1768 gramos

Otro modelo más basado en la arquitectura Ampere de Nvidia, en este caso basado en el chip GA104 que ya dio vida a la RTX 3070. Este modelo está destinado a sustituir a la RTX 2070 Super, pero sin duda el objetivo real es dar un plus de potencia a la gama media de las RTX actuales para marcar algo más de terreno sobre las alternativas de AMD como son las Radeon RX 6800 y RX 6800 XT ahora que estás conseguirán una tecnología similar al potente DLSS 2.0 de estos modelos.

 

 


Dentro de las mejoras introducidas en esta generación la RTX 3070 Ti es una ligera mejora sobre la RTX 3070 pero un cambio importante sobre la RTX 2070 Super, que es la tarjeta a la que Nvidia insiste en poner como referencia en todas sus informaciones. Si no nos dejamos llevar por el mensaje de marketing lo que realmente encontramos es una mejora ligera entre ambos modelos de esta generación.


En la GeForce RTX 3070 Ti encontraremos algo más de frecuencia turbo, pasamos de 1725 hasta 1770MHz en modo turbo, y ganamos dos unidades SM lo que se traduce en pasar de 5888 unidades de shaders a 6124 unidades. Tenemos también dos RT Cores más y ocho Tensor Cores. Son, a nivel de GPU, tarjetas muy similares.

 


Donde vemos realmente el cambio importante, el que realmente se traduce en una mejora de rendimiento perceptible, es en el bus de memoria, que sigue siendo de 8GB de tipo GDDR6, pero que ahora pasa de 14Gbps de velocidad efectiva hasta 19Gbps y eso traduce en un salto de 448GBps hasta las 608GBps que es un 25% más de rendimiento con la misma cantidad y tipo de memoria. Aquí es donde la RTX 3070 Ti marca la diferencia.

Este modelo disfruta también de los nuevos RT Core de segunda generación que son capaces de doblar la potencia de cálculo de intersecciones triangulares sobre la generación anterior. Además, se introduce la posibilidad de calcular por hardware efectos muy extendidos como el Motion Blur. Los Tensor Core también entran ya en su tercera generación y lo hacen reduciendo el número de unidades disponibles en la GPU, pero aun así cuadruplicando la capacidad de proceso de todo el sistema en cuanto a cálculo de matrices dispersas orientadas a IA.

 

 

 

 


La GeForce RTX 3070 Ti compite realmente con la RTX 2080 Ti, pero no es a la generación a la que sucede, su objetivo es sin duda la RTX 2070 Super, a la que supera con facilidad y las tarjetas de la competencia de esta en arquitectura RDNA2 de AMD que se traducen en nombres ya importantes como la magnífica Radeon RX 6800.

 

 

 

 


Las diferencias más notables las encontramos en la configuración de la GPU, con sus mejoras de proceso de fabricación y arquitectura que hacen que esta tarjeta consiga rendimientos muy superiores, hasta un 30-40% sobre los modelos de referencia de la generación anterior (RTX 2070 Super), con un precio de lanzamiento razonable que seguramente será difícil de ver en las tiendas. Entre las diferencias vemos más del doble de unidades CUDA, pasando de 2560 hasta los 6124 motores de sombreado.

 

 

 

 


Las unidades de rasterización clásica también aumentan de 64 unidades hasta 96, siempre comparándola con su antecesora natural, la RTX 2070 Super. Los Tensor Core se reducen desde las 320 unidades a solo 192 pero notablemente más potentes que los de la generación anterior. El número de unidades SM también cambia de 40 a 48 en el nuevo modelo, lo que se traduce también en un aumento de los RT Core a la misma cifra.

El bus de datos mejora también, con 448GBps de ancho de banda que tenía también la RTX 2070 Super, al igual que ha hecho sobre la RTX 3070. Tenemos 1575MHz de frecuencia base en RTX 3070 Ti, por 1605MHz en la RTX 2070 Super, y una frecuencia turbo idéntica de 1770MHz en ambos modelos. El consumo sin embargo es mayor en la RTX 3070 Ti, con 290w TDP frente a los 206w de la generación anterior y los 220w de la RTX 3070.

 

 

 

 


Estos nuevos chipsets también tienen otra prestación importante que hace que sistemas como el DLSS de Nvidia sea aún más eficiente. La concurrencia de hilos de proceso entre las unidades Tensor y Shaders, desarrollado en la versión DLSS 2.0 de esta tecnología, permite generar imágenes de más resolución y con más detalle con menos carga de proceso para la gráfica logrando en estos modelos mejoras de rendimiento de hasta el 60% en algunos juegos.

 

 

 

 


Nvidia Reflex y Nvidia Studio también son novedades en esta generación, aunque también estarán disponibles al menos para las tarjetas RTX 20 con actualizaciones de drivers que llegarán pronto. Nvidia Studio hará las delicias de los streamers convirtiendo sus tarjetas en sistemas inteligentes capaces de generar una pantalla verde y completas personalizaciones de entorno gracias a las capacidades IA de estas tarjetas. Nvidia Reflex está destinado a mejorar las latencias con mediciones en tiempo real si además disponemos de la nueva generación de monitores Nvidia Gsync de 360Hz. Reflex permite a la GPU recibir información de la CPU incluso antes de haber llegado a renderizar el fotograma anterior lo que reduce las latencias más allá de la anterior tecnología de Nvidia denominada NULL (Nvidia Ultra Low Latency) y requiere de adaptación por parte del desarrollador, el juego debe ser compatible.

 

 

 

 

 

 

 

 


RTX IO es otra de las mejoras que permitirá descargar al procesador central de la descompresión de contenidos desde los medios de almacenamiento. Esto se hará ahora, en juegos preparados, directamente desde la GPU, mejorando según Nvidia, los tiempos de carga de forma sustancial.

Otros cambios sustanciales sobre la generación anterior es que ahora la tarjeta tiene soporte para PCI Express 4.0 logrando el doble ancho de banda hacia la CPU. Tendremos un total de 31.5GBps de ancho de banda, el doble que, en la generación anterior, manteniendo eso sí, el soporte para generaciones anteriores como el PCI Express 3.0. El puerto USB-C también es una de las novedades, para mal, ya que Nvidia lo descarta de esta generación puesto que su incorporación al mercado del ordenador sobremesa era escaso y tampoco hay ahora una gran expectativa de sistemas VR que usen este conector para unificar vídeo, sonido, datos y alimentación en un solo cable.
 

Esta es una tarjeta gráfica que tiene un objetivo claro, que es sorprender a su propietario. Lo primero que vemos es una bestia parda de 335mm de largo, 140mm de ancho y un grosor de 61mm; no es para nada discreta y tampoco lo es el peso, con casi 1800 gramos sobre la báscula.

 

 


Por tener una referencia, el modelo de referencia, la Founders Edition de Nvidia, tiene un largo de 264mm, 112mm de ancho y se ajusta perfectamente al grosor de dos slots de ampliación. Además, pesa casi la mitad. Todo esto, por sí mismo, nos indica que esta tarjeta cuenta con una masa de disipación muy superior al modelo de referencia y, también, es más eficiente manejando toda esa masa.

 

 

 

 


El doble conector de potencia de 8 contactos PEG nos invita a pensar que la tarjeta esta algo limitada en cuanto a los márgenes de alimentación y de hecho MSI ya nos advierte de que su consumo es algo superior al modelo de referencia, 310 vatios frente a los 290 vatios del modelo “estándar”, que se traduce también en frecuencias turbo de fábrica superiores a las que deberíamos esperar en el modelo de referencia.

 

 

 

 


Detrás de la denominación Suprim X de este modelo encontramos un PCB completamente personalizado y sobre todo un disipador evolucionado tras años y años de diseños exitosos de la marca. En esta edición no se deja nada al azar y MSI ha usado lo mejor de su experiencia para cubrir todos los aspectos que podemos considerar importantes en un conjunto de disipación para una tarjeta de alto rendimiento.

 

 

 

 


El gran disipador en dos bloques principales, fabricado en aluminio, no solo cubre la propia GPU, sobre la que ahora entraremos en detalle, sino que también se ajusta perfectamente a elementos importantes como el sistema VRM de la tarjeta o la memoria que rodea a la GPU. En cuanto a la GPU MSI ha dispuesto de la placa de cobre niquelado para el contacto directo, con un acabado espejo casi perfecto, sobre las que se alimentan seis heatpipes también perfectamente mecanizadas para un contacto perfecto entre ellas, el bloque y la chapa de intercambio.

 

 

 

 


El disipador continúa también en la parte posterior de la tarjeta, en el backplate, que no solo hace una función estética o de rigidización de la tarjeta sino también ayuda a disipar componentes situados en la parte trasera de la tarjeta. Para rigidizar MSI también sitúa un pilar lateral que hará que todo el peso de la tarjeta no haga que el PCB acabe combándose. Otro detalle estructural es que MSI añade un soporte para GPU con la tarjeta, para que la tengamos siempre en perfectas condiciones dentro de nuestra caja o mesa de pruebas.

 

 

 

 


Otro de los elementos importantes de un buen sistema de refrigeración lo debemos buscar en los ventiladores. Con este tamaño MSI se ha permitido poder instalar sus nuevos TORX FAN 4.0, que ya disfrutamos hace unos días en su kit MPG CORELIQUID K360, con un tamaño de 92mm. Estos ventiladores se caracterizan por su diseño semi-axial con palas unidas de dos en dos, un total de ocho, que potencian la canalización del aire y aumenta la presión estática. Este efecto se completa con una cubierta que dirige el aire hacia el ventilador y un diseño de láminas del bloque de refrigeración en V que dispersa el aire por toda la superficie.

 

 

 

 


Estos ventiladores cuentan con modo de parada completa y un control detallado mediante software. Podemos hacer con ellos casi lo que queramos y cuando la gráfica está en reposo el ruido emitido por la tarjeta será cero (no hemos detectado tampoco ningún sonido tipo “coil-whine” proveniente desde la tarjeta) y cuando procese juegos podremos configurar el comportamiento mediante la aplicación Frozr Cooling dentro del MSI Center, que es la aplicación donde podemos encontrar todas las aplicaciones del ecosistema de componentes MSI.

 

 

 

 


La tarjeta también viene con dos perfiles de hardware mediante un switch accesible en uno de los laterales. Estos son modos “Silent” o “Gaming” y con ellos tendremos una configuración asignada de fábrica donde daremos preponderancia al comportamiento sonoro o al rendimiento puro y duro de la tarjeta.

 

 

 

 


En cuanto a los conectores gráficos, nos encontraremos la configuración estándar, que cumple con los mejores estándares modernos con capacidad para hasta cuatro pantallas simultaneas de ultra alta definición. Dispone, por tanto, de tres conectores Displayport 1.4 y un HDMI 2.1. En cuanto a los Displayport el soporte alcanza resoluciones 8k a 60Hz con soporte HDR de 10 Bit y hasta 4k a 120Hz con la misma capacidad de color por canal.

El conector HDMI 2.1, con resoluciones de hasta 10k, asegura también el soporte 8k a 60Hz como el caso del Displayport 1.4a. Este conector genera más ancho de banda, concretamente 48GBps vs. 32GBps del Displayport, aunque ambos soportan, en definitiva, las mismas tecnologías de pantallas, aunque el Displayport es una tecnología abierta que no requiere de pagos de royalties.

 

 

 

 

 

 

Una de las limitaciones más grandes que podemos encontrar actualmente en gráficas de diseño personalizado es que tratan de compatibilizar más sus productos usando los clásicos conectores PEG de 8 contactos. Esto hace que tengan que limitar los consumos, usando dos conectores, a unos 300w, 310w en este modelo concreto. Lo que ocurre con esto es que limitamos mucho las capacidades de overclocking automático de la tarjeta.

 

 


Si miramos las especificaciones de la tarjeta podemos ver tres perfiles de frecuencia, aunque en realidad dos tienen el mismo pico de frecuencia máxima. Los dos perfiles por hardware, seleccionables desde el switch instalado en la tarjeta, se configuran a un máximo de 1860MHz en modo turbo, claro está que dependiendo del perfil tendremos un comportamiento más o menos agresivo de los ventiladores y podremos mantener más o menos tiempo esta frecuencia máxima. A través del MSI Center podemos acceder a un perfil por software denominado Extreme que aumenta la frecuencia de trabajo hasta los 1875MHz. Por referencia, la frecuencia máxima del modelo Founders Edition de Nvidia tiene un Boost de 1770MHz.

Lo que ocurre con la limitación de corriente es que también limitamos las capacidades de la tarjeta de sobreponerse a sus propias especificaciones. Por ejemplo, con la Founders Edition, simplemente con mover el selector de amplitud de consumo al 10% podemos alcanzar frecuencias estables de algo más de 1900MHz.

Este modelo no nos da ese margen del 10% sino del 6% y en el modo gaming no hemos visto que haya mejora de frecuencias movamos el selector o no. Este selector, que encontramos en las aplicaciones de ajuste de gráficas más conocidos, se suele acompañar de algo más de margen de temperaturas aceptables. En esta tarjeta el modo normal y el de consumo ampliado no tiene ningún efecto, al menos en nuestras pruebas, pero ojo, no quiero decir que la tarjeta no se comporte bien, de hecho, alcanza los 1965MHz de forma estable. Lo que digo es que no hay diferencia dejemos el consumo sin ganancia o subiéndolo al 6% adicional.

Lo que si hemos comprobado es que este sistema de refrigeración hace maravillas con esta tarjeta. Otros modelos que hemos probado con este mismo chipset estabilizaban temperaturas sobre los 78 grados, en lo que respecta a la potente Zotac Gaming GeForce RTX 3070 Ti AMP, y hasta los 84 grados en el modelo de referencia. Este modelo estabiliza a 68 grados y con un ruido reducido en torno a los 40dBA, la mejor de los tres modelos que hemos probado hasta la fecha.

Captura térmica en reposo

Captura térmica en carga

La capacidad de consumo también lastra el potencial de overclocking, pero aun así esta tarjeta sigue siendo la mejor GeForce RTX 3070 Ti que hemos probado hasta la fecha. Consigue las velocidades estables más elevadas, sumando 150MHz a su potencial de serie, estabilizando completamente las frecuencias de trabajo en 2150MHz.

Esta frecuencia la consigue con consumos similares a los que marca como limite el fabricante y los ventiladores tampoco parecen tener un esfuerzo adicional importante para sustentar esta mejora. El ruido generado tampoco tiene un aumento perceptible, al menos para nuestro sonómetro, por lo que podemos decir que esta es la frecuencia perfecta para hacer funcionar a este monstruo de MSI.


Está claro que el tamaño importa en cuanto a gráficas de alto rendimiento se refiere y el diseño masivo y perfectamente diseñado de la Suprim X de MSI hace que esta tarjeta brille con respecto a su competencia.
 

Equipo de pruebas: 

Death Stranding

Mechwarrior 5: Mercenaries

Control

Cyberpunk 2077

 

Ashes of the Singularity (DX12) 1080

DOOM (Vulkan) ultra 1080

Halo Wars 2 (DX12) ultra 1080

Ghost Recon Wildlands (DX11) ultra 1080

Total War: Warhammer (DX12) ultra 1080

Battlefield 1 (DX12) ultra 1080

StarWars BattleFront 2 ultra (DX12) ultra 1080

Battlefield V (DX12) ultra 1080

Doom Eternal ultra 1080

Flight Simulator Ultra 1080

Ashes of the Singularity (DX12) 1440

DOOM (Vulkan) ultra 1440

Halo Wars 2 (DX12) ultra 1440

Ghost Recon Wildlands (DX11) ultra 1440

Total War: Warhammer (DX12) ultra 1440

Battlefield 1 (DX12) ultra 1440

StarWars BattleFront 2 ultra (DX12) ultra 1440

Battlefield V (DX12) ultra 1440

Doom Eternal ultra 1440

Flight Simulator Ultra 1440

Ashes of the Singularity (DX12) 2160

DOOM (Vulkan) ultra 2160

Halo Wars 2 (DX12) ultra 2160

Ghost Recon Wildlands (DX11) ultra 2160

Total War: Warhammer (DX12) ultra 2160

Battlefield 1 (DX12) ultra 2160

StarWars BattleFront 2 ultra (DX12) ultra 2160

Battlefield V (DX12) ultra 2160

Doom Eternal ultra 2160

Flight Simulator Ultra 2160

3DMark Firestrike

3DMark Firestrike Ultra

VRMark Orange Room

VRMark Cian Room

Está claro que en estos 20 años de carrera MSI ha aprendido como hacer tarjetas gráficas de alto rendimiento. Cierto es que este modelo impresiona por su tamaño y peso, sino que además traduce esa configuración tan llamativa en un producto que corre y rinde más que su competencia.

Este diseño es más rápido, consigue frecuencias más elevadas y lo hace con menores frecuencias y, por tanto, también menores niveles de ruido. Es un portento de diseño que podemos encontrar en los chips gráficos más potentes que tiene actualmente Nvidia en el mercado, desde la RTX 3090, hasta la RTX 3080 Ti y ahora también en este modelo RTX 3070 Ti.