Arctic Cooling S8038-10K Server Fan Review

El Arctic Cooling S8038-10K que analizamos en esta review es uno de los dos modelos de ventilador de 80mm presentados por la marca hace tan solo algunas semanas para entornos profesionales, concretamente servidores con tamaños de 2U en adelante. Un entorno de trabajo que incluye la refrigeración de los propios chasis, así como los cada vez más frecuentes sistemas de refrigeración líquida que incluyen muchos de estos servidores para dar cobertura a procesadores cada vez más exigentes en consumo algunos superando incluso los 500W por procesador.

 

 


Al Arctic S8038-10K le acompaña también un nuevo modelo denominado S8038-7K. Ambos nombres de modelo responden primero al tipo de ventilador “Server”, el tamaño del mismo, 80mm, el ancho del chasis del ventilador, 38mm y finalmente las velocidades máximas de rotación que pueden ser de 7000rpm o 10000rpm en el modelo más rápido y avanzado, que es precisamente el que probamos hoy nosotros.

Nosotros centraremos hoy nuestros esfuerzos en el modelo de 10000rpm, que es una autentica "bestia desalmada" con unos datos técnicos sorprendentes, un rendimiento que lo sitúa entre los ventiladores de 80mm más increíbles que hayan pasado por mis manos y la capacidad de desarrollar toda su capacidad durante las 24 horas del día con una garantía de hasta 6 años.

Este modelo, así como su hermano más lento, pueden ser adquiridos por separado en kits de 4 unidades que son perfectos para sustituir grandes cantidades de ventiladores con un descuento importante. Sueltos cuestan 15 euros y en kit podemos obtener cuatro unidades por 44 euros, un descuento de nada menos que el 22%.

El Arctic S8038-10K se ha diseñado para entornos muy concretos, ya en pocas ocasiones vemos ventiladores de 80mm montados en ordenadores domésticos porque suelen venir acompañados de altas frecuencias de rotación para conseguir flujos de aire elevados y eso se traduce en más ruido. Los ventiladores de 120 o 140 milímetros ofrecen más rendimiento con mejores velocidades de rotación en cuanto a su relación con el ruido se refiere.

Aun así, cuando queremos altas capacidades de refrigeración solemos optar por ventiladores de 120mm muy rápidos, con altos niveles de presión estática y gran cantidad de flujo de aire. Esto lo vemos en ventiladores de esta misma marca, como los magníficos Arctic P12 Max que ya analizamos hace algunas semanas. En ese caso hablamos de un ventilador de máximo 3300rpm, 0.3 amperios de potencia y un ruido máximo de 60dBA. El que hoy probamos es un ventilador muy diferente, sin complejos en lo referente al ruido.

El Arctic S8038-10K es un ventilador de 80mm con un cuerpo sobredimensionado de 38mm, con un rotor principal capaz de desarrollar hasta 10000rpm, pero con flexibilidad para reducir las vueltas a tan solo 500rpm, algo bastante sorprendente en este tipo de ventiladores de servidor que están lejos de ofrecer normalmente esta gran capacidad de adaptación al entorno y al uso.

Estas grandes capacidades de rotación le permiten ofrecer unos números realmente sorprendentes. A máxima frecuencia es capaz de mover 102CFM, 173 metros cúbicos de aire por hora, con una sorprendente presión estática de nada menos que 51mm/H2O. Es 10 veces lo que produce el P12 Max a su máxima frecuencia de 3300rpm.

Estas capacidades las logra con una potencia consumida de 1.3A, a 12v de corriente máxima, generado un consumo individual de hasta 16W por ventilador, bastante impresionante y sin duda una de las razones por las que el diseño no incluye ninguna opción de concatenación entre ventiladores. Tiene la capacidad de comenzar a girar a tan solo 3.6v, con una frecuencia de tan solo 500rpm así que también puede ser delicado y flexible para su instalación en entornos donde la potencia sin mas no aporte tampoco grandes mejoras.

Otros datos técnicos interesantes de esta bestia es su conectividad 2504 PWM de cuatro pines, su capacidad de trabajar en entornos duros de hasta 70 grados de temperatura y su certificación de combustión VL 94 en grado V-0 lo que lo hace realmente resistente a la llama. En su fabricación, de la que ahora hablaremos un poco más, Arctic ha diseñado el ventilador para ofrecer una capacidad de funcionamiento de 24 horas al día, 365 al año con una garantía directa de nada menos que seis años.

El cuerpo del Arctic S8038-10K tiene una altura de 38mm en un diseño reforzado con una zona de motorización sobredimensionada y tan solo 5 aspas en el cuerpo de giro. Este diseño, con contra palas en la zona inferior, permite centrar el flujo y la presión del ventilador. Encendido a su máxima frecuencia es un auténtico diablo que genera más de 70dBA de ruido y que sorprende por su capacidad de mover aire, es como un soplador de alta potencia solo que una superficie de acción superior y una presión sorprendente que puede llegar a hacer cierto vacío si lo situamos en una superficie plana mirando hacia arriba.

Para lograr estas capacidades Arctic ha utilizado un rotor con un impulsor sustentado en un rodamiento de doble bola. Un sistema que usa mucho la marca con excelentes resultados y que en este modelo se ha reforzado para lograr esa capacidad de uso continuado. Para potenciar esta capacidad el ventilador tiene un diseño de aspa interior, que veis en las imágenes, que sirve de ventilador para el propio ventilador.

Aunque pueda parecer paradójico los ventiladores para refrigerar se calientan, cosa que es lógica porque consumen energía y como todos sabéis la energía normalmente se transforma y disipa en forma de calor. Curiosamente esta energía generada por la fricción es precisamente la que termina por malograr los rodamientos y la motorización de cualquier ventilador. Esta aspa interior, que como veis esta sincronizada con las palas exteriores se encarga de ventilar el propio ventilador. Arctic suministra con el ventilador unas cubiertas por si queremos taparlas, habrá en usos donde esto sea necesario, pero lo normal es que este añadido inteligente y sencillo nos permita disfrutar de este ventilador durante más tiempo de uso.

La conectividad de estos ventiladores es de tipo PWM, pero podemos también usarlos en conectores de 2 o 3 pines. Con dos tendremos control directo por DC, sin retorno de información de velocidad de rotación, con tres tendremos el mismo control DC, pero además recibiremos información de la velocidad de giro y mediante el cuarto pin podremos tener control mediante PWM que como sabéis permite un control mucho más fluido de la velocidad del ventilador. El cable tiene 300mm de largo así que es bastante flexible para su instalación cómoda en cualquier entorno.

 

Este no es un tipo de ventilador que probemos habitualmente, pero nos las hemos arreglado para adaptarlo a nuestro equipo de pruebas habitual. No es el entorno para el que se ha diseñado, ni es un ventilador que yo recomendaría para montar en un ordenador doméstico, pero para compararlo tenemos que usar la misma base que usamos para otros ventiladores que pasan por nuestras manos.

Su entorno de trabajo es otro, dentro de un servidor de 2U o superior, donde encontrara su ecosistema perfecto sobre todo uno donde el ruido no sea uno de los aspectos para tener en cuenta puesto que tres de estas bestias, que son las que hemos usado, son simplemente insoportables en un entorno normal, alcanzan en conjunto cerca de los 85dBA, dignos de llevar auriculares durante el proceso de carga en estrés a máxima frecuencia.

Máquina de pruebas:

Ruido

Rendimiento con disipador convencional

Rendimiento con kit de agua con radiador de 360mm

Captura térmica a máxima frecuencia (10K)


 

Hace tan solo unos días probamos otra solución profesional de Arctic, concretamente el disipador Arctic Freezer 4U-M para procesadores EPYC y Ryzen Threadripper para servidores y PCs HEDT de alto rendimiento basados en arquitectura AMD. Este disipador ya fue un buen comienzo para adentrarnos en la nueva gama profesional de Arctic.

Este ventilador, en su version más “loca” de 10k RPM, es un auténtico portento que da miedo sujetar en la mano a su frecuencia más alta. El rendimiento es espectacular, la calidad de fabricación sorprendente, y no solo son rápidos y furiosos, sino que además están diseñados para funcionar todo el tiempo que sea necesario.

Su objetivo es claro, servidores de última generación, y su precio de tan solo 15 euros los convierte en una auténtica ganga en este segmento de producto. Arctic sabe cómo poner en el mercado doméstico productos buenos, bonitos y baratos, pero nos está demostrando que el sector profesional tampoco les es ajeno y van con las mismas cartas a triunfar: precio y calidad sin competencia.