¿Podrías cambiar tu PC por una Xbox One X?

por Javier Rodríguez 17/06/2017 3

¿Podrías cambiar tu PC por una Xbox One X?

¿Podrías cambiar tu PC por una Xbox One X?

La semana pasada Microsoft nos presentó la que será la consola de videojuegos más potente lanzada hasta la fecha por cualquiera de los actores, presentes o pasados, de la industria. Una máquina bien engrasada pero que no hará que dejes de jugar con tu PC.

Ninguna consola, por buena que sea, parara al PC como plataforma emergente para jugar, pero ciertamente Microsoft parece determinada en ofrecer una potencia superior, con un precio bastante adecuado, a su nueva consola de altas prestaciones. Una consola con un hardware espectacular, que revive el debate de sucesión de las consolas al PC como plataforma mayoritaria para jugadores.


El hardware de la Xbox One X

Toda la gama Xbox One de Microsoft se ha diseñado alrededor de procesadores x86 diseñados a la carta por AMD. Este nuevo modelo, sin embargo, demuestra un gran avance en varios elementos fundamentales de cualquier sistema moderno de juegos.

Incorpora un procesador de 8 núcleos basado en la misma arquitectura Jaguar de la Xbox One original, pero con una mejora importante en su potencia de proceso gracias a su frecuencia renovada de 2.3GHz frente a los 1.75GHz de los modelos anteriores.

Este procesador comparte 12GB de memoria GDDR5, una cantidad poco habitual en una consola que además genera más de 326GBps de ancho de banda, con una GPU Polaris de AMD con 40 unidad de computo que se traduce en 2560 unidades de shaders, más rápida que la Radeon RX 580. Es de largo la GPU más potente que se ha integrado nunca en una consola y, según Microsoft, es la adecuada para revolucionar el mundo de los juegos en la televisión con capacidad para mover juegos a resoluciones 4K.

La Xbox One X viene equipada de serie con una unidad mecánica de almacenamiento con 1TB de capacidad. Microsoft añade una unidad Flash de 8GB a modo de cache de sistema, algo que ya tenían los modelos Xbox One “clásicos”.

La unidad de almacenamiento óptico, que sigue presente, es una unidad Bluray con resolución 4K UHD como ya disponía la Xbox One S. La Xbox One X ofrece conectividad HDMI 2.0 con resolución 2160p60 y con capacidad Freesync sobre HDMI. Soporta el estándar HDR10 y tiene capacidad para decodificación por hardware para códecs como el HEVC/H.265, VP9, H.264, MPEG-4 y VC1/WMV9.

En cuanto a sonido la consola ofrece sonido multicanal 7.1 con estándares como Dolby TrueHD Atmos, DTS:X, Dolby Digital, etc. La capacidad de conectividad de red se respalda con Wifi-AC integrado, con doble banda, y un puerto Ethernet con hasta 1Gbps de ancho de banda. La conectividad incluye tres puertos USB 3.0, entrada HDMI 1.4, SPDIF, receptor IR y puerto USB para Microsoft Kinect.

Lo mejor vendrá de la mano del software

Una de las virtudes de la nueva Xbox One X es que podrá ejecutar “versiones mejoradas” de cualquier juego de Xbox One. Los desarrolladores no tendrán más que definir perfiles de calidad y resolución para cada uno de los modelos de Xbox One existentes. De este modo se evitan desarrollos paralelos o juegos exclusivos de un modelo u otro. Sera como cuando ejecutamos un juego cualquiera en un PC con más recursos, o en uno con menos.

Xbox One es una plataforma amigable con el desarrollo combinado para PC y consola. Desarrollar para ambos ecosistemas no requiere de gran esfuerzo y por tanto los diferentes desarrolladores podrán aprovechar su trabajo en dos plataformas diferentes.

La propia Microsoft, con los títulos exclusivos de sus estudios, lleva tiempo promoviendo el poder comprar un título y usarlo indistintamente con el PC o la Xbox One. “Play Anywhere” tiene ya títulos de primer orden como Halowars 2, Gears of War 4, Resident Evil 7, Forza Horizon 3, Everspace, etc.

La Xbox One X sigue igual de limitada

Algo que Microsoft no ha aclarado es si sus proyectos de Realidad Virtual económica, que saldrán para PC durante este año, podrán usarse con la nueva Xbox One X. La compañía afirma que habrá soluciones VR para la consola, pero lo cierto es que el anuncio oficial no dio ni un solo detalle sobre este soporte.

El VR no es un factor determinante a día de hoy, básicamente por que el precio de acceso en PC a esta tecnología sigue siendo desorbitado, pero es una posibilidad y también lo es, aunque con calidad mediocre, en otras plataformas como la PS4 Pro de Sony, que lleva vendidas varios cientos de miles de sus gafas VR.

Pero el factor determinante, a día de hoy, para que una consola como la Xbox One X no sea una amenaza para el mundo del PC esta en algo tan simple como la entrada de datos. Mientras un jugador no pueda usar un teclado y un ratón estará en infinita inferioridad. Ya ocurre con juegos de Xbox One que no son capaces de detectar cuando un jugador está usando teclado y ratón mediante los diferentes “hacks” de hardware que existen en el mercado. Xbox One X necesita este tipo de entrada si quiere ser una opción real para que un jugador de PC se decida a probar sus juegos favoritos en esta plataforma.

Menos 4K y más FPS.

Otro factor que Microsoft debería tener en cuenta es que los jugadores actuales no buscan resoluciones elevadas sino altas tasas de FPS que puedan aprovechar las virtudes de monitores de alta velocidad y también de televisores con bajo input-lag. Xbox One X debería darnos la opción de elegir el perfil de calidad de imagen que queremos para nuestros juegos mas allá de tener acceso a niveles de calidad que otros modelos no sean capaces de desarrollar.

Esto debería incluir a los desarrolladores porque ahora los métodos de optimización se basan más en alcanzar un numero de FPS que consideran adecuados en vez de trabajar en otros factores importantes que den al jugador la opción de disfrutar del resto de su hardware de la forma más adecuada.

Estos dos factores importantes se han vuelto en contra de Microsoft a pocos días de la presentación oficial de la Xbox One X con títulos que ya anunciado que su soporte 4K estará limitado a 30FPS. Cualquier PC moderno, con gráficos de gama media, puede desarrollar velocidades de 60FPS en una gran variedad de títulos a resoluciones 1080p y esa debería ser una opción que Microsoft debería poner encima de la mesa si quiere que su consola alcance a más variedad de jugadores que los jugadores esporádicos.

Mis conclusiones

Xbox One X debe cambiar su filosofía de uso si de verdad quiere rascar en un mercado que ya anda saturado. Quizás algunos compren esta nueva consola para acompañarla de su nuevo televisor 4K, que a día de hoy ya son “mainstream”, pero este soporte no ira mas allá de llamar la atención de este tipo de compradores que no son, o no suelen ser, los mismos que juegan de verdad con su PC de forma continuada.

El hardware de esta nueva consola es sin duda magnifico, y el precio adecuado, pero está lejos de tener una posibilidad real de mover juegos modernos a resolución 4k con tasas de FPS limitadas. El bloqueo a 30FPS que tendrán muchos juegos será algo más que persistente a lo largo de la vida de la consola. Si Microsoft quiere contentar a los jugadores que realmente saben que se necesita para disfrutar de un juego, deberá dar opción de perfil de calidad en los nuevos juegos preparados para Xbox One X.

El Gamepad no puede ser el único interfaz de entrada, y menos tras el fracaso de sistemas como el Kinect, por lo que el soporte oficial de teclados y ratones es algo que Microsoft debe asumir si quiere que los jugadores actuales se sientan cómodos en su plataforma.

En definitiva, la Xbox One X no es, sobre el papel, una opción para jugadores de PC y si Microsoft quiere rascar en ese segmento de jugador, que crece cada año, deberá dejarse de los métodos que les han servido hasta ahora y deberán adaptarse a una nueva generación de jugadores mucho más especializada.

Secciones: Consolas Sobremesas