Las emisiones de Microsoft aumentaron un 25 % en 2025 mientras el despliegue de centros de datos para IA complica sus objetivos climáticos
por Edgar OteroMicrosoft ha publicado su nuevo informe de sostenibilidad con un dato que vuelve a mostrar la presión ambiental del auge de la inteligencia artificial en las grandes tecnológicas. La compañía elevó sus emisiones un 25 % en 2025 respecto al año anterior, justo cuando le quedan cuatro años para cumplir su objetivo de convertirse en una empresa carbono negativa en 2030. El aumento sitúa a Microsoft en una situación parecida a la de otras grandes firmas del sector, que también están viendo cómo sus metas climáticas chocan con el rápido crecimiento de los centros de datos.

Según los datos de la empresa, Microsoft generó un total de 34 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente durante 2025. Después de descontar el carbono cuya eliminación ha financiado, la cifra neta se reduce a 20 millones de toneladas. El informe también muestra que el consumo total de electricidad creció un 24 % durante el año, un salto directamente relacionado con la expansión de infraestructura para sostener servicios cloud y cargas de trabajo ligadas a inteligencia artificial.
La directora de sostenibilidad de Microsoft, Melanie Nakagawa, ha insistido en que la compañía mantiene su objetivo de ser carbono negativa en 2030. En paralelo, ha explicado que una parte del incremento no solo responde al crecimiento de los centros de datos, sino también a una decisión estratégica: dejar de comprar certificados renovables a corto plazo no vinculados directamente al suministro energético. Microsoft, según ha señalado, quiere priorizar iniciativas más duraderas y con mayor impacto estructural.
Más centros de datos, más electricidad y más presión sobre la hoja de ruta climática
A medida que las tecnológicas invierten miles de millones de dólares en nuevos centros de datos para IA, también suben sus necesidades energéticas y, con ellas, la dificultad de recortar emisiones al ritmo previsto. En el caso de Microsoft, la compañía reconoce que el desafío pasa por combinar varias líneas de actuación al mismo tiempo, desde eliminación de carbono y electricidad libre de emisiones hasta materiales sostenibles y combustibles alternativos.
El informe sí destaca algunas áreas de avance. Microsoft asegura que ha logrado igualar su consumo eléctrico global con energía renovable, reponer más agua dulce de la que ha retirado por primera vez a escala mundial, mantener un 92 % de reutilización y reciclaje de servidores cloud retirados por segundo año consecutivo y alcanzar acuerdos de compra de energía limpia por 40 gigavatios en 26 países, de los cuales 19 gigavatios ya están en línea.
Sin embargo, el informe llega en un momento de mayor escrutinio sobre varias decisiones recientes de la compañía. Entre ellas figura un acuerdo con Chevron para levantar una instalación de gas natural en Texas con 2,67 gigavatios de capacidad y suministro dedicado durante 20 años. También se han publicado informaciones sobre una posible revisión de su compromiso de igualar su consumo eléctrico con energía libre de carbono las 24 horas del día en 2030, además de dudas sobre el ritmo de compra futura de créditos de eliminación de carbono.
Microsoft defiende una estrategia de conjunto, no medidas aisladas
Nakagawa ha evitado concretar nuevas compras de eliminación de carbono, aunque ha señalado que Microsoft no ha cancelado proyectos en marcha y que sigue evaluando oportunidades creíbles para escalar. Sobre la estrategia energética, la compañía insiste en que analiza sus inversiones como parte de una cartera más amplia de soluciones, algo que incluye compras de renovables, materiales de menor huella para edificios y mejoras en eficiencia operativa dentro de sus instalaciones.
Entre esas medidas figuran el uso de acero y hormigón con menor impacto climático, la incorporación de madera estructural en algunas construcciones y la ampliación de su red de Circular Centers, espacios donde recicla y reacondiciona electrónica procedente de operaciones de centros de datos. Microsoft también sostiene que está trabajando con desarrolladores para hacer más eficientes los modelos de IA y los productos que se construyen sobre ellos, con el objetivo de reducir el consumo energético en ejecución.
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