Intel llega a caer cerca de un 30 % tras decepcionar con sus previsiones para el cierre de 2026
por Manuel Naranjo
Intel llegó a caer cerca de un 30 % en Bolsa durante la sesión del 30 de octubre después de presentar unas previsiones para el cuarto trimestre inferiores a las esperadas por los analistas. El retroceso se produjo pese a que la compañía cerró el trimestre anterior con más ingresos y un beneficio ajustado por acción superior al consenso.
Una previsión de ingresos un 9 % por debajo del consenso
El punto medio de la previsión de Intel es de 15.500 millones de dólares, aproximadamente un 9,2 % menos que la estimación del mercado. También quedaría por debajo de los 16.500 millones ingresados en el tercer trimestre.
La previsión de beneficio ajustado por acción es de 0,25 dólares, frente a los 0,43 dólares que esperaban los analistas. Intel calcula además un margen bruto ajustado del 38 % para el cuarto trimestre. Estas cifras son proyecciones de la dirección, no resultados ya obtenidos.
En el trimestre cerrado en septiembre, los ingresos habían aumentado un 21 %. El beneficio neto atribuido a Intel fue de 3.300 millones de dólares, un 18 % menos interanual, mientras que el beneficio ajustado por acción alcanzó 0,52 dólares. Las dos medidas utilizan criterios contables distintos y no deben confundirse.
La caída bursátil debe leerse con esa distinción temporal. El mercado reaccionó a lo que la compañía espera para los próximos meses, aunque los resultados del periodo cerrado en septiembre hubieran superado algunas previsiones. El porcentaje cercano al 30 % corresponde a la negociación durante la jornada y no a un cierre definitivo de Wall Street.

La memoria más cara frena la demanda de ordenadores
David Zinsner, director financiero de Intel, advierte de que la debilidad del PC continuará al menos durante el primer semestre de 2027. La empresa relaciona ese escenario con la escasez de memoria y su encarecimiento, que eleva el coste de los equipos y presiona la demanda.
El problema afecta a Intel, aunque no fabrique los módulos de RAM de esos ordenadores. Cuando sus clientes venden menos equipos o ajustan inventarios, también reducen o retrasan sus compras de procesadores. La dirección describe precisamente una corrección de existencias entre los fabricantes de PC.
En el tercer trimestre, el grupo Client Computing and Physical AI ingresó 8.100 millones de dólares, un 5 % menos que un año antes. La previsión apunta a una caída interanual de los ingresos de chips para PC en torno al 25 % durante el cuarto trimestre.
Los centros de datos crecen, pero el suministro limita las ventas
La división Data Center and AI facturó 7.300 millones de dólares, un 78 % más interanual. El avance refleja la demanda de procesadores para servidores y contrasta con la evolución del negocio de PC.
Sin embargo, disponer de pedidos no basta si la capacidad de fabricación o los componentes necesarios para completar los productos resultan insuficientes. Lip-Bu Tan, consejero delegado de Intel, reconoce que la compañía no está pudiendo satisfacer toda la demanda de sus clientes.
A esas restricciones se suma la explosión de octubre en la fábrica de Kiryat Gat, en Israel. Zinsner explicó que el incidente había reducido en unos 300 millones de dólares la previsión de ingresos del cuarto trimestre y en aproximadamente dos puntos porcentuales la de margen bruto.
El director financiero prevé un efecto similar sobre los ingresos del primer trimestre de 2027. Intel sigue evaluando qué obleas pueden recuperarse después de la interrupción, por lo que el alcance final del daño sobre el suministro continúa sujeto a revisión.
La recuperación de Foundry sigue exigiendo inversión
Intel Foundry registró ingresos de 6.700 millones de dólares, un 58 % más que un año antes. Esa cifra incluye operaciones internas y no equivale a ventas íntegramente realizadas a clientes externos.
En la conferencia de resultados, Intel cifró los ingresos externos de fundición en 411 millones de dólares. La división mantuvo unas pérdidas operativas de 1.900 millones, aunque mejoró respecto al trimestre anterior.
La dirección atribuye parte del progreso a mejores rendimientos de fabricación y menores costes. Zinsner afirma que el coste de Intel 18A ha bajado aproximadamente un 40 % desde el primer trimestre, mientras la compañía prepara capacidad para sus siguientes procesos.
Esa expansión también consume caja. Intel mantiene una inversión de capital bruta prevista de 20.000 millones de dólares para 2026 y anticipa un fuerte incremento en 2027. Zinsner señala que probablemente no generará flujo de caja libre positivo el próximo año por el volumen de inversiones.
Intel todavía no ha fijado una cifra definitiva de inversión para 2027. Zinsner explicó que ese presupuesto se concretará hacia finales de año, mientras continúa cursando pedidos de equipos de fabricación.
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