Overclocking: Guia para novatos

por Javier Rodríguez 23/05/2006 6

Voltajes, disipación...buscar el equilibrio.

Aumentar las frecuencias de cualquier componente lleva al consumo de mayor energía y por tanto a la generación de mas calor. Cuando consumimos mas energía podemos requerir mas corriente para mantener alimentado el procesador en estas nuevas condiciones. Cuanta corriente pasemos por los transistores del procesador mas calor generarán estos y por tanto mas capacidad de disipación necesitaremos. Dentro de esta combinación de factores: velocidad, corriente y energía a disipar, debemos encontrar el equilibrio para que nuestro procesador corra todo lo posible dentro de nuestras posibilidades de disipación y dentro de nuestras necesidades.

Algo debe quedaros claro y es que cuando aumentamos la frecuencia de trabajo del procesador, cuando subimos su voltaje y cuando aumentamos el calor que este produce estamos acortando su vida útil y si hacemos las cosas sin el debido cuidado, si nos saltamos las propias barreras que el procesador nos va marcando y no tenemos paciencia con un proceso que solo se rige mediante prueba y error, entonces podemos dañar nuestro procesador de forma irremediable. En toda mi experiencia haciendo overclocking a todo tipo de procesador jamás he visto un solo micro estropeado por el propio proceso pero si por cosas ajenas al mismo como disipadores mal montados, fugas de agua en sistema de refrigeración, mal aislamiento del procesador o placa en sistema de refrigeración bajo cero....en estos casos no fue el overclocking quien daño el procesador u otros componentes, fue sin duda la mala manipulación de los mismos.

La variable preponderante en esta ecuación de equilibrio entre voltaje, disipación y velocidad es sin duda la disipación. Los componentes electrónicos agradecen las temperaturas mas reducidas posibles, funcionan mejor así, pero en los procesadores actuales la generación de calor es muy alta. Aunque parece que se vuelve al camino de la eficiencia por vatio de calor generado lo que es a día de hoy la temperatura es un factor fundamental. Por eso, como habéis podido ver en estas mismas paginas, cuando usamos un sistema que es capaz de dejar el procesador a temperaturas bajo cero las frecuencias que se alcanzan suelen ser en torno al 70% de overclocking cuando con un disipador convencional el limite suele rondar el 30%. Sabiendo esto es cuando debemos valorar si nos compensa gastarnos un dineral en un buen sistema de refrigeración o simplemente usar lo que tenemos para ganar todo lo posible a nuestra maquina sin tener que gastarnos ni un solo duro más.