El formato físico sigue agonizando: Buffalo cancela la producción de sus unidades Blu-ray sin dejar sucesores
por Edgar OteroLa lenta agonía del formato físico suma un nuevo capítulo con la reciente decisión de Buffalo. El fabricante japonés de periféricos ha anunciado oficialmente que detendrá la producción de todas sus unidades de disco Blu-ray portátiles el próximo mes de julio. La compañía ha sido tajante al confirmar en un comunicado oficial que no habrá modelos sucesores, cerrando así una etapa en su catálogo de hardware.
Esta drástica medida afecta directamente a su trío actual de lectores y grabadores ópticos externos con conexión USB. Estos dispositivos se habían convertido en una solución de almacenamiento de nicho muy valorada por aquellos usuarios que necesitaban acceder a su archivo físico desde ordenadores modernos. La falta generalizada de disqueteras integradas en los equipos actuales hacía de estos periféricos una herramienta casi indispensable.
Uno de los modelos que desaparecerá del mercado destacaba por estar adaptado a la Ley de Contabilidad Electrónica de Japón. Hasta hace muy poco, la estricta burocracia nipona exigía la presentación de documentos legales y oficiales utilizando disquetes o discos ópticos. Esto se debía a que este hardware en particular ofrecía funciones avanzadas a prueba de manipulaciones, garantizando que los datos no pudieran ser alterados.
El fin de una era para el almacenamiento óptico portátil
El adiós de estas unidades portátiles refleja un cambio de paradigma insalvable en el sector tecnológico global. La drástica caída en el precio de alternativas como los discos duros externos y las unidades de estado sólido (SSD) ha mermado severamente el atractivo de los discos. Además, la adopción masiva de servicios en la nube ha relegado a este formato a un uso puramente residual.
A pesar de esta clara tendencia del mercado, el disco óptico de alta capacidad todavía mantenía cierto prestigio entre un grupo de profesionales. Frente a las limitaciones evidentes que ofrecen los tradicionales CD y DVD, este formato permitía mantener a buen recaudo grandes volúmenes de datos. Sin embargo, este último bastión de resistencia no ha sido suficiente para mantener a flote la rentabilidad de su hardware.
Efecto dominó: Sony y LG ya marcaron el camino del adiós
La retirada del fabricante de periféricos no es un caso aislado, sino la confirmación de una tendencia imparable. A principios de 2025, la industria recibió un golpe letal cuando Sony detuvo definitivamente la fabricación de este tipo de discos. La compañía que en su día dio vida al formato paralizó en febrero la producción de unidades vírgenes y de discos editados con películas.
Aquella decisión histórica de la firma nipona no vino sola, ya que también supuso el final para otros soportes clásicos como los MiniDisk y los casetes MiniDV. La pérdida del principal impulsor tecnológico de este soporte fue una señal de alerta innegable para el resto del sector. Siguiendo esta misma estela, otras grandes multinacionales como LG han abandonado el mercado de los reproductores multimedia recientemente.
Si analizamos la evolución del sector a largo plazo, gigantes de la industria como Samsung ya habían abandonado el formato hace varios años ante la falta de demanda. Aunque en la actualidad algunos fabricantes menores continúan produciendo discos ópticos estándar, la paulatina desaparición del hardware necesario para leerlos y grabarlos dicta una sentencia clara. El formato físico tradicional se enfrenta ahora a su inminente extinción comercial.
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