Samsung y Qualcomm retrasan su acuerdo de chips de 2 nm por una disputa sobre el precio
por Manuel NaranjoLas conversaciones entre Samsung y Qualcomm para fabricar procesadores de 2 nm se están alargando por un desacuerdo sobre el precio. La información procedente de la industria surcoreana indica que los problemas técnicos que habían frenado acuerdos anteriores se han reducido, pero ambas empresas todavía no han cerrado las condiciones comerciales.
La demora deja en el aire la posibilidad de iniciar la producción antes de que termine 2026. Las negociaciones podrían trasladarse a la siguiente generación de procesadores si el calendario actual ya no permite fabricar el chip a tiempo para los teléfonos en los que debía utilizarse.
Qualcomm solicita una rebaja que Samsung no acepta
Qualcomm habría pedido reducir el precio de fabricación planteado por Samsung. La fundición surcoreana no estaría dispuesta a conceder el descuento, en parte porque el volumen negociado no sería lo bastante elevado para compensar unas condiciones inferiores.
Samsung utilizó durante los últimos años contratos con precios agresivos para atraer clientes y mantener ocupadas sus fábricas. La incorporación posterior de compañías como Tesla y Broadcom le habría permitido revisar con mayor cuidado la rentabilidad de los nuevos encargos.
El precio de las obleas es especialmente sensible en los nodos de vanguardia. Las plantas requieren equipos de litografía y procesos de fabricación costosos, mientras que cada cliente necesita adaptar y validar su diseño antes de entrar en producción. Un volumen reducido distribuye esos costes entre menos unidades y limita el margen disponible para aplicar descuentos.
Qualcomm también tiene razones para buscar una segunda fuente. La compañía depende de TSMC para sus procesadores más avanzados y una alternativa podría darle mayor capacidad de negociación, disponibilidad adicional y cierta protección frente a problemas concentrados en un único proveedor.
La existencia de conversaciones no significa que Qualcomm haya adjudicado a Samsung una parte de su próxima generación de Snapdragon. El contrato continúa sin firmarse y tampoco se ha confirmado públicamente qué modelo concreto recibiría la fabricación de Samsung.

El proceso de 2 nm habría alcanzado la estabilidad necesaria
La situación técnica parece haber mejorado frente a intentos anteriores. Qualcomm utilizó las fábricas de Samsung para procesadores de alta gama hasta 2021, pero posteriormente trasladó sus principales encargos a TSMC tras encontrar dificultades de rendimiento y producción.
La información actual indica que el proceso de 2 nm evaluado por Qualcomm ha alcanzado un grado de estabilidad suficiente. Samsung utiliza transistores GAA en esta generación y dispone de las variantes SF2 y SF2P, asociadas también a sus futuros procesadores Exynos 2600 y Exynos 2700.
Las valoraciones positivas sobre esos diseños habrían ayudado a demostrar el progreso de la tecnología. Aun así, superar una evaluación técnica no garantiza que el contrato resulte competitivo en precio, volumen, consumo energético o fechas de entrega.
El rendimiento de fabricación sigue siendo una pieza decisiva. Un porcentaje bajo de chips funcionales encarece cada unidad aprovechable, mientras que una mejora del rendimiento permite repartir el coste de la oblea entre un número mayor de procesadores. Las cifras exactas obtenidas por Samsung en el proyecto de Qualcomm no se han publicado.
El calendario puede posponer el acuerdo hasta 2027
Los procesadores para smartphones deben entrar en producción con suficiente antelación para completar el encapsulado, las pruebas y la integración en los dispositivos comerciales. Una negociación prolongada puede dejar sin margen el calendario del producto inicialmente considerado.
Fuentes de la industria contemplan que la fabricación se aplace hasta 2027 o pase directamente a un procesador posterior. TSMC ya habría recibido el encargo inicial, por lo que Samsung podría participar como segunda fundición si finalmente llega a un acuerdo.
Esa fórmula requeriría que el diseño estuviera preparado para ambos procesos. Aunque dos fábricas empleen la denominación comercial de 2 nm, sus bibliotecas, reglas físicas y características eléctricas son diferentes. Qualcomm tendría que validar cada versión por separado, con el correspondiente trabajo de ingeniería.
La negociación muestra que el obstáculo actual se encuentra en las condiciones económicas y en el volumen, mientras que la tecnología de Samsung habría recibido una valoración favorable. Todavía faltan la firma del contrato, la identificación oficial del procesador y una fecha de producción.
Samsung y Qualcomm no han anunciado públicamente un acuerdo de fabricación de 2 nm. La información disponible sostiene que las conversaciones continúan y que la falta de consenso sobre el precio puede impedir que el proyecto llegue a producción durante 2026.
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