Kingston apuesta por los SSD M.2 con interfaz SATA

por Antonio Delgado 21/05/2014 6

La llegada de las placas base Intel Z97 ha traído consigo el puerto M.2 a los ordenadores de sobremesa, un puerto de pequeñas dimensiones que permite un ancho de banda de hasta 10 Gbps si se utiliza junto a una interfaz PCIe 2.0 x2, e incluso más si nos vamos al uso de más líneas PCIe. La versatilidad de este puerto hace que la interfaz interna pueda ser SATA en vez de PCIe, lo que nos ofrece una mayor versatilidad a la hora de no ocupar líneas PCIe o simplemente para funcionar en placas que no den otra opción. Naturalmente la velocidad máxima capaz de alcanzar con la interfaz SATA es mucho menor.

Este Kinkston SM2280S3 es capaz de alcanzar unas velocidades de 540 MB/s de lectura y de 514 MB/s de escritura, por lo que tendremos prácticamente las mismas prestaciones que un SSD con conector SATA 6 Gbps, con la ventaja de tener un tamaño mucho más pequeño.

Kingston apuesta por los SSD M.2 con interfaz SATA, Imagen 1

La controladora encargada de dar vida a este dispositivo es una Phison PS3108, con 256 MB de memoria DDR3 y habrá versiones de 120, 240 y 480 GB. Se espera que su precio sea, al igual que sus prestaciones, más reducido que otras alternativas M.2 con interfaz PCIe.

Kingston apuesta por los SSD M.2 con interfaz SATA, Imagen 2