Intel Series 750 acerca la tecnología NVMe al mercado doméstico

por Javier Rodríguez 02/04/2015 1

NVMe es un interfaz destinado a aprovechar las capacidades de paralelismo y baja latencia del interfaz PCI Express. No requiere de nuevos conectores puesto que puede ser implementado en conectores actuales como el PCI Express normal o el M.2 pero si de algunos requisitos mínimos a nivel de sistema operativo (Windows 8, 8.1, Linux, ChromeOS y FreeBSD) y de bios de arranque. Algunos fabricantes como Gigabyte y MSI han lanzado hoy mismo las bios adecuadas para muchas de sus placas más modernas para hacerlas compatibles con los nuevos Series 750 de Intel.

Este nuevo interfaz, que sustituye al AHCI, también requiere de controladoras adecuadas en la unidad de almacenamiento compatible. El NVMe tiene evidentes ventajas como la posibilidad de aprovechar múltiples núcleos del sistema, a diferencia de AHCI que usa normalmente un solo núcleo, logrando evitar cuellos de botella en la CPU y alcanzando niveles de rendimiento superiores en potencia de proceso que se traduce en mejores tasas de IOPs (instrucciones de entrada y salida por segundo) además de la compatibilidad con bus de RAM de 64-Bit en una sola petición frente a la necesidad de AHCI de abrir dos peticiones.

Podremos encontrar unidades en formato PCI Express como los Series 750 de Intel pero también en formato M.2 con las controladoras adecuadas. Es una cuestión de tiempo que los veamos en los catálogos de los principales fabricantes de unidades SSD.

La Serie 750 de Intel podremos encontrarlos en capacidades de 400GB o 1.2TB. Usan una controladora Intel especializada con una frecuencia de trabajo de 400MHz y 18 canales. Cuenta con un interfaz PCI Express 3.0 4x y soporta la versión 1.0 del interfaz NVMe. Esta unidad tiene velocidad de transferencia lineal que oscila en lectura entre los 2200MB/s y los 2400MB/s y una velocidad de escritura entre los 900MB/s y los 1200MB/s.

La potencia de proceso también varía entre el modelo de 400GB y 1200GB. Concretamente podemos alcanzar los 430.000IOPs en lectura y 230.000IOPS en escritura con el modelo de 400GB y 440.000IOPs en lectura y 290.000IOPs en escritura en el modelo de 1.2TB de capacidad. Los que no veian en formatos como el M.2 grandes diferencias en potencia de proceso, aqui tienen su respuesta. 

El consumo de esta unidad es elevado ya que alcanza los 25w en carga y en reposo no baja de los 4w. Son consumos hasta 10 veces superiores a los de un disco M.2 o un disco SATA de primer orden. Las Series 750 están diseñados para aguantar una vida media de 1.2millones de horas de uso, tiene una durabilidad de escritura de 219TBW, o lo que es lo mismo, 120GB de escritura por día durante 5 años. No es la durabilidad de un disco empresarial, que alcanzan algunos más de 3600GB por día, pero es una durabilidad notable para un disco doméstico. Las memorias utilizadas son MLC de 20nm y desarrolladas conjuntamente entre Intel y Micron.

Intel ofrecerá estas unidades con 5 años de garantía y los precios oscilaran entre los 450 Euros para el modelo de 400GB, que no parece excesivamente caro y los 1000 Euros para el modelo de 1.2TB. Precios razonables que no hemos podido confirmar con plena seguridad.