PHONEMAX anuncia un smartphone ruguerizado de gama alta

por Antonio Delgado 27/02/2017 5 MWC 2017

Ya hemos conocido a más de un smartphone "resistente" o rugerizado como se les suele conocer. Son unos terminales que buscan la máxima resistencia a distintos elementos como caidas, golpes, suciedad o inmersiones y que suelen ir destinados a mercados específicos industriales y cuentan con hardware de gama media o baja, ya que se prioriza la resistencia sobre el resto de componentes.

PHONEMAX quiere cambiar esto con un terminal que, a parte de ofrecer lo último en resistencia, también incluya lo último en prestaciones y especificaciones técnicas. Hablamos del Phonemax Rocky Pro, un terminal que está basado en el procesador MediaTek MTK6763 (P20) con 8 núcleos a 2,3 GHz y al que acompañan nada más y nada menos que 128 GB de almacenamiento interno ampliable y 6 GB de RAM, unas especificaciones a la altura de la gama alta más actual, al menos en cuanto a memoria y almacenamiento se refiere.

La pantalla es de 5 pulgadas y tiene una resolución de 1920 x 1080 píxeles de panel IPS, encima de ella encontramos una cámara de 13 megapíxeles y en la parte trasera una cámara de 16 MP con flash LED.

La batería también es destacable, con 5000 mAH de capacidad que harán que este terminal tenga una autonomía muy superior a la gran mayoría de smartphones del mercado.

Como podemos ver en su diseño, el Rocky Pro no puede esconder que es un terminal para resistir, aquí aspectos como la ligereza o un grosor reducido pasan a un segundo plano para dotarlo de resistencia a los golpes, agua y suciedad. Cuenta con certificación IP68 y aseguran una resistencia al agua con inmersiones de 5 metros durante media hora, nada de metro o metro y medio como vemos en otros terminales.

Incluye también un botón de emergencias para enviar la posición a un contacto de nuestra elección y otro botón de la función walkie talkie para utilizar en lugares sin cobertura.

A parte de este modelo, la gama Rocky tendrá dos terminales más para cubrir la gama media y baja, en todos los casos manteniendo la misma resistencia pero variando sus especificaciones técnicas. En cuanto su precio, si bien es cierto que todavía no han llegado al mercado de consumo (lo harán primero al OEM), se espera que ronden los 350 Euros para el modelo de gama alta, 250 para el de gama media y 150 para el de gama baja.