Microsoft Surface Pro 4

por Javier Rodríguez 23/02/2016 3
Procesador
RAM y almacenamiento
Pantalla
Precio
Web
Intel Core i5-6300U
8GB DDR4 y 256GB NVMe
12.3" 2736x1824 puntos
Desde 999 Euros

Introducción y nuevo hardware

Introducción

La gama Surface nos promete alto tan goloso como llevar un Tablet que tiene la potencia y las funciones de un ordenador portátil o que incluso se puede convertir en un gran ordenador de sobremesa cuando llegamos a casa o a la oficina. Formato, potencia, sistema operativo y accesorios se conjugan de forma excepcional para precisamente conseguir un ordenador que nos sirva para todo o para casi todo. La Surface Pro 4 es la cuarta generación de esta gama, pero es quizás la menos arriesgada de todas puesto que basa su éxito en mejorar algunos aspectos de la Surface Pro 3 que fue sin lugar a dudas el cambio más radical en una gama de producto que a Microsoft le costó bastante hacer funcionar.

Ahora es una máquina bien engrasada que recibe algunos ajustes y las mejoras lógicas de la entrada de nuevos procesadores, memorias, almacenamiento, etc. Todo esto se traduce en cambios estéticos ligeros, pero en algunas mejoras interesantes que logran de la Surface Pro 4 un sistema más potente manteniendo la eficiencia energética.

Nuevo hardware

La Surface Pro 4 incorpora, salvo en su modelo mas básico, los nuevos procesadores Core de Intel de bajo voltaje de sexta generación. Son procesadores de un consumo TDP de unos 17w que requieren ventilación activa (salvo en el modelo mas básico que monta un Core M3), que es la base de las anteriores versiones de la Surface Pro. Es por tanto un Tablet con el hardware con el que se equipan los mejores ultrabooks del mercado.

Estos nuevos procesadores no ofrecen grandes mejoras con respecto a los modelos Haswell del año pasado, en lo que se refiere a CPU, pero mejoran la eficiencia y también introducen un motor gráfico Intel HD Graphics 520, que es hasta dos veces más rápido que la generación anterior (más incluso si optamos por la versión más capacitada de la Surface Pro 4 que viene con gráficos Iris Pro 540 de Intel). Eso hace de la Surface Pro 4 una máquina bien engrasada a la que además se añaden mejoras importantes en otros subsistemas de la máquina.

Una de estas mejoras importantes la encontramos en su sistema de almacenamiento, que ahora usa un interfaz PCI Express, logrando velocidades lineales y de acceso aleatorio muy superiores a la generación anterior. Las capacidades disponibles aumentan hasta una opción de 1TB de capacidad, con una capacidad mínima de 128GB. Es una mejora que también trae consigo precios más elevados que los precios de partida de la Surface Pro 3 en su ventana de lanzamiento.

Otro de los aspectos de hardware mejorados en la Microsoft Surface Pro 4 lo encontramos en la introducción de un bus de memoria DDR4. Es una de las ventajas funcionales de Skylake, lo que ha permitido a Microsoft ofrecer configuración con el doble de RAM que en la generación anterior. Surface Pro 4 puede alcanzar los 16GB de RAM que es ya una cantidad interesante para aquellos que manejan aplicaciones de diseño profesionales, programación, virtualización, etc. La pena es que el modelo más básico, y económico, sigue manteniendo una capacidad de RAM de 4GB.

Mejores gráficos, más y mejor RAM y un almacenamiento notablemente mejorado se combinan con otros elementos rediseñados. Los tamaños entre esta y su generación anterior son prácticamente idénticos. Se reduce el peso 20 gramos, hasta los 786 gramos, y el espesor se reduce en medio milímetro. Es prácticamente una diferencia imperceptible si sostenemos ambas en las manos. El diseño también es idéntico, pero eso no quiere decir que no haya mejoras dentro del mismo formato.

El único cambio realmente perceptible cuando comparamos ambos modelos lo encontramos en la pantalla y más concretamente en los marcos de la misma. Son mas reducidos por que dentro de las mismas dimensiones se introduce una pantalla más grande. Pasamos de 12” clavadas a 12.3” manteniendo ambas una relación de aspecto 3:2. La resolución de la pantalla se aumenta de forma evidente pasando de 2160x1440 puntos hasta los 2736x1824 puntos. Un cambio al que tendremos que buscar adaptación en nuestras aplicaciones mas utilizadas puesto que necesitaremos aplicaciones que se adapten bien a configuraciones de alta densidad de pixeles. Estamos ya en 267dpi.

La calidad de la pantalla sigue siendo la misma, excelente, con una cobertura de color del 100% de la paleta de colores sRGB, con un panel magnífico y una tremenda capacidad de luminosidad. Ahora se integra un cristal Gorilla Glass de tan solo 0,4mm de espesor.

El panel táctil de la Surface Pro 4 se mantiene en los 10 puntos simultáneos, con procesamiento asistido por GPU, con un digitalizador mejorado que alcanza hasta 1024 puntos de presión. Se ha perfeccionado también la detección de la palma de la mano, cuando escribimos encima del tablet, para evitar pulsaciones indeseadas.

La conectividad se mantiene en los mismos estándares. Esto incluye Wifi-ac, Bluetooth 4.0, brújula digital, acelerómetro, sensor de luz ambiental, giroscopio, etc. También se mantiene el chip TPM 2.0 que nos ofrecerá encriptación por hardware.

Los modelos Surface Pro 3 y Surface Pro 4, uno junto al otro.

Mismo aspecto

Mismo aspecto

La Surface Pro 4 se apoya en el excelente diseño de la Surface Pro 3 para mantenerse como uno de los convertibles o sistemas 2 en 1 de mayor calidad del mercado. Su carcasa de aleación de magnesio, con su revestimiento anti-rozaduras, que lo hace ligero y resistente al uso diario.

El pie de apoyo sigue siendo de fijación continua que nos ofrece un apoyo entre los 100 y los 170 grados aproximadamente. Es un sistema firme que oculta tres ella un slot para memorias MicroSD que según Microsoft permiten añadir hasta en 128GB adicionales. Se añade un imán en el lateral izquierdo para que podamos dejar el “pen” apoyado en el Tablet directamente.

La conectividad física es idéntica al modelo anterior y su posición exactamente la misma. A la izquierda encontraremos una conexión mini-jack para entrada y salida de audio y a la derecha un conector USB 3.0, tipo A, acompañado de un conector MiniDisplayport 1.2 que en esta generación de gráficos ofrece soporte para pantallas de resolución 4k a 60Hz. Podemos adaptarlo fácilmente a HDMI, cosa que permite el Displayport pero que no es reciproco. También encontraremos el ya clásico puerto de carga magnético de Surface que ofrece también conectividad de datos y de video. El conector es simétrico por lo que podremos conectar el cargador según nos parezca.

Las cámaras se mejoran. La trasera, o principal, pasa a tener 8MP de resolución y tiene enfoque automático. No deja de ser una cámara de tablet. La frontal se mantiene en los 5MP, pero ahora añade prestaciones como el reconocimiento facial para Windows Hello.

Los altavoces, estéreo y de disparo frontal, ahora tienen un 40% más de potencia que en la Surface Pro 3. Los botones siguen siendo los mismos, control de volumen y encendido, pero se elimina el botón táctil con el logo de Windows en la pantalla. Los marcos mas reducidos hubieran dejado un botón de tamaño muy reducido y lo cierto es que este botón ya no tiene tanta importancia en Windows 10.

Rendimiento comparado, autonomía y ruido.

Rendimiento comparado, autonomía y ruido.

Hay una mejora importante de rendimiento entre esta generación y la anterior. Aquí tenéis nuestras tablas comparativas y también un pequeño vídeo de gameplay donde se pueden ver las excelentes capacidades de rendimiento en juegos que ofrece esta generación de procesadores de Intel.

GeekBench 3

PCMark 8

CrystalMark

Diablo 3 Gameplay. 1920x1080 calidad alta.

El ruido generado por la Surface Pro 4 es bastante sutil. Su ventilador trabaja a muy bajas vueltas de forma habitual y solo tendremos picos de frecuencias más elevadas cuando hacemos un uso intensivo de la GPU o la CPU. En ningún caso el ruido supera los 40dBA, unos 32dBA en reposo, según nuestras mediciones. Es un rango de ruido más que soportable.

Imagen térmica del Surface Pro 4 durante nuestra prueba con juegos. La temperatura máxima es de 39 grados en la zona donde se situa el procesador.

Accesorios

Accesorios

Microsoft ha querido que los accesorios de la última generación anterior sean compatibles con la nueva, pero a su vez también se han introducido revisiones importantes en varios de sus accesorios fundamentales.

El cargador, por ejemplo, es diferente entre las distintas referencias. El modelo con Core M3, el más económico, tiene un cargador de 24w mientras que los modelos superiores requieren uno de 36w. Este modelo, algo más grande, incluye un puerto USB con el que podemos cargar otros dispositivos móviles.

El Pen ha sido rediseñado. Latencia reducida, varios colores disponibles, pero la funcionalidad clásica de esta gama. Se integra a la perfección con el sistema operativo y sobre todo con OneNote. Podemos hacer capturas de pantalla con edición directa, borrado de forma natural con el botón posterior, activar Cortana dejando el botón posterior pulsado, puntas intercambiables para adaptarse a cualquier tarea (HB, H, 2H, etc.), etc. Es un accesorio imprescindible y en esta gama viene de serie.

El teclado-funda característico de este dispositivo también ha sido notablemente mejorado. Podemos seguir usando el de nuestra Surface Pro 3, o usar el nuevo en la Surface Pro 3, porque son totalmente compatibles y tienen las mismas dimensiones. La diferencia es que en el nuevo modelo la fisonomía de teclas cambia. Se consigue abarcar más superficie, se introduce un diseño “chiclet” con aproximadamente 1mm de distancia entre tecla y el recorrido se ha mejorado de forma notable. Microsoft ha usado también un nuevo tratamiento de tecla que reduce, en la medida de lo posible, el desgaste por roce habitual en cualquier teclado de portátil. El touchpad también crece, aunque sigue siendo igual de inútil. Mantiene su fijación por imágenes, con dos posiciones, que nos permite incluso usar el tablet encima de las piernas como haríamos con un portátil tradicional.

Algo que a mí me ha sorprendido gratamente es el nuevo “Dock Station”. Las versiones anteriores estaban bien por su integración, pero era una solución rígida poco adaptada a las situaciones normales donde usamos nuestro portátil como sustituto o complemento de ordenador de sobremesa. Ahora es una simple caja de conexiones pero que nos ha sorprendido bastante. Lo digo porque con un solo cable, conectado a la toma magnética de corriente, podemos extraer cuatro puertos USB 3.0, un puerto Ethernet Gigabit, una salida de altavoces y dos conexiones MiniDisplayport soportadas por la gráfica de la Surface Pro 4. Por supuesto también suministra energía al dispositivo.

También podemos usar el viejo dock en la Surface Pro 4. Solo necesitamos un pequeño adaptador puesto que este modelo es más delgado. No tendréis que renovar todo el parque de accesorios, si tenéis ya alguno, para dar el salto a esta nueva generación. Todo un detalle. 

Nuestra experiencia

Nuestra experiencia

Muchas marcas están intentando frenar el avance del concepto Surface. Me refiero más a marcas de otras plataformas como Google o Apple. El problema es que sus intentonas van de momento de la mano de sistemas operativos móviles que están muy lejos de la capacidad productiva y versatilidad que puede ofrecer un sistema como Windows o que podría ofrecer un sistema operativo como MacOS.

La Surface Pro 4 verdaderamente puede convertirse en ese Tablet que podamos usar fuera de casa, que podemos usar para ver películas, para jugar, para trabajar, que se puede convertir en un portátil de calidad, ejecutar cualquier aplicación profesional o no profesional, que tiene un procesador compatible con todo o casi todo, que tiene accesorios suficientes para convertirse en un sobremesa empresarial de referencia y cuyos precios de entrada son elevados para la media de precio de un PC actual pero que son tan accesibles como otras opciones profesionales.

Si le tengo que poner alguna pega a este nuevo modelo, aparte de la obviedad de pedir mejores precios, es que la nueva resolución de pantalla nos obligará a migrar a aplicaciones adaptadas. La resolución de la Surface Pro 3 era elevada, pero más accesible. Podíamos incluso ejecutar la pantalla en una relación de aspecto 1:1 sin “dejarnos los ojos”. En este modelo tendremos que usar escalado de fuentes y ventanas y eso muchas aplicaciones de Windows, incluso algunas de menos de dos años, no están para nada adaptadas.

También me gustaría hacer hincapié en que la Surface Pro 4, o sus versiones anteriores, son buenas máquinas con un formato interesante pero que no serían nada sin el buen trabajo que ha hecho Microsoft con su conjunto de accesorios. Surface Pro debe buena parte de su éxito al formato de su pantalla, más adaptada a trabajar, y a su conjunto de accesorios donde brilla de forma especial su teclado-funda, perfeccionado en esta edición, y en ese dock renovado que lo puede convertir en el PC de oficina con el que sueña cualquier profesional.

Todo esto hacen de la Surface Pro 4 el mejor PC para movilidad que podemos encontrar en la actualidad y por eso muchos fabricantes se aventuran a este formato, que tampoco inventó Microsoft pero que sí han sabido perfeccionar y ofrecerle el ecosistema completo que requiere para ser una opción exitosa en todos sus múltiples entornos de uso.

  • Producto: Microsoft Surface Pro 4
  • Fecha: 23/02/2016 17:58:36
Secciones: Portátiles Tablets