ASUS ROG SWIFT PG278Q G-SYNC

por Javier Rodríguez 08/10/2014 19
Pantalla
Resolucion
Otros
Precio
Web
27" tipo TN WhiteLED
2560x1440 144Hz
G-SYNC y 3D activo
799 Euros

Introducción

La tecnología G-Sync de Nvidia obliga a cambios de hardware importantes que sin duda han retrasado la entrada de esta tecnología en el mercado. El ASUS ROG SWIFT PG278Q no es el primero que aparece pero es de los más notables hasta la fecha con unas prestaciones de primer nivel si tenemos en cuenta de que hablamos de un monitor de 27” con resolución WQHD.

G-Sync. Teoría

G-SYNC permite borrar de un plumazo uno de los problemas de calidad visual que llevamos sufriendo los jugadores desde los inicios de los tiempos. Cuando nuestra tarjeta gráfica genera más “frames” o pantallazos por segundo de lo que soporta la frecuencia vertical de nuestra pantalla empezamos a detectar problemas como el “tearing” que podemos ver como descompensación entre lo que muestra la pantalla y el movimiento en ella y se traduce en un defecto importante de calidad de imagen que es más que evidente cuanto más sobrado va nuestro sistema en el juego que estemos ejecutando.

Para esto siempre ha habido una solución socorrida pero no perfecta llamado Vsync. Esto lo usamos todos y no es otra cosa que sincronizar la tasa de frames que genera nuestra tarjeta gráfica con la capacidad de frecuencia vertical de nuestro monitor. Esto, con la entrada de los LCD, hizo que las frecuencias máximas estuvieran clavadas en los 60Hz durante años aunque en los últimos tiempos hemos podido adquirir paneles más veloces capaces de alcanzar hasta 144Hz y por tanto acercándose más al potencial de los sistemas de mayores prestaciones y ofreciendo, a los jugadores, una plataforma más potente.

El problema del Vsync es que está pensado para cuando nuestro sistema va sobrado y por tanto siempre está por encima de ese límite que le marcamos. ¿Pero qué pasa cuando bajamos de tasa de “frames” y estos se reducen a 50, 40 o 120 cuando usamos un monitor de 144hz? Lo que ocurre es que se generan otros problemas tanto o más molestos que el “tearing” como el “input lag” donde la latencia entre nuestros comandos de teclado y ratón tarda algún tiempo en presentarse en pantalla.

Los monitores modernos, para jugadores, han mejorado muchos aspectos que van desde paneles más rápidos, técnicas como el ULMB (Ultra Low Motion Blur),…han conseguido reducir el “ghosting” y otros defectos de forma notable y sin duda, el acceso a los 120-144hz, ha permitido que los sistemas potentes encuentren en el Vsync una solución de prestaciones notables.

G-Sync se introduce como la solución que acaba con estos problemas. Tanto la falta de potencia de sistemas más ajustados para lograr frecuencias de FPS por encima de la frecuencia vertical del monitor, como los defectos derivados del Vsync. Para ello se introduce una electrónica dedicada en el monitor que hace que sea la salida de la GPU la que se ponga a cargo de la frecuencia de actualización vertical real del monitor dejando obsoletas otras técnicas como el ULMB de los monitores más potentes y también haciendo inútil otras técnicas más de usuario como el overclocking del monitor. Todo solucionado de un plumazo pero quizás a un coste elevado y con algunas limitaciones que luego os mostraremos.

G-sync permite que el monitor se adapte a la frecuencia de salida de la GPU. Es decir, que si nuestra GPU da 42FPS la frecuencia vertical del monitor se ajusta a esa frecuencia y por tanto elimina los problemas de adaptación del V-sync y en monitores rápidos, como el que os mostraremos hoy, se reduce de forma notable la latencia de entrada, se generan imágenes con menos fijación de pixel y por tanto imágenes más definidas y un juego con más respuesta a nuestros comandos.

G-sync requiere hardware dedicado en el monitor, además de una gráfica por encima de la Geforce 650ti y drivers preparados. Todo juego es compatible mientras mantengamos el modo Gsync activado en el panel de Nvidia. Las resoluciones soportadas por ahora son hasta 4k y también se soportan monitores múltiples y, como no, modo 3D.

Modo ULMB a 120Hz. 

El ULMB de que dispone este monitor es una actualización de la tecnología “Lightboost” de los primeros monitores 3D de alta frecuencia de Nvidia. Esta tecnología usa el parpadeo del sistema de retroiluminación del monitor, de forma sincronizada con la frecuencia vertical, para mejorar la respuesta del pixel en el movimiento y reduciendo el "blur". Con los monitores más rápidos de ahora y con la tecnología GSYNC esta técnica queda obsoleta y de hecho no se pueden usar ambas a la vez. Solo podemos activarlos en modos de frecuencia vertical de 120 , 100,  85Hz  ya que a 60Hz se notaría el parpadeo.