ASRock lanza los monitores Phantom Gaming PGO27QSA con panel QD-OLED de 240 Hz y 0,03 ms de respuesta
por Manuel Naranjo
ASRock ha ampliado su catálogo de monitores gaming con dos modelos nuevos que comparten panel y prestaciones, pero que apuestan por acabados completamente distintos. Se trata de la serie Phantom Gaming PGO27QSA, disponible tanto en el clásico negro de la marca como en una variante en blanco pensada para quienes prefieren montajes más minimalistas. La compañía, conocida sobre todo por sus placas base y tarjetas gráficas, lleva ya un tiempo reforzando su catálogo de periféricos, y estos monitores son el último paso de esa estrategia.
Lo primero que llama la atención de la nueva serie es que ambos modelos comparten exactamente el mismo panel y las mismas especificaciones técnicas. La única diferencia real entre la PGO27QSA y la PGO27QSA-W está en el acabado exterior, pensado para adaptarse a distintos gustos estéticos sin renunciar a ninguna prestación. Es una fórmula que cada vez más fabricantes están adoptando en el segmento gaming, donde el diseño del propio monitor empieza a pesar tanto como sus especificaciones internas.
Panel QD-OLED de 27 pulgadas y 240 Hz

El corazón de la serie Phantom Gaming PGO27QSA es un panel QD-OLED plano de 27 pulgadas con resolución QHD (2.560 x 1.440 píxeles). ASRock ha apostado por una tasa de refresco de 240 Hz, acompañada de un tiempo de respuesta de apenas 0,03 milisegundos medidos en GTG (gris a gris), una cifra que sitúa a este panel entre los más rápidos disponibles actualmente en monitores de consumo.
Esta combinación de refresco alto y respuesta ultrarrápida está pensada específicamente para minimizar el desenfoque de movimiento y el ghosting durante partidas rápidas, algo especialmente relevante en títulos de disparos en primera persona (FPS) y en juegos de estrategia en tiempo real tipo MOBA, donde cada fotograma extra de nitidez puede marcar la diferencia entre reaccionar a tiempo o no. La tecnología QD-OLED añade además la ventaja habitual de este tipo de paneles frente al LCD tradicional: negros más profundos y un contraste notablemente superior, gracias a que cada píxel puede apagarse de forma individual.
Precisión de color con certificación de fábrica
Más allá del apartado puramente competitivo, ASRock ha querido que la serie PGO27QSA también resulte atractiva para quienes buscan un monitor polivalente. Los paneles cubren un 99 % del espacio de color DCI-P3 y llegan calibrados de fábrica con una desviación Delta E inferior a 2, una cifra que en la práctica se traduce en colores fieles a la realidad sin necesidad de calibrar el monitor de forma manual nada más sacarlo de la caja.

Esta precisión cromática abre la puerta a que el mismo monitor sirva tanto para sesiones de juego como para tareas de edición de contenido, fotografía o incluso trabajos de diseño donde la fidelidad del color resulta imprescindible. Es una tendencia que se repite cada vez más en la gama alta de monitores gaming: los fabricantes ya no diseñan pensando únicamente en el jugador competitivo, sino también en el usuario que combina ocio y creación de contenido en la misma pantalla.
En el terreno puramente jugable, la serie es compatible con AMD FreeSync Premium, una tecnología de sincronización adaptativa que reduce el tearing (los cortes horizontales en la imagen) y el stuttering (los tirones perceptibles) cuando la tasa de fotogramas por segundo fluctúa durante la partida. Se trata de un añadido habitual en monitores de este segmento, pero que sigue siendo determinante a la hora de disfrutar de una experiencia fluida en juegos exigentes.
Ergonomía pensada para largas sesiones
ASRock no se ha limitado a cuidar el panel. La serie Phantom Gaming PGO27QSA incorpora un soporte completamente ergonómico con ajustes de altura, giro (swivel), inclinación (tilt) y rotación (pivot), lo que permite adaptar la posición del monitor tanto para jugar como para trabajar o para el uso cotidiano frente al ordenador. Este tipo de ajustes, que hace unos años solían reservarse a monitores profesionales de gama alta, se han ido extendiendo también a la gama gaming a medida que los usuarios pasan más horas frente a la pantalla.
En cuanto a conectividad, los nuevos monitores incluyen dos puertos HDMI 2.1, dos entradas DisplayPort 1.4 y una salida de auriculares, lo que garantiza compatibilidad tanto con ordenadores de sobremesa como con consolas de nueva generación y otros dispositivos multimedia. La presencia de HDMI 2.1 resulta especialmente relevante para quienes quieran conectar una consola y aprovechar el refresco elevado del panel también fuera del entorno PC.
La verdadera novedad de esta serie, más allá de la ficha técnica, está en la variante PGO27QSA-W, con acabado en blanco minimalista. ASRock mantiene exactamente las mismas prestaciones que en la edición negra habitual de la línea Phantom Gaming, pero ofrece a los usuarios la posibilidad de integrar el monitor en montajes de escritorio más claros y depurados, una tendencia estética que ha ido ganando peso en el sector en los últimos lanzamientos de periféricos gaming.
Con esta serie, ASRock amplía su gama de monitores OLED dentro de la línea Phantom Gaming, sumando una opción más para quienes buscan un panel rápido, preciso en color y con la flexibilidad de elegir entre dos estéticas diferentes según el tipo de montaje que tengan en mente. La compañía no ha detallado de momento precio ni fecha concreta de disponibilidad para ninguno de los dos modelos, algo habitual en este tipo de anuncios iniciales de producto, a la espera de que se confirmen esos datos de cara al lanzamiento comercial definitivo.
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