Monitor ASUS ROG PG348Q 34” Gsync

por Javier Rodríguez 10/02/2016 3
Resolución
Formato
Otros
Precio
Web
3440x1440 AH-IPS
21:9
GSync, Gameplus
1299 Euros

Introducción y prestaciones técnicas

Introducción

Los monitores gaming evolucionan de forma acelerada. A las tecnologías de sincronización adaptativa se suman las mejoras en los formatos de pantalla y también en un aspecto tan importante como los paneles que las impulsan. En el formato de 34” es donde encontraremos los monitores más avanzados para los próximos meses. Todo gracias a un espectacular panel IPS de LG con formato ultra panorámico y al buen hacer de algunos fabricantes, como ASUS, que es siempre un referente en este tipo de periféricos. 

Prestaciones técnicas

Un monitor, coincidiréis conmigo, es una de las decisiones más críticas que tenemos que tomar a la hora de jugar o trabajar. Es una pieza de hardware que nos acompañará muchos años, que debe cuidar de nuestro sentido más importante (y delicado) y que merece un tiempo de reflexión. Más grande y más resolución no es siempre mejor y tenemos que tener claro cuáles son nuestras preferencias.

 

Digo esto porque el ASUS PG348Q no es un monitor convencional y tenemos que tener claro que de verdad es lo que buscamos. Nosotros lo hemos tenido unos días con nosotros y ya conocemos sus pros y sus contras. Sus prestaciones son elevadas, es una pantalla de última generación y hay pocas opciones que se comparen a él en formato y prestaciones.

Su panel AH-IPS tiene un factor de forma de 21:9 con una resolución Ultra WQHD de 3440x1440 puntos. Es un monitor de 27” WQHD alargado (misma densidad de pixel con 109ppp), más panorámico, que en este modelo es además curvo. Su capacidad de proceso de color es de 10-Bit por canal, con 1070 millones de paleta de colores. Cubre completamente el espectro sRGB (120% en el NTSC) que es un referente en este sentido. Los ángulos de visión son perfectos, 178 grados en vertical y horizontal, y la pequeña curva ayuda a tener más presente todo el global de la pantalla, a pesar de su gran diferencia de tamaño entre alto y largo.

Este excelente panel tiene otros ases bajo la manga. No es un panel convencional, sino que cuenta con una frecuencia vertical de hasta 100Hz. Esto se complementa con el soporte GSync y es uno de los primeros monitores en ofrecer esta tecnología manteniendo una conectividad variada.

A 100Hz tendremos una imagen más fluida, incluso en Windows, donde parece que el sistema es más fluido, el vídeo de más calidad y la definición de fuentes e iconos mucho más relajada para la vista. El monitor admite múltiples modos de frecuencia vertical, entre 60 y 100Hz. El ROG PG348Q Tiene una luminosidad algo inferior a otros modelos de gama alta de la marca, con 300cd/m2 lo que complica que podamos usar este monitor con técnicas HDR avanzadas (mínimo son unas 350-400cd/m2).

El contraste real es de 1000:1 y los tiempos de respuesta son los habituales de un panel IPS con 5ms de gris a gris. Su tecnología Flicker Free y su reducción de azules de varios niveles nos permitirán cuidar mejor de nuestra salud visual.

El ASUS PG348Q se ha equipado también con un sistema de altavoces de 2x2w RMS y es capaz de decodificar sonido digital a través de todas sus entradas de vídeo. Completa bien el equipamiento general del monitor, que puede servir como centro conectivo completamente independiente. El consumo no es de los más contenidos que hemos visto en sus últimos modelos de monitores gaming de alta gama. Dobla al PA279Q de 27” con un consumo cercano a los 100w. Los consumos en reposo sí son buenos, con menos de 1w de consumo en sus modos de apagado completo.

Conectividad

Conectividad

Los monitores GSync siempre han sido algo parcos en conectividad, pero eso se acabó con las últimas generaciones de monitores con esta tecnología. Aún así, existen algunas limitaciones, al menos en este modelo.

Este monitor dispone de dos entradas de vídeo. Una es un HDMI 1.4b que tiene capacidad para mostrar 3440x1440 puntos hasta 50Hz. La otra es un Displayport 1.2 de tamaño completo que es donde encontraremos soporte para hasta 100Hz en una resolución de 3440x1440 puntos. Por tanto, está claro que la opción más adecuada para manejar este monitor en plenitud es usar una salida Displayport de nuestra tarjeta gráfica. Si queremos además que los juegos se muevan a esas frecuencias entonces tendremos que usar un PC de prestaciones bastante elevadas. La resolución es grande, el objetivo de FPS elevado y por tanto debemos ser realistas con el hardware que necesitaremos para moverla adecuadamente.

El monitor incorpora también un hub de conectores USB 3.1 Gen 1 de hasta 5Gbps. Son cuatro conectores de salida, con conector tipo A. No se especifica que tengan especiales prestaciones para la carga, pero sí que nos servirán para nuestro teclado de gama alta, cargar el móvil, etc. La pena es que están todos los conectores en el mismo panel conectivo, bajo el soporte VESA, y son poco accesibles para echar mano cuando queremos usar algún dispositivo tipo Pendrive, etc.

El plantel conectivo se completa con una salida de auriculares que podemos usar con el DAC incorporado en el monitor. No necesitaremos más cables que el de vídeo para tener sonido de calidad en cualquier auricular.

Todos los cables necesarios para conectar el monitor vienen de serie con él, al menos en sus dimensiones estándar. Si queremos adaptación a formatos más pequeños, eso correrá de nuestra cuenta. Yo lo he probado con mi portátil con MiniDisplayport y no he tenido el más mínimo problema con el adaptador adecuado (te puede costar 5 Euros).

Diseño

Diseño

Un monitor de este tamaño ya tiene bastante terreno ganado para que nos guste. A todos nos gustan las pantallas grandes, el tamaño importa. Un monitor de 34” con un formato 21:9 es espectacular y el diseño curvo de este modelo (radio de curvatura de 3800mm) lo hace aún más especial. Lo que yo no acabo de ver son las ventajas visuales reales de una pantalla curva a esta distancia de la cara, y menos en este tamaño, creo que no las hay y que es estética más que funcionalidad.

El monitor tiene un diseño muy cuidado y sin duda con un toque muy agresivo. Combina el color grafito, todo con el naranja acabando en un espectacular base en trípode donde la pata posterior queda completamente oculta a la vista cuando lo miramos desde el frente. Parece como si flotara en dos únicos apoyos. Solo la base y la estructura de soporte es metálica. El monitor en si está fabricado completamente, al menos su cubierta, en plástico.

ASUS ha cuidado los detalles, como la tapa de conectores, para que todo tenga ese aire de monitor ultramoderno. La columna de apoyo, que flota a unos centímetros del “suelo” dispone de leds que proyectan un halo circular alrededor del monitor. Permite bastantes ajustes de posición menos la pivotación, y sino siempre podemos echar mano de cualquier soporte VESA de 100mm. Pesa 11Kg netos, con el pie de apoyo, así que no encontraremos problema alguno para montarlo en brazos de soporte o en configuraciones de varios monitores (en este caso echaríamos de menos que no permita la conectividad en cascada con otros monitores Displayport).

Lo único que no me gusta, y entiendo las ventajas, es que la fuente de alimentación no esté integrada en el cuerpo del monitor. Es una fuente de alimentación de tamaño generoso, tiene que dar 120w de potencia, y nos quedará por ahí colgando ocupando más espacio de la mesa. Algunos monitores cuentan con algunos anclajes para dejar la fuente colocada, en la peana de apoyo por ejemplo, pero no es el caso. Tendremos que lidiar con la fuente de alimentación externa.

Las ventajas es que quita calor de dentro del monitor, son unos cuantos vatios de calor (en torno a los 15-20w en carga) menos que disipar, y también es más fácil de sustituir en caso de fallo. Reducción de costes de soporte y reparaciones más rápidas y económicas para el usuario.

Los controles están situados en la parte trasera del monitor. Cuenta con un “hat” de control con el que podremos navegar y algunos botones directos. Puede parecer un engorro porque no los vemos, pero este sistema de ASUS nos deja la pantalla despejada y es muy intuitivo.

En cuanto a pantallas despejadas os habréis fijado en que se trata de un modelo sin marcos, con un único marco visible en la parte inferior, pero cierto es que las fotos son algo más que agradecidas con el tamaño real del marco. Son unos 10mm de ancho por todos los lados. No es muy grueso y este tipo de cubiertas aumenta la percepción de tamaño, pero hay que ser justos con la realidad. No es cosa únicamente de ASUS, todos lo hacen en sus fotos de promoción de este tipo de monitores “sin marco”.

Gameplus y Gamevisual technologies

Gameplus y Gamevisual technologies

ASUS incorpora prestaciones únicas para sus monitores gaming. Está claro que este tipo de paneles, con tecnología Gsync, ya habla bastante del público objetivo hacia el que va este monitor, pero siempre se puede dar algunas prestaciones adicionales.

Una de estas prestaciones es el botón rápido de “overclocking” que nos permite pasar de 60 a 100Hz, y viceversa, con solo pulsar un botón y en cualquier momento del juego. No hace falta nada más.

Otro botón nos permitirá acceder a diversas funciones de presentación en pantalla. Podemos elegir entre diferentes crucetas (crosshair) con diferentes diseños y colores. También podremos presentar una cuenta atrás personalizable y un útil contador de FPS por hardware, que se ajusta a la frecuencia real que está usando el monitor en cada momento. Esto es especialmente útil cuando usamos GSync puesto que recibimos información directa desde la electrónica del monitor.

GameVisuals es otra tecnología integrada en este monitor que nos ofrecerá seis perfiles de ecualización de color e imagen. Muchos de ellos están orientados a diferentes tipos de juegos, como MOBA o FPS, así que tendremos siempre la mejor calidad de imagen para cada tipo de juego.

Análisis y conclusión

Análisis y conclusión

No se puede no desear este monitor. Tiene un excelente panel, el que todos querríamos, una resolución elevada, pero sin los problemas de las 4k (las pantallas 4k funcionan como dos pantallas en paralelo) y a día de hoy casi todos los juegos contemplan esta proporción a ser soportada. No encontraremos grandes problemas en este sentido, quizás en juegos con cierto tiempo, pero siempre hay forma de encontrarle solución (yo he tenido algunos problemas con Diablo 3, para ser justos con la realidad).

Un excelente panel de colores vibrantes, con un marco casi invisible y un tamaño espectacular. Lo de menos es la curva, para mí, porque disfrutaremos más de su velocidad de refresco vertical y de su tecnología GSync integrada que nos permitirá un juego de visión perfecta por exigente que sea el juego.

El diseño es muy gaming pero la base de apoyo es espectacular y en general está muy cuidado. Es un monitor bonito, compatible con configuraciones de varios monitores y acabados de gran calidad. Su peana de soporte es sin duda la parte más lograda y mejor acabada y lo de la fuente de alimentación es el aspecto que menos nos gusta.

Solo hay un monitor que se pueda comparar a este de ASUS, de hecho, usan el mismo panel, y es el X34 Predator de Acer. Ambos rondan los 1300 Euros de coste, impuestos incluidos. Me reservo mi opinión sobre cuál es mejor, puesto que no hemos probado la alternativa de Acer, pero sí me atrevo a decir que a fecha de este análisis ambos dos son los mejores monitores gaming que el dinero puede pagar.

El ASUS ofrece la esencia de la marca en un formato muy cuidado, con su calidad habitual, y ya podemos encontrarlo en las mejores tiendas del país.

  • Producto: ASUS ROG PG348Q
  • Fecha: 10/02/2016 20:53:35
Secciones: Monitores