Intel Core 2 Extreme QX6850 a 4.6GHz

por Azrael86 12/08/2007 ...

Introducción

Este articulo será una guía práctica de cómo sacar el máximo partido a un procesador extreme edition de cuatro núcleos de Intel. Para ello usaremos el último procesador lanzado dentro de esta gama, el Core 2 Extreme QX6850. Un procesador de cuatro núcleos con bus 1333 y 3GHz de frecuencia real. El máximo exponente de Intel en cuanto a rendimiento y también uno de los mejores procesadores para hacer overclocking.

Intel Core 2 Extreme QX6850.

Este procesador será el mayor exponente de rendimiento de Intel hasta que a finales de año comiencen a aparecer los primeros Extreme edition con arquitectura Penryn y núcleo Wolfdale. Estos nuevos procesadores vendrán ya con un proceso de fabricación de 45nm y mejoras en cuanto a su arquitectura interna. Hasta la llegada de estos procesadores el rey de los 65nm es el QX6850. Dispone de 4 núcleos, pareado dos a dos, con 8MB de cache y una frecuencia de trabajo de 3GHz con un bus frontal de 1333MHz Quadpumped o 333Mhz reales.

La ventaja practica de los QX6850, como cualquier otro de la gama Extreme, en cuanto a overclocking se refiere no es que sean más rápidos ni tengan más cache, ni tan siquiera que vengan con frecuencias más elevadas. Lo que nos ofrece los 1000€ que pagamos por un procesador de este tipo es la libertad de poder usar el multiplicador que nos de la real gana. No hay limitaciones, solo las que el propio procesador nos marque, así que podemos jugar al overclocking con todos los ases en nuestra mano ya que podremos optar por buses altos o buses reducidos y subir los multiplicadores, a gusto del consumidor.

Antes de comenzar hay que aclarar algunos conceptos. Muchas veces se habla, casi incluso he podido leer en muchos foros, que un overclocking sin bus elevado no es un overclocking decente. Lo cierto es que lo que al final nos ofrece el rendimiento es la frecuencia final del procesador y si podemos o debemos elegir entre menos bus y lograr frecuencias más elevadas entonces la elección siempre debe ser más frecuencia. El rendimiento siempre será mayor y esa es precisamente la ventaja de poder subir el multiplicador de nuestro procesador ya que podemos limitar el bus a frecuencias normales, evitarnos problemas con el chipset y/o las memorias y conseguir rendimientos sorprendentes. Si conseguimos esto mismo con buses elevados pues mejor que mejor pero si no es mejor siempre elegir más frecuencia de proceso.

Nuestro record actual con procesadores de cuatro núcleos ronda los 4.2GHz, es el momento de que le demos caza y lo superemos con creces. Para ello haremos uso de todas las armas de que disponemos con la única intención de lograr las mayores frecuencias posibles. Todo ello intentando que nuestra solución pudiera convertirse en una máquina de uso, no de fotografías o capturas de frecuencias o de benchmarks rápidos sino una máquina que pueda ser estable, no para un uso de 24 horas pero si para disfrutarla sin miedos.