¿Quieres saber cómo es la fuente perfecta?

por Javier Rodríguez 10/04/2008 ...

Introducción

Es curioso como el mundo de la fuente de alimentación se ha convertido en un sector tanto o más competitivo que el de las cajas de ordenador, o incluso la tarjetas gráficas, y como parte del desarrollo de las mismas ha dejado el camino de los conceptos electrónicos más básicos. Estas fuentes nos devuelven a los principios fundamentales de la electrónica y lo hace de tal forma que la calidad es parte de esos principios fundamentales.

Eficiencia y PFC.

La electricidad es algo de lo que casi todos tenemos unos conceptos básicos. Todos sabemos que la energía es difícil aprovecharla al 100%, de hecho es prácticamente imposible, parte de ella se convierte en otros modos de energía como calor, etc. En esto es donde precisamente juega un papel muy importante la eficiencia de la que tanto se habla en los folletos y dosieres de las fuentes actuales incluso habiéndose creado un logotipo que destaca a las fuentes que superan el 80% de eficiencia.

La eficiencia de una fuente mide el porcentaje de energía que es capaz de convertir a partir de la que recibe desde la toma de conexión a la red de nuestro trabajo o domicilio. Nosotros recibimos un número de vatios y aprovechamos solo parte, la otra parte se disipa en forma de calor dentro de la fuente de alimentación. Si nuestra fuente es eficiente o muy eficiente no solo conseguimos reducir nuestra factura de la luz sino que además la fuente de alimentación se calentará menos y por tanto requerirá menos ventilación activa y en consecuencia hará menos ruido. Una eficiencia en una fuente de calidad debería rondar en la actualidad el 80%, de ahí que el logotipo “80” denomine a estas fuentes de gran efectividad. Todo esto se consigue sobretodo con el uso de elementos de gran calidad y con el uso de sistemas de corrección de potencia como es el PFC siendo su variante pasiva obligatoria en la Unión Europea y su variante activa la forma más inteligente de ahorrar energía y aprovechar mas los recursos de nuestra fuente de alimentación.

El PFC o corrector de factor de potencia es un elemento, complejo de explicar, pero que se traduce en una corrección de la intensidad de señal eléctrica que se necesita en un circuito concreto. Cuanto más bajo sea el factor de potencia más intensidad se necesita para mantener el circuito y por tanto más consumo eléctrico se genera a parte de requerir cables más anchos, etc. El factor de potencia va del 0 al 1 y se puede corregir mediante el uso de sistemas como el PFC que en su variante pasiva puede llegar al .75 lo que es un 75% de aprovechamiento y sistemas activos que llegan hasta el .99 siendo por tanto casi del 100%. Los sistemas de PFC activos consiguen que ahorremos energía aprovechando casi el 100% de la intensidad eléctrica que requiere la fuente para suministrar una cantidad de potencia concreta. Ahorramos energía y nuevamente aprovechamos rápidamente el coste de la inversión. La eficiencia y los factores de corrección son algo muy importante al tener en cuenta el coste de una fuente de alimentación. Podemos fácilmente con una fuente de más del 80% de eficiencia ahorrarnos en la factura eléctrica de un año todo el coste de la fuente. Sobretodo cuando hablamos de potencias o consumos elevados que son para los que este tipo de fuentes están pensados.