11 claves del Galaxy Unpacked 2026: nuevo Fold8 con formato 4:3, pantallas Flex Titanium y un modelo Ultra de 2800 euros
por Edgar OteroUn año más, Galaxy Unpacked
Llevábamos semanas escuchando rumores sobre las novedades que la firma coreana tenía preparadas para su evento estival de 2026. Ahora, tras la presentación oficial celebrada en Londres, por fin podemos analizar a fondo todas las cartas que Samsung ha puesto sobre la mesa. He de reconocer que, al inicio del Unpacked, mientras lo seguía, he sentido que todo era bien soporífero, aburrido, más de lo mismo. Sin embargo, aunque no estamos ante una revolución de Samsung, no ha sido un evento cualquiera, porque la compañía ha querido diversificar su catálogo con varias propuestas diferenciadas. Digamos que la cosa se ha ido animando con el paso de los minutos.
En este análisis repasaremos minuciosamente los detalles más importantes de todo lo que se ha mostrado en el escenario. Me voy a centrar principalmente en la renovada familia de teléfonos plegables con los nuevos Samsung Galaxy Z Fold8, Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra y Samsung Galaxy Z Flip8, pero sin dejar de lado el resto del ecosistema presentado en el evento. También echaremos un vistazo en profundidad a los relojes inteligentes Samsung Galaxy Watch9 y Samsung Galaxy Watch Ultra2, e incluso a las nuevas gafas inteligentes desarrolladas junto a Google y firmas de moda. ¡Vamos allá!
El nacimiento de una nueva categoría con el Galaxy Z Fold8 Ultra
Lo primero que llama la atención de esta presentación es la estrategia de Samsung al fragmentar su gama de plegables en formato libro. Durante años hemos visto un único modelo Fold intentando satisfacer tanto al usuario común como al profesional más exigente. En esta ocasión, la marca estrena oficialmente el apellido Ultra en la familia de plegables con el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra, un dispositivo pensado para llevar la productividad a un nivel superior.

Este modelo Ultra integra una pantalla principal interna que alcanza las 8 pulgadas, ofreciendo un área de trabajo más amplia para la multitarea. Más allá del tamaño del panel, destaca el ajuste de dimensiones para conseguir un chasis que se queda en 4,1 mm de grosor cuando está completamente desplegado y que detiene la báscula en los 215 gramos. Es una cifra reducida para un terminal de estas características, posicionándolo entre los plegables más finos del mercado.
En esencia, este es el Fold de toda la vida. Más allá de los cambios en materiales, cotas y tecnologías, estamos ante el mismo formato que ya conocíamos. Curiosamente, la atención debe ponerse en el modelo estándar. Luego te cuento sobre él, pero antes te hablo de otro detalle importante.
El smartphone más caro de Samsung cuesta (casi) 2.800 euros
Si hay un aspecto que causa un impacto inmediato al repasar las fichas técnicas, ese es el precio de salida de estos dispositivos. El nuevo Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra se coloca como el smartphone más caro en la historia de la marca coreana. Su versión tope de gama, con 16 GB de memoria RAM y 1 TB de almacenamiento interno, alcanza los 2.799 euros. Las opciones de entrada tampoco se quedan cortas, situándose en los 2.199 euros para la variante de 12 GB con 256 GB y en los 2.399 euros para la de 512 GB.
Vaya, que la gama Ultra plegable no es precisamente para todos los bolsillos. En cuanto al modelo estándar, el más novedoso, el Samsung Galaxy Z Fold8, parte de los 1.999 euros en su versión de 256 GB y llega hasta los 2.599 euros en la opción de 1 TB. Por su parte, el estilo concha del Samsung Galaxy Z Flip8 arranca en los 1.299 euros para los 256 GB y sube a 1.499 euros si optamos por los 512 GB. Son cifras elevadas que Samsung intenta amortiguar durante el periodo de reserva con promociones como el programa Entrega y Estrena, que permite obtener valoraciones de hasta 1.146 euros al entregar un terminal antiguo, sumado a rebajas adicionales por pagar con servicios como PayPal. Algo es algo, supongo.
Más ligeros que nunca y el debut de la tecnología Flex Titanium
Dejando a un lado el factor económico, el trabajo de diseño en toda la familia plegable muestra ajustes destacables en peso y grosor. El Galaxy Z Fold8 estándar ha conseguido rebajar su peso hasta los 201 gramos, la cifra más baja en un modelo Fold de Samsung hasta la fecha. En esa misma línea, el Galaxy Z Flip8 registra un grosor de 6,1 mm y un peso de 180 gramos, lo que facilita su manejo diario.

La clave de este ajuste de dimensiones reside en el estreno de Flex Titanium. Esta nueva ingeniería de pantalla combina una película de aleación de titanio con una placa inferior del mismo material. Con este cambio, la marca busca absorber mejor los impactos y reducir la visibilidad del pliegue central con el paso del tiempo. Asimismo, se han reajustado los imanes y la tensión mecánica de la bisagra para ofrecer un movimiento de apertura más fluido.
El Galaxy Z Fold8 estándar se enfoca en el consumo de contenidos
Al analizar el modelo estándar de la familia Fold, se observa una clara orientación hacia el consumo multimedia. La pantalla exterior adopta una relación de aspecto 10:16, un formato que resulta más natural a la hora de contestar mensajes rápidos, revisar redes sociales o consultar aplicaciones en vertical.

Si abrimos el dispositivo, lo que nos encontramos es un panel interior de formato 4:3 pensado para la reproducción de vídeos y sesiones de juego. Un detalle interesante es cómo funciona este formato al colocar el terminal en posición horizontal. En esa postura, las proporciones recuerdan a la página de un libro electrónico, facilitando la lectura de artículos o documentos largos.
En el apartado fotográfico, este modelo incorpora un conjunto de doble cámara de 50 MP en el sensor principal y ultra gran angular, añadiendo funciones como la Grabación Dual o el modo My FanCam, diseñado para encuadrar automáticamente al sujeto seleccionado. Pierde, por tanto, el sensor extra del modelo Ultra.
Una cosa en la que he pensado es en el supuesto iPhone Ultra, del cual ya se ha filtrado el aspecto y que se parece mucho a este nuevo Fold8 estándar. Obviamente, me ha venido a la mente porque, según la rumorología, Samsung sería quien proporcione los paneles para ese nuevo iPhone plegable de Apple. Por tanto, este Fold8, con su nuevo formato, parece un anticipo de lo que Apple, casi con total seguridad, presentará en los próximos meses.
Mejoras fotográficas para toda la gama de plegables

El apartado fotográfico marca una diferencia clara entre los modelos. El Galaxy Z Fold8 Ultra incorpora el sensor principal de 200 MP visto en la gama alta convencional de la marca, ahora con capacidad HDR en el modo de máxima resolución. Se complementa con un ultra gran angular de 50 MP válido tanto para paisajes como para fotografía macro. Además, añade soporte de grabación de vídeo en resolución 8K mediante el códec APV y perfiles de color Cine LUT para edición móvil.

Comparado con el Fold8 estándar, el usuario pierde al elegirlo el sensor de 200 MP, ya que el principal se queda en 50 MP. El gran angular parece ser coincidente en ambos, así como la cámara frontal.
Por su parte, el Galaxy Z Flip8 confía en una cámara principal de 50 MP respaldada por el procesador ProVisual Engine. Lo más característico del formato concha está en sus posibilidades de encuadre. La marca incluye el Camcorder Grip con Zoom Rocker, que permite sujetar el teléfono en ángulo de 90 grados a modo de videocámara. También añade la función FlipShot para previsualizar fotos en la pantalla exterior e incluye el sistema de estabilización Super Steady.
Por fin un empujón a la batería con refrigeración de grafito
La autonomía suele ser un punto crítico en los dispositivos plegables, y en esta generación Samsung ha introducido ligeros incrementos. El Galaxy Z Fold8 Ultra alberga un módulo de 5.000 mAh, respaldado por un sistema de carga de doble vía de 45 W. Para gestionar la temperatura durante tareas exigentes, se ha integrado una estructura interna de disipación basada en grafito ampliado.

Por otra parte, el Galaxy Z Fold8 estándar se queda en una batería de 4.800 mAh. Ambos modelos incorporan el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, buscando optimizar el consumo energético en tareas multitarea. Vale, no son capacidades récord frente a los smartphones tradicionales, pero suponen un avance necesario dentro del catálogo plegable de la firma.
La FlexWindow se vuelve nativa para IA y Quick Share abraza AirDrop
En el apartado de software, Samsung continúa reforzando su ecosistema. Toda la gama estrena One UI 9.0 sobre Android 17. En el Flip8, la pantalla externa o FlexWindow pasa a integrarse directamente con las funciones de inteligencia artificial.

Herramientas como Now Brief muestran datos de uso y avisos en el panel exterior, mientras que Now Nudge sugiere acciones en aplicaciones de mensajería, como guardar eventos o buscar ubicaciones mencionadas en un chat. La presencia de Gemini Intelligence facilita ejecutar acciones entre diferentes aplicaciones mediante comandos de voz o accesos directos. Asimismo, el sistema incluye un panel de Actividad del asistente de IA en los ajustes para revisar qué procesos se han realizado en segundo plano.
Asimismo, un añadido muy práctico en la herramienta Smart Switch es la compatibilidad entre Quick Share y el sistema AirDrop de Apple, lo que simplifica la transferencia de archivos y datos entre un iPhone y un terminal Galaxy.
Galaxy Z Flip8, una evolución continuista centrada en el refinamiento y la creación de contenido
No me he olvidado de él. Pero es que, si echamos un vistazo detenido al nuevo Samsung Galaxy Z Flip8, la primera sensación es que la compañía ha optado por un enfoque marcadamente continuista. Tras varias generaciones puliendo el formato concha, este modelo no busca revolucionar la categoría, sino afinar aspectos puntuales de ergonomía y usabilidad en el día a día. Mantiene el panel interior de 6,9 pulgadas respecto a la versión anterior, pero logra ajustar sus dimensiones para fijar un grosor de 6,1 mm desplegado y un peso de 180 gramos, posicionándose como el plegable más estilizado de su gama.

Una de las mejoras mecánicas más reseñables se encuentra, precisamente, en la adopción del sistema Flex Titanium en la estructura de la pantalla y la bisagra, orientado a amortiguar impactos y disimular la marca del pliegue central. Sin embargo, esta es una mejora aplicada a toda la gama. Por su parte, la pantalla exterior de 4,1 pulgadas incrementa su brillo máximo hasta los 3.000 nits para mejorar la visión bajo luz solar directa. Además, este panel cobra mayor protagonismo funcional al integrar de manera nativa Gemini Intelligence, permitiendo gestionar avisos con Now Brief o automatizar acciones en aplicaciones sin necesidad de abrir el teléfono.
El mayor énfasis de esta renovación se centra en el apartado multimedia y la captura de vídeo. La cámara principal de 50 MP trabaja junto al motor ProVisual Engine, pero la novedad radica en sus herramientas orientadas a videoblogs y redes sociales. Destaca la función Camcorder Grip, un ajuste que permite sostener el terminal en un ángulo de 90 grados imitando el agarre de una videocámara clásica, además de la opción FlipShot para encuadrar autorretratos desde la cubierta trasera y el sistema de estabilización Super Steady.
El Galaxy Watch Ultra2 presume de 5.000 nits y funciones para buceo

En la categoría de wearables, el Samsung Galaxy Watch Ultra2 es la opción más avanzada del catálogo de relojes. Equipado con el chip Snapdragon Wear Elite y una batería de 800 mAh, logra reducir su grosor total un 12 por ciento frente al modelo previo. Su panel alcanza un nivel de brillo de 5.000 nits, pensado para mantener la legibilidad en entornos exteriores con luz solar directa.
El reloj cuenta con certificaciones IP69K, 10 ATM y la normativa EN 13319 para actividades acuáticas. Incluye la aplicación Ultra2 Diving, desarrollada junto a Mares para registrar métricas de inmersión en tiempo real. Para actividades de montaña, añade la función Nutrition Alert, que estima la pérdida de líquidos para recomendar pautas de hidratación. Su precio oficial se fija en 749 euros.
El Galaxy Watch9 se centra en la salud proactiva y detecta la apnea del sueño
Por su parte, el Samsung Galaxy Watch9 se orienta al uso cotidiano con un formato de aluminio en variantes de 40 mm y 44 mm. Incorpora el procesador Snapdragon Wear Elite, una pantalla de 3.000 nits y una batería de 390 mAh destinada a la monitorización de constantes a lo largo del día.
El enfoque principal de este smartwatch está en las funciones de seguimiento biométrico. Incluye la detección de apnea del sueño con autorización de la FDA, además de métricas para la salud cardiovascular, control de constantes vitales y avisos por exposición a ruido elevado. Los precios parten de 409 euros para el modelo de 40 mm y alcanzan los 489 euros en la versión de 44 mm con 4G.
La gran sorpresa del evento son las gafas inteligentes con Gentle Monster y Warby Parker

Para cerrar la presentación, Samsung mostró por primera vez sus nuevas gafas inteligentes desarrolladas junto a Google sobre la plataforma Android XR. En realidad, era la primera vez que Samsung hablaba de estas gafas, porque realmente ya las habíamos visto en el Google I/O 2026. En este caso, la idea es la misma: en vez de optar por un diseño puramente industrial, la compañía se ha aliado con las firmas de moda Gentle Monster y Warby Parker para ofrecer monturas de aspecto convencional.
El dispositivo incluye el chip Snapdragon AR1 Gen1, cámaras frontales para analizar el entorno y una batería con autonomía de hasta 9 horas, ampliable con su estuche de carga. Gracias a la integración con Gemini, permite recibir traducciones en tiempo real, consultar indicaciones de ruta o resumir notas visuales de manera directa.
Un Unpacked de consolidación con la vista puesta en el futuro
Al final, las sensaciones que me deja este Galaxy Unpacked se pueden resumir en una clara apuesta por el refinamiento. Más allá del nuevo formato del Galaxy Z Fold8 y el estreno del modelo Ultra, que destacan como lo más relevante de la jornada, el resto de la gama presenta avances incrementales necesarios, pero no revolucionarios. Eso sí, la nueva estructura de pantalla y el uso del titanio sirven como un anticipo muy claro de los progresos de Samsung para disimular el pliegue central, un aspecto técnico de vital importancia para la marca tanto para sus dispositivos como para los de otras marcas.
Por otro lado, la IA ha vuelto a impregnar cada rincón del software, tanto en los teléfonos como en los relojes y las nuevas gafas. Sin embargo, en el ambiente sigue flotando la incógnita de si los usuarios están aprovechando realmente la inteligencia artificial en sus rutinas cotidianas o si muchas de estas funciones agénticas quedan relegadas al plano promocional. En cualquier caso, Samsung afianza las bases de su catálogo a la espera de que el mercado madure hacia la siguiente gran innovación tecnológica.
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