LibreOffice convierte la ausencia de IA en una característica y una ventaja de privacidad frente a Microsoft 365
por Edgar OteroIA en Windows. IA en Android. IA en Chrome. IA en Office. IA incluso en electrodomésticos (con mucho más de marketing que de realidad, todo sea dicho). A pesar de este agotador paradigma, hay un software que por ahora seguirá totalmente libre de modelos generativos. Ese software se llama LibreOffice.
Tras la publicación de la versión 26.8, que por cierto puedes descargar gratis desde su web, The Document Foundation ha dejado claro cuál es su postura oficial ante las dudas de algunos usuarios. Y esa postura no es otra que convertir la ausencia de IA en una característica del software. En otras palabras, lo que quiere decir la fundación es que no estamos ante un retraso en su calendario de desarrollo técnico, sino en una decisión deliberada de mantenerse al margen.
Seis condiciones innegociables para LibreOffice
En el post publicado por la fundación, esta recuerda que su paquete da servicio a decenas de millones de puestos. Muchos de ellos se encuentran en administraciones públicas, hospitales, centros educativos y bufetes jurídicos. Eso no es un tema menor.
Y es que en estos entornos, los documentos contienen información altamente confidencial. Por ello, la entidad supedita cualquier integración al cumplimiento de seis requisitos estrictos. Las tres más relevantes son el control total del usuario sobre el lugar de inferencia, la prohibición absoluta de enviar datos a la red sin autorización previa y el mantenimiento de la política de cero telemetría.

Asimismo, los desarrolladores del proyecto exigen interoperabilidad con múltiples proveedores para evitar dependencias, compatibilidad íntegra con las estructuras del estándar abierto ODF y que la IA sea completamente opcional.
Esta última condición resulta crítica para los departamentos IT que despliegan la suite en cientos o miles de equipos donde las normativas internas vetan estas herramientas. Tras establecer estas condiciones, la fundación afirma que actualmente no existe ninguna solución comercial de IA que cumpla con todas ellas como para justificar su activación de serie en el código base.
La postura de la fundación contrasta con la agresividad comercial de las grandes plataformas propietarias. Sin embargo, los desarrolladores de LibreOffice no se oponen de forma irracional a la IA. En realidad, el paquete mantiene la vía de las extensiones independientes. Con ciertos complementos es posible enlazar el procesador de textos con entornos de ejecución local como Ollama o LM Studio, procesando las consultas directamente en la máquina sin exponer el documento a servidores ajenos.
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