Los procesadores Intel Haswell llevarán reguladores de voltaje en el propio chip

por Antonio Delgado 28/12/2012 2

El colocar los VRM dentro del propio chip permite un control de voltaje mucho más eficiente y por lo tanto conlleva un mayor ahorro de energía, sobre todo por el hecho de poder controlar la entrega de energía a cada núcleo de manera independiente. Por ejemplo pongámonos en el caso de un proceso que utiliza tan solo 2 núcleos de un procesador de 4 núcleos, con este nuevo sistema el control de energía sería mucho más preciso y tan solo consumirían los núcleos activos. También influiría directamente en la gráfica integrada, consiguiendo estados de ahorro de energía que apenas consumirían electricidad.

Además el diseño de los VRM se basa en chips con 20 celdas que permiten 16 fases cada una, lo que da un total de 320 fases para un procesador, para que nos hagamos una idea, una placa base de gama media-alta actual puede contar con 12 o 20 fases para el procesador y la gráfica integrada.

Los procesadores Intel Haswell llevarán reguladores de voltaje en el propio chip, Imagen 1

El llevar el VRM en el propio chip también hará que las placas base no necesiten controlar de manera precisa la entrega de poder hasta la CPU, pudiendo conseguirse placas con menos componentes, algo importante sobre todo en formatos pequeños ITX o mATX en los casos de placas base convencionales, pero en un momento donde hay procesadores intel en portátiles, tablets y móviles esta nueva tecnología permitirá chips más eficientes en dispositivos más reducidos.

Las posibles desventajas son un tamaño más grande de procesador y el aumento de las necesidades de disipación, sin embargo en el conjunto de un sistema integrado o placa base estas desventajas se compensarían al evitar VRM dedicados externos, o por lo menos tantos como es habitual en la actualidad, que ocupan más espacio y también generan calor.

Los procesadores Intel Haswell llevarán reguladores de voltaje en el propio chip, Imagen 2