Intel Smackover. La propuesta oficial para el Core i7

por Javier Rodríguez 16/12/2008 ...

Introducción.

Los procesadores Core i7 han entrado en el mercado con notoriedad alimentando una nueva generación de ordenadores que requieren de las mejores placas base del mercado. Los modelos más exigentes de estos procesadores, como puede ser el Core i7 965, requieren de una placa base con capacidad demostrada y un entorno de calidad que asegure un buen resultado.

Es precisamente en este tipo de entornos donde las placas base de Intel se han comportado, históricamente, de una forma ejemplar. Ahora el relevo lo toma la nueva Smackover, una placa base basada en el X58, sencilla y efectiva.

Intel DX58SO. Nombre en código: “Smackover”.

Esta placa base X58 pertenece a la gama de placas base Extreme de la marca. Estas placas base están pensadas en dar especial cobertura a sus procesadores de la gama Extreme ayudando, con sus prestaciones, al overclocking seguro y sencillo de este tipo de procesadores. Son de las pocas placas base, por no decir las únicas, donde Intel soporta oficialmente el overclocking de este tipo de procesadores.

Personalmente creo que el diseño serio en PCB negro combinado elementos en azul, negro y blanco, consiguen el efecto estético más espectacular que podemos encontrar actualmente. También es una placa más sencilla, que va a lo efectivo, pero que no olvida que es una placa base pensada para dar vida a ordenadores de alto rendimiento.  En ella encontraremos todas las prestaciones del X58 de Intel en un formato más económico.

Su estructura ATX dispone de una distribución poco convencional que reduce el espacio requerido. Esto tiene sus ventajas y sus desventajas. Por un lado es un diseño más organizado que sitúa las memorias por encima del socket del procesador donde pueden ser mejor refrigeradas por la propia convección dentro del ordenador así como por el aire expelido por el disipador del propio procesador. Dispone de cuatro slots de memoria, con soporte Triple canal, que es una configuración un poco extraña para las placas X58 existentes en el mercado, que suelen tener seis slots, pero que ofrece una visión bastante realista con un uso de 6GB como estándar de calidad para este tipo de plataforma.

Su distribución vertical permite la colocación del puente norte delante del procesador, lo que permite mantener un número de slots de ampliación interesante, y una ventilación mejorada del chipset. Esta placa permite el funcionamiento pasivo pero también incorpora un ventilador opcional para el chipset. Es una de las pocas soluciones del mercado que sigue disipando cada elemento del chipset por separado por lo que es ideal para soluciones de refrigeración personalizadas.

Su sistema de alimentación del procesador, lo que conocemos como fases, también dispone de disipadores independientes. Estos mosfets tienen una temperatura de trabajo excelente, cálidas al tacto, de unos 40º de temperatura. Esto se debe en buena parte al excelente diseño de centrar en círculo los principales elementos de la placa alrededor del procesador. Así todos estos elementos se ven beneficiados de la corriente de aire producida por el ventilador del procesador.