Geekbench 7 llega con el Ryzen 7 7700 como nueva referencia, además de tests de físicas y AV1
por Manuel NaranjoSi sigues de cerca el mundo de los benchmarks de procesadores, seguro que Geekbench te suena de sobra. Es probablemente la herramienta de referencia más usada para comparar el rendimiento de CPUs entre plataformas tan distintas como Windows, macOS, Linux e incluso móviles, y cada nueva versión suele traer consigo cambios que terminan afectando a cómo se interpretan los resultados durante los siguientes años. Primate Labs, la compañía detrás del software, acaba de presentar Geekbench 7, y trae varios cambios que merece la pena repasar con calma.
Lo primero que salta a la vista es el cambio de procesador de referencia. Hasta ahora, Geekbench 6 usaba el Intel Core i7-12700 como base para normalizar las puntuaciones (esa referencia con la que se calcula si un resultado es más alto o más bajo respecto a un valor fijo de 100 puntos). Con la llegada de Geekbench 7, esa referencia pasa a ser el AMD Ryzen 7 7700, lo que implica que las puntuaciones de esta nueva versión no son directamente comparables con las de versiones anteriores.
Un cambio de baseline con consecuencias prácticas
Este tipo de cambios de referencia no son simplemente un detalle técnico menor. Cuando Geekbench actualiza el procesador base, todas las puntuaciones se recalculan en torno a ese nuevo punto de partida, así que un resultado de, por ejemplo, 2.500 puntos en Geekbench 6 no significa lo mismo que 2.500 puntos en Geekbench 7. Para cualquiera que use estas cifras para comparar procesadores (algo muy habitual en reviews y en foros de entusiastas), es importante tener claro que a partir de ahora habrá que fijarse en qué versión del software se ha usado antes de sacar conclusiones.
Primate Labs ha optado por el Ryzen 7 7700 probablemente porque representa mejor el tipo de hardware que se usa de forma mayoritaria hoy en día, frente al Core i7-12700, que ya tiene varias generaciones de antigüedad. Es una decisión lógica desde el punto de vista de mantener el benchmark alineado con el hardware actual, aunque a corto plazo obligue a rehacer buena parte de las tablas comparativas que se manejan en el sector.
Nuevas pruebas centradas en usos reales
Más allá del cambio de referencia, Geekbench 7 añade varias pruebas nuevas que buscan reflejar mejor cómo se usa realmente un ordenador hoy en día. Entre las novedades más destacadas está la incorporación de tests de físicas de videojuegos, pensados para medir cómo responde un procesador ante cálculos que simulan colisiones, gravedad o movimiento de objetos, algo cada vez más relevante en títulos modernos que dependen en buena medida de la CPU para este tipo de cálculos, incluso cuando la tarjeta gráfica se encarga del apartado visual.
También se han añadido pruebas específicas de edición fotográfica, que miden el rendimiento del procesador en tareas habituales de retoque de imágenes (ajustes de color, aplicación de filtros o exportación de archivos), y pruebas de codificación en AV1, el códec de vídeo que cada vez utilizan más plataformas de streaming y servicios de vídeo por su mayor eficiencia frente a formatos anteriores como H.264 o incluso H.265.

Compatibilidad con los tres grandes sistemas operativos
Primate Labs ha preparado desde el primer momento versiones de Geekbench 7 para Windows, Linux y macOS, algo que ya era habitual en versiones anteriores del software y que sigue siendo uno de sus principales atractivos frente a otras herramientas de benchmark más limitadas a una sola plataforma.
Junto al lanzamiento del software, la compañía ha publicado también un documento con el detalle de las cargas de trabajo (workloads) que componen cada una de las pruebas de CPU, además de una sección dedicada a Geekbench Browser, la plataforma web donde se pueden consultar y comparar los resultados enviados por los usuarios de todo el mundo.
El cambio de baseline a un procesador de AMD, además, resulta significativo en un momento en el que Ryzen ha ganado terreno de forma notable, tanto en el mercado de sobremesa como en el de portátiles, lo que refuerza la idea de que Primate Labs busca que sus herramientas reflejen fielmente el panorama actual de procesadores, más que mantenerse atadas a referencias de generaciones ya superadas.
En la práctica, esto también obligará a fabricantes y a medios especializados a actualizar sus tablas comparativas internas, algo que ya ocurrió en su momento con el salto de versión anterior. No es un proceso instantáneo: mientras se acumulan resultados suficientes con la nueva versión, muchas comparativas seguirán apoyándose durante un tiempo en datos de Geekbench 6, simplemente porque hay muchísimo más volumen de resultados acumulados con esa versión.
Con el paso de los meses, a medida que más usuarios instalen Geekbench 7 y suban sus puntuaciones a Geekbench Browser, la base de datos irá creciendo hasta ofrecer una imagen tan completa como la que existe hoy con la versión anterior.
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