OpenAI pide desestimar la demanda de Apple acusándola de ocultar con litigios sus retrasos en IA
por Edgar OteroEl mundo de la IA es, muchas veces, más parecido a un culebrón que a un ámbito técnico. El enfrentamiento judicial entre Apple y OpenAI ha alcanzado un nuevo punto de discordia tras la respuesta formal de la startup. En un escrito de 28 páginas remitido al tribunal de California y recogido por medios como TechCrunch y Gizmodo, OpenAI ha solicitado la desestimación total de la demanda por robo de secretos comerciales. La compañía califica la causa de infundada y sostiene que Cupertino utiliza los juzgados para encubrir sus problemas para retener talento e innovar en IA.
En su escrito de defensa, los letrados de OpenAI critican duramente la postura de la tecnológica dirigida por Tim Cook, asegurando que el litigio busca justificar sus propias deficiencias de producto. Textualmente, dicen que "no se debe permitir que Apple utilice una demanda infundada y engañosa para compensar sus deficiencias en el mercado de talento y sus fallos al integrar la IA". Según la startup, la salida de ingenieros responde al interés por sus proyectos y no a un plan orquestado para sustraer información.
Conversaciones de iMessage y acceso a iCloud para cuestionar la custodia de los secretos
Para desmontar la acusación de espionaje industrial, OpenAI ha aportado registros de conversaciones por iMessage y correos electrónicos intercambiados entre sus empleados y antiguos mandos de Apple. La defensa argumenta que la firma de la manzana mantenía procedimientos de seguridad muy laxos, permitiendo el uso de cuentas personales de iCloud para tareas profesionales. Según estos documentos, responsables de la compañía continuaron contactando a exingenieros para solicitarles asistencia técnica varias semanas después de su incorporación a OpenAI.
Entre los casos detallados en el expediente figura el de Chang Liu, exingeniero de sistemas de Apple señalado en la querella original. OpenAI sostiene que las interacciones de Liu con sus antiguos compañeros respondían a solicitudes de ayuda profesional iniciadas por la propia Apple tras su salida. Asimismo, la defensa recrimina al fabricante del iPhone no haber especificado qué secretos concretos habrían sido sustraídos, limitándose a mencionar categorías genéricas sobre el proceso de desarrollo, como acuerdos con proveedores o pruebas de componentes.
Respecto a la actuación de Tang Tan, exvicepresidente de diseño del iPhone y actual responsable de hardware en OpenAI, la startup asegura que las acusaciones de Apple retuercen procesos habituales de contratación. La defensa señala que las preguntas sobre proyectos pasados formuladas durante las entrevistas forman parte de la evaluación rutinaria de perfiles de ingeniería dentro del sector tecnológico. Según la compañía, Apple intenta criminalizar dinámicas estándar de selección de personal para frenar el trasvase de profesionales capacitados hacia competidores directos.
Escalada judicial tras la fuga de más de 400 ingenieros hacia el ecosistema de hardware con IA
La petición de archivo por parte de OpenAI llega pocos días después de que la firma de Cupertino solicitase medidas cautelares de urgencia para bloquear el desarrollo de sus dispositivos físicos. En esa acción judicial, el equipo legal de Apple aseguró haber detectado a otros 11 exempleados involucrados en la fuga de documentación. La compañía sostenía disponer de pruebas sobre capturas de pantalla de productos no anunciados antes de que ampliara su demanda contra OpenAI para congelar sus proyectos de hardware.
La tensión entre ambas corporaciones ha ido en aumento a medida que la startup consolidaba su equipo de diseño físico bajo la tutela de Jony Ive y la adquisición de la empresa io. Según los datos aportados en la causa, más de 400 antiguos empleados de Apple han pasado a formar parte de OpenAI. Esta pérdida continuada de personal estratégico ya llevó a Apple a reaccionar la pasada primavera aprobando bonus de hasta 400.000 dólares para intentar retener a sus diseñadores de producto más cotizados.
El desenlace de este litigio marcará un precedente sobre los límites de la propiedad intelectual y la movilidad laboral en el sector del hardware con inteligencia artificial. Mientras OpenAI defiende que está construyendo una categoría de producto totalmente nueva que no requiere tecnología de terceros, Apple busca blindar los secretos de fabricación de su dispositivo principal. Corresponderá ahora al juez federal determinar si admite la moción de desestimación o si mantiene la fase acelerada de aportación de pruebas solicitada por Cupertino.
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