Monitor ASUS ROG SWIFT PG27AQ 4k Gsync

por Javier Rodríguez 30/11/2015 7
Pantalla
Conectividad
Otros
Precio
Web
27" IPS 3840x2160
DP 1.2 y HDMI 1.4
Hub USB 3.0 con carga y Gsync
1049 Euros

Introducción, panel y conexiones

Introducción

La demanda de monitores con paneles de calidad, con tecnologías como el IPS y similares, ha potenciado de forma extraordinaria el desarrollo de esta tecnología de paneles. Hemos pasado de unidades lentas, a la zaga de otras tecnologías estéticamente menos perfeccionadas, pero más rápidas, a paneles que marcan el porvenir de las pantallas para jugadores combinando velocidad, calidad de imagen, y prestaciones añadidas.

Las prestaciones añadidas de esta unidad de ASUS es combinar tamaño, resolución extraordinaria y el soporte de la tecnología Gsync que ofrece, en estas pantallas 4k, un añadido importante de funcionalidad y perfección gráfica cuando jugamos sin que tengamos que hacer una importante inversión de hardware gráfico.

Panel y conexiones

El Swift PG27AQ de ASUS es un monitor de 27” de diagonal con resolución 3840x2160 en proporción de pantalla 16:9. Si bien entiendo las razones que llevan a muchos usuarios dar el salto a las 4k, también creo que no es la opción más inteligente en estos momentos. Se añade definición, sin duda, pero también se aumentan los requerimientos de hardware de forma excepcional, los paneles no están tan avanzados y la conectividad va prácticamente al límite por lo que, a mí, vista mi experiencia, no encuentro razones suficientes para adentrarse en este nivel de definición.

Dicho esto, está claro que hacerlo con un buen monitor, destinado para jugar, mejora la experiencia de forma notable. Sin duda el añadido de la tecnología Gsync de Nvidia, y un buen panel IPS, hacen cambiar de forma importante la experiencia que podemos tener jugando con una pantalla 4k.

El panel incorporado en el ASUS Swift PG27AQ es de tipo IPS, in-plane switching de LG, que ha invadido también este segmento de tamaño de pantallas con fuerza y manteniendo sus bases de prestación más apreciadas. Es decir, ángulos perfectos y profundidad de color que rara vez vemos en otros tipos de paneles. Este panel ofrece una profundidad de color de algo más de 1000 millones de colores, 10-bit por canal, que cubre un 100% de la paleta de colores sRGB. Esto se amplía con ángulos de 178 grados y contraste 1000:1.

La velocidad de este panel es normal, un máximo de 60Hz, y será complicado que podamos acceder a más velocidad de refresco en esta resolución con la conectividad gráfica actual. Un conector Displayport 1.2, ni un HDMI 2.0, pueden ofrecer más velocidad de refresco vertical. Mediante su conector Displayport podremos acceder a todo su potencial con una resolución de 3840x2160 puntos y 60Hz de refresco vertical. Si usamos la conectividad HDMI estaremos limitados a 3840x2160 a 24Hz o 1920x1080 puntos a 60Hz.

Su conectividad será sin duda de ayuda en esta tarea. ASUS ha conseguido montar conectividad múltiple en un monitor GSync y eso no es una tarea sencilla. Las primeras generaciones de monitores Gsync tenían en este aspecto su punto más débil. Aquí contaremos con dos conectores, un Displayport 1.2 y un HDMI 1.4.

Adicionalmente, en el Swift PG27AQ encontraremos un pequeño hub USB 3.0 con un puerto de entrada y dos de salida. Son puertos de carga aunque ASUS no especifica la potencia total de salida de cada conector. Nosotros hemos probado con tablets que requieren 2.1 amperios para una carga óptima, con buenos resultados, así que creemos que la potencia de salida es de unos 10w por cada uno de los conectores. Por supuesto también nos servirán para almacenamiento de alta velocidad, periféricos, etc.

La pantalla también cuenta con dos altavoces de 2w y una salida de auriculares. Puede traducir por sí misma el sonido de los canales digitales Displayport y HDMI en sonido analógico para altavoces o auriculares.

Diseño y ergonomía

Diseño y ergonomía

Todos o casi todos los monitores para jugadores intentan heredar de la tradición y diseño de los monitores profesionales. Para mí es el camino correcto a seguir. Se pueden buscar toques que caractericen más la orientación de la pantalla pero la ergonomía y el diseño de los monitores profesionales de peana pivotante ofrecen muchas más posibilidades de ajuste y personalización para el usuario.

Este ASUS Swift mantiene la tradición de ASUS de usar este tipo de peanas en sus monitores. Las peanas pivotantes no solo ofrecen versatilidad de disposición de la pantalla, para que se coloque como queremos cuando queremos, sino que además ofrecen una posibilidad añadida que es la de usar soportes VESA retirando la peana original. Esto para montajes avanzados es una necesidad inevitable que pagaremos cara si no tenemos en cuenta.

La peana pivotante del PG27AQ nos permite girar la pantalla 120 grados sobre su eje, nos permite ajustar la altura (hasta 120mm), nos permite inclinar la pantalla (+20, -5 grados) y también pivotar la pantalla 90 grados grados para disponerla de forma vertical. No hay cambio automático en Windows de vertical a horizontal.

El ASUS Swift PG27AQ está pensado para poder ser fácilmente configurado en montajes de múltiples monitores. Para ello se ha reducido los marcos laterales y superior hasta aproximadamente 5mm. Eso hace las cosas mucho mas sencillas. Podremos ocultar mejor los marcos, y estos serán delgados, así que es perfecto para poderosas configuraciones de tres o más monitores simultáneos.

ASUS ha trabajado también el diseño de esta unidad para que tenga una refrigeración más óptima. Se ha potenciado la salida de aire caliente añadiendo rejillas en la parte superior, donde es lógico y normal, y también en el lateral izquierdo de la pantalla (vista desde el frente) con una entrada de aire desde el lateral derecho. De este modo, pongamos como pongamos la pantalla (apaisada o vertical), tendremos una expulsión natural del aire caliente por convección.

Algo que no me gusta demasiado es que el alimentador es externo. Cierto es que si falla es una reparación más sencilla pero ASUS debería dar al menos un punto de anclaje donde colocar el cargador de la forma más ordenada posible.

Algo a lo que no me acabo de acostumbrar, aunque entiendo parte del razonamiento de hacerlo así, es la posición de los botones de navegación y control del OSD del monitor. Están en la parte posterior del monitor y cuesta un poco habituarse a ellos. La ventaja es que, al no estar presentes en el frontal, no obligan a sobredimensionar los marcos para que tengan un tamaño adecuado (aunque otras marcas usan botones táctiles con magníficos resultados), y ofrecen un acabado más homogéneo.

Estos botones nos permitirán controlar y personalizar el monitor. Las opciones son realmente extensas. En ellas encontraremos ajustes clásicos, diferentes modos de ecualización de color y otras funciones específicas que solo encontraremos en pantallas “gaming”.

Prestaciones puramente “Gaming”

Prestaciones puramente “Gaming”

Si sumamos las prestaciones intrínsecas del panel incorporado a este monitor a otras tecnologías, como Gsync, ya tenemos un monitor para juegos excepcional. Pero ojo, este también es un gran monitor para editores de vídeo y foto puesto que la calidad de imagen, a todo su potencial, es excepcional.

Aun así, no son las únicas prestaciones para jugadores con las que cuenta este monitor. Se han añadido otras funcionalidades interesantes, como calibraciones de color específicas para este entorno, así como ajustes de presentación en pantalla y configuraciones específicas.

ASUS lo denomina GamePlus Technology y es un potenciador de presentación sobre pantalla. Cuenta con tres modos. Cruceta o “crosshair” sobre pantalla, personalizable en color y forma, contador de tiempo  y también un contador de FPS por hardware que lee esos datos directamente de la GPU gracias al chip Gsync que incorpora la pantalla. Te puedes olvidar de consolas, programas que consumen recursos, etc. Siempre tendrás información de la velocidad de tu gráfica sin consumir un solo ciclo de CPU.

Nvidia GSync

GSync

G-SYNC permite borrar de un plumazo uno de los problemas de calidad visual que llevamos sufriendo los jugadores desde los inicios de los tiempos. Cuando nuestra tarjeta gráfica genera más “frames” o pantallazos por segundo de lo que soporta la frecuencia vertical de nuestra pantalla empezamos a detectar problemas como el “tearing” que podemos ver como descompensación entre lo que muestra la pantalla y el movimiento en ella y se traduce en un defecto importante de calidad de imagen que es más que evidente cuanto más sobrado va nuestro sistema en el juego que estemos ejecutando.

Para esto siempre ha habido una solución socorrida pero no perfecta llamada Vsync. Esto lo usamos todos y no es otra cosa que sincronizar la tasa de frames que genera nuestra tarjeta gráfica con la capacidad de frecuencia vertical de nuestro monitor. Esto, con la entrada de los LCD, hizo que las frecuencias máximas estuvieran clavadas en los 60Hz durante años, aunque en los últimos tiempos hemos podido adquirir paneles más veloces capaces de alcanzar hasta 144Hz y por tanto acercándose más al potencial de los sistemas de mayores prestaciones y ofreciendo, a los jugadores, una plataforma más potente.

El problema del Vsync es que está pensado para cuando nuestro sistema va sobrado y por tanto siempre está por encima de ese límite que le marcamos. ¿Pero qué pasa cuando bajamos de tasa de “frames” y estos se reducen a 50, 40 o 120 cuando usamos un monitor de 144hz? Lo que ocurre es que se generan otros problemas tanto o más molestos que el “tearing” como el “input lag” donde la latencia entre nuestros comandos de teclado y ratón tarda algún tiempo en presentarse en pantalla.

Los monitores modernos, para jugadores, han mejorado muchos aspectos que van desde paneles más rápidos, técnicas como el ULMB (Ultra Low Motion Blur que ASUS denomina Light in Motion) han conseguido reducir el “ghosting” y otros defectos de forma notable y sin duda, el acceso a los 120-144hz (ahora hay modelos IPS de hasta 165Hz), ha permitido que los sistemas potentes encuentren en el Vsync una solución de prestaciones notables.

G-Sync se introduce como la solución que acaba con estos problemas. Tanto la falta de potencia de sistemas más ajustados para lograr frecuencias de FPS por encima de la frecuencia vertical del monitor, como los defectos derivados del Vsync. Para ello se introduce una electrónica dedicada en el monitor que hace que sea la salida de la GPU la que se ponga a cargo de la frecuencia de actualización vertical real del monitor dejando obsoletas otras técnicas como el ULMB de los monitores más potentes y también haciendo inútil otras técnicas más de usuario como el overclocking del monitor. Todo solucionado de un plumazo, pero quizás a un coste elevado y con algunas limitaciones que luego os mostraremos.

Gsync permite que el monitor se adapte a la frecuencia de salida de la GPU. Es decir, que si nuestra GPU da 42FPS la frecuencia vertical del monitor se ajusta a esa frecuencia y por tanto elimina los problemas de adaptación del Vsync y en monitores rápidos, como el que os mostraremos hoy, se reduce de forma notable la latencia de entrada, se generan imágenes con menos fijación de pixel y por tanto imágenes más definidas y un juego con más respuesta a nuestros comandos.

Gsync requiere hardware dedicado en el monitor, además de una gráfica por encima de la Geforce 650ti y drivers preparados. Todo juego es compatible mientras mantengamos el modo Gsync activado en el panel de Nvidia. Las resoluciones soportadas por ahora son hasta 4k y también se soportan monitores múltiples, y desde algunas ediciones de los controladores de Nvidia tambien se puede usar en aplicaciones ejecutadas en modo ventana.

El ULMB de que dispone este monitor es una actualización de la tecnología “Lightboost” de los primeros monitores 3D de alta frecuencia de Nvidia. Esta tecnología usa el parpadeo del sistema de retroiluminación del monitor, de forma sincronizada con la frecuencia vertical, para mejorar la respuesta del pixel en el movimiento y reduciendo el "blur". Con los monitores más rápidos de ahora y con la tecnología GSYNC esta técnica queda obsoleta y de hecho no se pueden usar ambas a la vez. Solo podemos activarlos en modos de frecuencia vertical de 120, 100, 85Hz ya que a 60Hz se notaría el parpadeo.

Experiencia, calidad y conclusión

Experiencia, calidad y conclusión

Este monitor logra que la experiencia de jugar con resoluciones 4k sea más satisfactoria sin necesidad de dotar al PC de unas prestaciones gráficas más allá de lo razonable. Si bien es cierto que carece de frecuencias de refresco elevadas, y que la conectividad está limitada, es un gran monitor 4k para el que tenga pensado adentrarse en este nivel de definición.

Los resultados como monitor de uso general son excepcionales, todas las pantallas 4k ofrecen un escritorio grande con el que trabajar, y con este panel y tamaño lo cierto es que hay un equilibrio bastante adecuado entre tamaño de punto y definición. Esto nos permite mantener una relación de aspecto normal.

Como hemos visto en la página anterior, en la prueba de Gsync, los resultados y  beneficios del Gsync son perfectamente perceptibles y jugar con este monitor es un placer. Su precio, 1049 Euros PVP recomendado, sin duda lo convierte en un monitor para usuarios con las ideas claras y una cartera poderosa. Si se cumplen las dos condiciones se pueden llevar a casa uno de los monitores gaming con mejor definición y panel del mercado.

  • Producto: ASUS ROG Swift PG27AQ
  • Fecha: 30/11/2015 14:54:46
Secciones: Monitores