OCZ NIA - Neural Impulse Actuator. Primeras impresiones

por Javier Rodríguez 01/01/2009 ...

Introducción.

Existen muchas formas de interferir con un ordenador pero básicamente hemos utilizado durante mucho tiempo las manos como medio principal de manejar y manipular el ordenador. Este tipo de patrón es lógico ya que estamos diseñados de forma natural para aprovechar nuestras manos para el manejo de todo tipo de herramientas.

Ahora la técnica nos ofrece otros modos de controlar el ordenador mediante impulsos eléctricos generados por nuestro sistema nervioso así como otros efectos reflejos que hasta ahora no usábamos para manejar el ordenador. El NIA de OCZ es el primer periférico moderno que utiliza un triple sistema de medición de reacciones para manipular y controlar el ordenador.

La técnica detrás del OCZ NIA.

Con la colocación de una banda de sensores sobre la frente del jugador con el NIA tendremos un triple sensor capaz de medir nuestro encefalograma (ondas alfa y beta), las reacciones de nuestros músculos faciales mediante un electromiograma o las reacciones de nuestros ojos (parpadeos o flujo sanguíneo) mediante un electrooculograma. Con estos tres tipos de sensores logramos un triple interfaz para manipular el ordenador ajenos al control natural de las manos.

Combinados permitirán al jugador desde manejar el movimiento del personaje hasta activar funciones más complejas como disparar, saltar o activar elementos del juego. También pueden ser aprovechados para el manejo y control de cualquier tipo de aplicación. Puede ser una solución más que adecuada para el control avanzado de cualquier aplicación de entorno tridimensional.

El NIA funciona con un único control, una pequeña caja que no supera los 10cm de largo y pesa menos de 200gr. La caja se conecta sin necesidad de controladores al ordenador pero sí que requiere de una aplicación de control que actualmente está disponible tanto para sistemas operativo de 32 y 64-bit siempre hablando de sistemas Windows.

Un único USB proporciona toda la electricidad que requiere el aparato, ahora solo es necesaria la “maestría” del jugador para saber adaptarse a un sistema de control, quizás más natural, pero bastante ajeno a lo que entendemos actualmente como interfaz del ordenador.