Gigabyte GA-H57M-USB3. Overclocking de altura en tamaño Micro.  

por Javier Rodríguez 18/02/2010 ...

Introducción.

Normalmente cuando optamos por una solución MicroATX es porque queremos una solución más integrada que nos de la prestaciones justas que buscamos pero sin muchos alardes sobretodo a la hora de ciertas prestaciones que normalmente esperamos únicamente en modelos de tamaño más grande con más espacio para sistemas de refrigeración complejos.

Con la reducción de chips dentro de nuestras placas base, gracias sobretodo a la integración de funciones en la CPU, se consigue que ya no sea necesario sistemas de refrigeración muy complejos para el chipset y se puede desarrollar productos sin puntos flacos incluso en tamaños como el MicroATX.

Gigabyte GA-H57M-USB3.

Esta placa, con chipset H57 de Intel, está directamente orientada a dar soporte a procesadores Intel con gráficos integrados de la serie Core i3 y Core i5. Estos procesadores de dos núcleos están fabricados mediante un proceso de 32nm y disponen en el mismo “die” de un chip grafico integrado. Esto condiciona a este tipo de placas ya que la conectividad grafica está presente en todas ellas.

Con esta diversificación de tareas en el procesador, que ahora controla la memoria y también integra su motor grafico, el chipset de la placa apenas aporta las líneas PCI Express, PCI, USB y las controladoras integradas para IDE. Esto hace que sus dimensiones sean mucho más reducidas y su consumo también mucho mas recortado.

Esta placa base de Gigabyte es especial en todos los sentidos porque además de todo un portento para el overclocking, como veremos después, su capacidad conectiva está por encima de los estándares marcados por Intel para esta generación de placas. Primero es de los pocos modelos del mercado que encontraremos con las cuatro conexiones de video más extendidas como son: Sub16, DVI, HDMI y Displayport. Todas ellas presentes en su panel posterior, nada de slots de ampliación y con soporte para dos monitores simultáneos así como graficas dedicadas.

Concretamente podemos montar hasta dos graficas gracias a su doble slot PEG aunque el segundo solo dispone de 4 líneas PCI Express Gen 2 por lo que lo natural, como haremos nosotros, es usarla para tareas secundarias, como por ejemplo, dedicar una tarjeta Nvidia a tareas de PhysX. La placa también soporta Crossfire entre los dos slots pero no así SLI.

Su capacidad conectiva va mas allá de los conectores gráficos ya que en esta placa base encontraremos una gran variedad de interfaces que van desde el clásico PS2, con un conector doble para bifurcador, un total de 12 puertos USB 2.0 donde 4 son posteriores y 8 interiores, salida de audio digital SPDIF óptico, Firewire, Ethernet Gigabit y conexiones de audio con autosensor firmados por un chip Realtek ALC889. Pero aquí no acaba la cosa porque Gigabyte integra en esta placa un chip NEC Superspeed USB 3.0 que le otorga a esta placa dos puertos adicionales con este tipo de conectividad. El USB 3.0 permite a esta placa base acceder a conectividad externa de alta velocidad con tasas de transferencia sostenidas de disco duro de más de 100MB/s. Pero si necesitamos aun más funcionalidad y velocidad de transferencia externa entonces podremos echar mano también del conector E-Sata 3gbps de que dispone la placa.

Todo esto se combina con una equipación general muy adecuada que nos permite desde montar una solución empresarial con todo integrado y soporte para las últimas tecnologías de gestión remota de Intel o dedicar un PC de precio ajustado como maquina de juegos de alto rendimiento que es el objetivo que nosotros nos hemos marcado en este articulo.