Intel serie K. Multiplicador desbloqueado para todos los públicos

por Javier Rodríguez 07/07/2010 ...

Introducción

Introducción.

Desde hace años, por los tiempos del Pentium 2, Intel decidió bloquear la manipulación del multiplicador interno del procesador a bien de que los usuarios no pudieran acceder fácilmente a frecuencias de modelos superiores mediante simples ajustes que dañaban, o eso pensaba Intel, la posible venta de los procesadores más potentes y caros.

Esta prohibición estuvo presente hasta la introducción de las gamas Extreme donde el usuario disponía de un multiplicador libra a cuenta de pagar un sobreprecio notable para acceder a estos procesadores exclusivos.

Nada ha cambiado pero los overclockers disfrutaremos de procesadores

muy capaces a precios bastante mas asequibles.

La gama Extreme sigue entre nosotros, y conforman la gama más elevada de Intel, pero ahora también tendremos acceso a procesadores de gama media con el multiplicador liberado a un precio bastante más accesible sobretodo si tenemos en cuenta que la media de precios de las gamas extreme durante todos estos años ha estado sobre los 900-1000€ la unidad. Con la nueva serie K no tendremos los procesadores más potentes pero si una forma rápida y relativamente económica de acceder a un overclocking realmente sencillo y efectivo.

¿Qué es el multiplicador interno?

¿Qué es el multiplicador interno?

Todos los procesadores, comenzando en la era 486, han trabajado siempre con un bus interno al multiplicado varias para alcanzar su frecuencia de trabajo interno. Todos los procesadores de una gama, al menos normalmente, comparten un bus de trabajo y únicamente se diferencian en su frecuencia de trabajo nominal por los cambios en el multiplicador interno. Así si tenemos un procesador Core i5 o Core i7 nos encontraremos que todos trabajan con un bus interno de 133MHz al cual se le multiplica X veces para alcanzar su frecuencia interna que es por otro lado lo que lo diferencia de modelos inferiores o superiores.

Intel bloquea este multiplicador precisamente para proteger las ventas de los modelos más potentes pero por un lado la influencia más de marketing que real que ofrece actualmente el overclocking y por otro lado lo fácil que es acceder a procesadores de la competencia sin estas limitación ha llevado a Intel a ofrecer una nueva gama de procesadores conocidos como la Serie K ya que su número de modelo acaba con esta letra para diferenciarlos.

Los multiplicadores liberados permiten realizar overclocking sin tocar ninguna frecuencia de ningun bus.

Solo resulta afectado el procesador.

La única forma de hacer overclocking a un procesador con el multiplicador liberado es aumentando ese bus que es combinación con el multiplicador para lograr la frecuencia deseada. Así si nuestro procesador Core tiene un multiplicador bloqueado de 22x a un bus de 133MHz obtenemos una frecuencia final de 2.93GHz. Sabiendo que nuestro multiplicador es 22x y que de ahí no podamos moverlo (hablo de forma teórica ya que estos procesadores tienen algún “truco” para subir un poco este multiplicador haciendo uso de sus modos turbo) lo único que nos queda es aumentar el bus de 133MHz a una frecuencia superior para alcanzar la frecuencia deseada. Aumentar el multiplicador aumenta el estrés en otros buses del ordenador y en otros componentes como el chipset así que normalmente se traduce en aumentos de voltajes y configuraciones detalladas para mantener la estabilidad. Por ejemplo, si yo quisiera aumentar la frecuencia de este procesador Core a 4GHz tendría que subir el bus interno a 181MHz y esperar no tener que aumentar voltajes del chipset y ajustar frecuencias de memoria y otros.

En cambio si no tengo limitaciones de multiplicador puedo en vez de aumentar el bus de 133MHz a 181MHz como hacemos en un procesador no liberado, podemos aumentar el multiplicador a 30x, logrando la misma frecuencia de 4GHz y sin tener que tocar ninguno de los aspectos secundarios de la placa. Solo tendremos que preocuparnos del voltaje del procesador y de su adecuada refrigeración.

La nueva serie K

La nueva serie K.

Dos nuevos procesadores conforman, por el momento, esta nueva serie. Ambos son procesadores de socket 1156, pero de prestaciones muy diferentes. Por un lado tenemos el nuevo Core i5 655K que es una versión Clarkdale de 32nm con motor gráfico Intel HD integrado y una frecuencia de trabajo de 3.2GHz con modo turbo de 3.46GHz. Este procesador de dos núcleos dispone de cuatro “threads” simultáneos así como una cache de tercer nivel de 4MB. Su multiplicador natural es de 24x y su tarjeta gráfica integrada trabaja a una frecuencia de 733MHz. Su controladora de memoria de doble canal es capaz de controlar hasta 16GB de memoria DDR3 y tiene un TDP máximo de 73w.

El modelo más avanzado de la gama es el Core i7 875K. Se trata de la gama más alta en procesadores Core-i7 de socket 1156 y está formado por un núcleo Lynnfield de 45nm. Su frecuencia natural de trabajo es de 2.93GHz y su modo turbo alcanza los 3.6GHz de frecuencia. Se trata de un procesador de cuatro núcleos con ocho “threads” y un total de 8MB de cache de tercer nivel. Su multiplicador natural es 22x y tiene un consumo máximo cercano a los 95 vatios. Como digo es la gama más alta de procesadores Core i7 para placas de socket 1156 así que estamos ante todo un portento que desbanca al 870 no por prestaciones, que son las mismas, sino por no estar limitado de ningún modo.

El Core i7-875k se convierte en el procesador Intel mas potente sin entrar en la gama Extreme.

Dispone de cuatro núcleos y ocho threads simultaneas de proceso.

Los precios de estos nuevos procesadores por el momento, hasta que se pase la vorágine de precios de la novedad, es en torno a los 330 Euros para el 875k, que sin duda bajara rápidamente cuando se empiecen a mover cantidades interesantes de este modelo, y en cuanto al 655k su precio ronda los 210€ que también es un precio que veremos bajar rápidamente. Son precios caros con respecto a sus hermanos similares bloqueados (Core-i5 650 unos 170€ y Core-i7 870 unos 270€ respectivamente) pero mucho más económicos que cualquier procesador Extreme moderno, aunque sean de diferentes gamas, los cuales no bajan de los 900€ de coste. Precios muy diferentes que sin duda interesaran a más de un usuario deseoso de disfrutar de la libertad que ofrece un procesador sin multiplicador fijo.

Probando el 875K en una plataforma de alto rendimiento

Probando el 875K en una plataforma de alto rendimiento.

Un procesador potente de por si con una capacidad de overclocking presumiblemente elevada y donde no tenemos de nada de qué preocuparnos salvo de ajustar el multiplicador y el voltaje del procesador a nuestro gusto para lograr el objetivo que nos marquemos dentro, sobretodo, de nuestras posibilidades de disipación.

Nosotros hemos utilizado nuestra Asus Maximus III Formula, una de las placas más contrastadas del mercado y con un historial de bios lo suficientemente al día para soportar estos nuevos procesadores, donde encontraremos el soporte ideal para sacar partido de las prestaciones intrínsecas al nuevo Core i7-875k.

Con el Core i7-875k podemos montar maquinas de muy altas prestaciones con frecuencias de mas

de 4GHz con relativa facilidad.

Nuestro objetivo es no tocar más configuraciones en bios que el multiplicador del procesador y el voltaje directo que proporciona la placa base a este y ver hasta dónde podemos llegar con este nuevo procesador. Para ello contamos con un disipador Ultra120 de Thermalright y el buen soporte de esta placa para los nuevos procesadores liberados de Intel.

Nuestros resultados con este procesador es que podemos, con una disipación del todo convencional, y sin necesidad de tocar apenas parámetros en bios, alcanzar frecuencias de 4.4GHz con voltajes de 1.44v para la CPU. Voltaje elevado pero también prestaciones elevadas que conseguimos sin apenas pestañear modificando únicamente el multiplicador del procesador.

Probando el 655K en una plataforma Mini-ITX multimedia

Probando el 655K en una plataforma Mini-ITX multimedia.

Este aunque no es un concepto puntero, ni de una aceptación tal como las plataformas convencionales, si puede resultar interesante para algunos usuarios que buscan algo diferente pero donde disfrutar del rendimiento al que suelen estar acostumbrados en sus máquinas convencionales. El Intel Core i5-655k es ideal para estos entornos ya no solo por su grafica integrada, con aceleración de video HD, sino también porque su menor consumo y sus dos rápidos núcleos pueden ser la elección perfecta para este tipo de configuraciones.

Un ordenador pequeño y compacto tambien puede disfrutar de altas prestaciones con procesadores punteros.

La pena es que este tipo de placas base, con poca tirada, no suelen disponer aun de las prestaciones de sus hermanas mayores y tampoco de la inmediatez de actualizaciones de bios que requieren algunas veces los procesadores, que como estos, realizan cosas para los que inicialmente no estaba pensada la placa.

Lo digo porque nuestra elección, una Zotac H55-MiniITX, aun siendo una placa base magnifica que nos ha demostrado estos meses un potencial inesperado, no está del todo preparada para esta nueva hornada de procesadores y no nos permite aumentar el multiplicador desde el máximo de serie aunque si reducirlo que sin duda es la única opción que se contempló, de momento en su bios.

No pudimos sacar partido de su multiplicador

liberado pero 3.9GHz en un sistema Mini-ITX

habla muy bien de la capacidad del nuevo Core i5-655k.

Aun así la serie K demuestra que disfruta de las dos opciones. Overclocking sencillo y buen soporte para el overclocking tradicional de aumentar buses. Lo mejor es que disponemos de las dos opciones y sin duda poco a poco encontraremos toda la gama de productos 1156 de cierto renombre actualizado a sus prestaciones de multiplicador liberado.

Análisis y Conclusión

Análisis y Conclusión.

La nueva serie K de Intel, de momento con dos procesadores en sus filas, hará las delicias de los que puedan pagar un poco más y busquen una buena posibilidad de overclocking sin apenas complicaciones. Hacer overclocking con estos dos procesadores es realmente sencillo y también ofrece a los integradores la posibilidad de ofrecer ordenadores de altas prestaciones sin que los precios se disparen y sin tener problemas con sus usuarios en cuanto al soporte se refiere.

Estos dos nuevos procesadores son lo que muchos overclockers esperábamos ya que nos ofrece la posibilidad de jugar como queramos por un precio justo donde podamos disfrutar de nuestra afición sin tener que dejarnos un ojo de la cara en el proceso. Sin duda una iniciativa que esperamos que Intel mantenga ya que dudo que los pocos que realizamos overclocking supongamos ninguna amenaza comercial y si un punto de referencia informativo para muchos otros usuarios que simplemente buscan lo adecuado para sus necesidades.

  • Producto: Intel Core i5-655K y Core i7-875K.
  • Fecha: 07/07/2010 0:25:35
Secciones: Procesadores