Intel Skylake Core i5-6600k y Core i7-6700k

por Javier Rodríguez 05/08/2015 8

Introducción

Los lanzamientos de procesadores de sobremesa de Intel están siendo algo confusos en los últimos meses. Primero con el retraso de la incorporación de Broadwell y ahora con la llegada de los primeros elementos del refresco o tock de la arquitectura en forma de los primeros procesadores K de refresco para los ya veteranos Haswell.

Estos nuevos procesadores no dejan de ser una versión remozada y perfeccionada de la arquitectura Broadwell, de los que ya podemos comprar algunos modelos, con el mismo proceso de fabricación de 14nm, gráficas mejoradas, y mayor eficiencia térmica. Estos nuevos K vendrán de momento solos, el resto del desembarco Skylake no tiene fecha pero deberían estar en el mercado antes de que acabe el año.

De momento solo serie K

Esta primera oleada de procesadores Skylake viene únicamente con dos modelos orientados a jugadores y overclockers. Toda la gama Skylake, según la propia Intel, tendrá más libertad de overclocking pero la serie K seguirá brillando en cuanto a este aspecto.

Estos nuevos procesadores no solo tendrán liberado el multiplicador, que es la base para un overclocking sencillo, sino que tendrán completamente liberado el bus BCLK (nada de pasos como los 125 o 166MHZ cerrados), ahora podremos establecerlo en pasos de 1MHz con libertad. También se da más libertad al overclocking de memoria, además de introducir la DDR4 como la memoria de cabecera para estos modelos de gama más alta. Más ancho de banda y más capacidad de overclocking incrementando la frecuencia de la memoria.

La memoria también recibe más potencial a través de ajustes menos voluminosos en la frecuencia. La DDR3 de un Intel i7-4790K tenía saltos de 200/266MHz y ahora el i7-6700k tendrá saltos de bus de memoria de 100/133MHz lo que nos permitirá un ajuste más óptimo y detallado de la frecuencia de trabajo de las memorias.

El bus sigue siendo de doble canal, sin novedades, pero las frecuencias certificadas pasan de los 1866 a los 2133MHz y ya podemos encontrar memorias DDR4 que alcanzan los 4000MHz de frecuencia. Velocidades a las que ya no veremos ningún kit de memoria DDR3.

Tanto el Core i5-6600k como el Core i7-6700k usan un nuevo socket. El LGA1151 es completamente incompatible con placas base anteriores y con procesadores anteriores. Su bus DDR4 no deja otra opción aunque en teoría estos procesadores bien pueden controlar memoria DDR3. Para evitar confusiones entre modelos de producto Intel ha tomado esta decisión. Decisión que incluye algunos de los chipsets más potentes que haya introducido la marca en el mercado doméstico.

Ambos modelos consumen 91w, incluida una gráfica Intel HD Graphics 530 de octava generación, y ambos disponen de 16 líneas PCI Express 3.0. El Core i5-6600k dispondrá de los habituales 4 núcleos de proceso, sin Hyperthreading, con 2 canales de memoria DDR4-2133. Sus frecuencias de trabajo son de 3.5 en frecuencia base y 3.9GHz en frecuencia turbo. Cuenta con 6MB de cache de tercer nivel.

El Core i7-6700k será la estrella de esta nueva gama, al menos por ahora, con su frecuencia base de 4GHz y modo turbo de hasta 4.2GHz. Sus cuatro núcleos sí cuentan con Hyperthreading por lo que contaremos con 8 hilos de proceso. Su cache también aumenta hasta los 8MB de cache de tercer nivel. Donde no hay mejora alguna es en los gráficos, las líneas PCI Express o el bus de memoria.

El Core i5-6600k costará alrededor de los 250 Euros y el modelo Core i7-6700k lo más probable es que alcance fácilmente los 380 Euros, impuestos incluidos. Hay que sumar que obligan a un nuevo tipo de memoria, que baja rápidamente de precio pero aún es más cara que la DDR3, y a nuevas placas base.