MSI Z170 Tomahawk vs. Gigabyte GA-Z170X Gaming 5

por Javier Rodríguez 10/11/2015 8
Socket:
RAM:
Chipset:
Precio
LGA 1151
Hasta 64GB DDR4
Intel Z170
Desde 140 Euros

Introducción y características del Z170

Introducción

Con el mejor chipset para la gama Skylake de socket LGA-1151 podemos encontrar placas base desde apenas 100 Euros. En este pequeño experimento no nos iremos a los extremos. Hemos seleccionado dos placas base de precio medio, pero con una diferencia, entre ellas, cercana a los 60 Euros. Una diferencia que nos puede suponer comprar una mejor tarjeta gráfica, más memoria o lo que sea.

Lo que intentaremos aquí, es ver qué obtendría el usuario medio, el que no quiere complicaciones, de una gama o de otra. Con ello nos haremos una idea de hasta dónde merece la pena la inversión extra. El orden de análisis es alfabético.

Prestaciones comunes en cualquier placa Z170

Todas las placas base Z170 comparten eso, el chipset. Por tanto, buena parte de sus especificaciones van marcadas más allá de las integraciones, disipadores, colores de PCB o cualquier otra personalización del fabricante. Esto no quiere decir que estas personalizaciones no sean importantes, lo son sin duda, pero la base del hardware y de lo que podremos montar o no en la placa base no lo dicta ni MSI ni Gigabyte, lo dicta Intel.

El Z170 es un gran chipset puesto que no solo aporta las últimas tecnologías, o al menos soporte para ellas, sino que se ha dimensionado adecuadamente a nivel de líneas PCI Express para que precisamente sean los integradores y los usuarios los que decidan cómo quiere ser su ordenador.

Este chipset ofrece hasta 20 líneas PCI Express 3.0. Frente a las 8 PCI Express 2.0 de generaciones anteriores. Un cambio radical que permite hace cosas muy interesantes en esta plataforma. Se suman a las 16 líneas PCI Express 3.0 que montan todos los procesadores Skylake. Un total de 36 líneas que dan juego para sistemas gráficos muy elaborados y placas base con una integración excelente.

Este chipset ofrece también otras mejoras, como un mayor número de puertos USB 3.0, y nuevos métodos de almacenamiento RAID donde se incorporan unidades M.2 a la ecuación. Soporta, con el firmware adecuado, NVMe y Express SATA.

El soporte de overclocking también está más liberado incluyendo procesadores que no son de la serie K. Se permite jugar mucho más con el BCLK, sin saltos predeterminados, y se abre a otros procesadores más allá de la gama de overclocking de Intel. Mejoras importantes

Hay otras prestaciones generales, que no son atribuibles al chipset pero que por necesidad se dan en cualquiera de estas placas base puesto que vienen definidas por el procesador. Se trata, por ejemplo, de los hasta 64GB de capacidad de RAM  DDR4 en doble canal que soporta u otros elementos como la conectividad gráfica.

Gigabyte GA-Z170X Gaming 5

Gigabyte GA-Z170X Gaming 5

Esta es una señora placa base y tiene un precio muy interesante que no llega, en las tiendas que hemos revisado, a los 199 Euros con impuestos incluidos. Una gran placa base con un precio muy atractivo.

Tiene todo lo que uno puede desear. Triple slot PCI Express gráfico, dos de ellos limitados a 8x, doble slot M.2 Socket3 (limitados a 80mm de largo) con hasta 32gbps en cada uno de ellos y soporte NVMe. Esto significa que podemos montar dos Samsung 950 Pro de 2GB/s de lectura en RAID 0. El numero resultante da miedo reproducirlo.

Me gusta el diseño sencillo de esta placa base, sin heatpipes ni historias, con un bonito color negro y mucho espacio que Gigabyte ha aprovechado para integrar un sueño de conectores y un increíble sistema de sonido. En el frontal encontraremos hasta cuatro conectores USB 3.0, bien posicionados, con tres conectores Express SATA que se traducen también en seis conectores SATA 6gbps.

En la parte trasera tampoco echaremos nada de menos. Doble Ethernet Gigabit, Intel y KillerNIC, múltiples puertos USB 2.0 y USB 3.0, conectividad de audio habitual y dos puertos USB 3.1 firmados por una controladora Intel. Uno de estos puertos es un tipo C con hasta 3 amperios de carga a 5v.

La tarjeta de sonido es de las más trabajadas que podemos encontrar y se suma también a un buen chip de control de frecuencias que logra excelentes resultados de overclocking a voltajes reducidos. Luego lo veremos en la práctica.

La tarjeta de sonido de esta placa usa al veterano, pero solvente, Realtek ALC1150 de 115dB SNR HD Audio. Un DSP muy capaz, que vemos montado hasta en la sopa porque tiene un precio más que interesante, que Gigabyte ha potenciado con la integración de códec SoundBlaster X-Fi MB3 de Creative.

También tendremos la opción de sustituir los amplificadores de la placa e incluso tenemos un selector para cambiar la potencia de salida de los amplificadores de auriculares que van también instalados. Todo montado en su zona aislada del PCB, cada vez más extensa, y con componentes directamente diseñados para su integración en sistemas de sonido de alta definición.

Entre los detalles adicionales encontraremos controles en placa, con POST Display, y los característicos “Ultra Durable PCIe Metal Shielding” que protegen los slots PCI Express gráficos de la placa. Está certificada tanto para Crossfire de AMD y SLI de Nvidia. Es un equipamiento que por 199 Euros parece bastante razonable, al menos bajo mi punto de vista, y es una placa atractiva y capaz. Una buena opción que tendrá que defenderse de un contendiente más económico, bastante más económico, pero, también, con menos integración.

MSI Z170A Tomahawk

MSI Z170A Tomahawk

Un nombre sencillo para una placa que cuesta menos de 140 Euros, 139 Euros para ser exactos. Es otro ejemplo de que está de moda la combinación del negro y el rojo. Otro modelo sencillo y potente que va al grano para ofrecer buenas prestaciones a un precio adecuado. El mismo chipset Z170 le marca los mismos mínimos de prestaciones que tiene la Gigabyte.

Encontraremos menos slots PCI Express gráficos, dos en total, y curiosamente MSI añade conectores PCI de legado que todavía son apreciados por algunos usuarios con tarjetas de sonido clásicas u otras tarjetas de ampliación como sintonizadoras de TV, etc.

Solo cuenta con un slot M.2 Socket3 (Hasta 80mm de largo) para almacenamiento, con soporte NVMe. Tiene otro vertical, pero está pensado para añadir conectividad inalámbrica a la placa. Esto es algo que no tiene la Gigabyte, pero los mas hardcore quizás acaben echando de menos ese slot M.2.

La conectividad es buena pero también más reducida. En el frontal encontraremos hasta cuatro puertos USB 3.0. Dos de estos conectores en una cómoda posición girada en 90 grados que gustará a muchos amantes de la organización perfecta de su ordenador.

En la zona trasera se añade una controladora adicional con conectores USB 3.1. Ninguno de ellos es de tipo C, pero ya sabemos que eso es fácilmente solucionable por un coste ridículo. Sí echo de menos en el panel de conectores traseros un conector Displayport, aunque no lo vayamos a usar puesto que estas placas están pensadas para ser usadas con gráficos dedicados.

Tiene seis conectores SATA, que van directos a chipset. Nada de Express SATA, tampoco lo echaremos de menos. Solo tiene un interfaz de red, un Realtek RTL8111H. Para muchos será suficiente y la combinación de “vendors” de la Gigabyte tampoco nos amplía las posibilidades de uso en “teaming”.

La tarjeta de sonido también tiene un tratamiento de calidad con componentes de fabricación orientada a sistemas de audio, un buen DSP como es el Realtek ALC892, PCB aislado, canales en diferentes capaz del PCB, etc. Un sistema de sonido decente pero quizás no tan capacitado como el de la placa de Gigabyte.

No hay mucho más que rascar en esta placa, quizás sí su sistema de leds de diagnóstico, o el soporte Crossfire de AMD (no tiene certificación para SLI de Nvidia). A mí de esta placa me ha gustado especialmente los espacios, su sistema de disipación sencillo y su excelente sistema de alimentación digital.

Overclocking y resultados

Overclocking y resultados

En el laboratorio nos hemos planteado qué quiere o querría un usuario que mira una placa base de un máximo de 200 Euros. Lo normal es que quiera no complicarse demasiado la vida. Overclocking automático, o al menos semiautomático, que ofrezca resultados estables a voltajes moderados y con ruido mínimo. Eso es lo que normalmente queremos todos para un ordenador potente que vayamos a usar muchas horas al día.

Por tanto, hemos sometido a ambas placas base a este proceso de prueba. Aprovechando sus bios, sin programas o software y sin optimizaciones posteriores. Solo lo que ofrecen sus perfiles de overclocking o sus sistemas automáticos.

En ambos casos los resultados son, para mí, muy buenos. La MSI nos ofrece 4500MHz en un Core i7-6700K con un voltaje de 1.32v y un buen control de nuestras memorias aprovechando su perfil XMP a 3000MHz y latencias agresivas incluido un command rate 1T.

La MSI no ajusta tanto los voltajes o las frecuencias como la Gigabyte pero, sin embargo, hace un trabajo espectacular con las memorias.

La Gigabyte nos sorprendió con una frecuencia superior, 4600MHz y un voltaje de CPU de tan solo 1.22v. Bastante impresionante. Lo que no gestionó tan bien es es la memoria ajustando bien frecuencias y latencias, pero no el Command Rate que lo dejó en 2T perdiendo bastante rendimiento sintético en este bus.

La bios de Gigabyte es menos gráfica pero es muy eficiente a la hora de facilitar el overclocking a todo tipo de usuarios. Los resultados son sin duda excelentes en frecuencia, voltaje y estabilidad.

Análisis y conclusión

Análisis y conclusión

Tres factores tenemos a promediar en este artículo. Por un lado, precio, con una diferencia notable entre ambas. Por otro lado, las prestaciones, en clara ventaja la Gigabyte con una mayor integración de componentes, componentes algunos de más calidad. Y, por último, los resultados reales de ambas placas.

La decisión no es fácil así que la tomaré como si fuera para mí. Creo que las mejoras que añade la Gigabyte no acabarán siendo de utilidad para el usuario medio de un PC que lo que busca es una gráfica capaz, una cantidad de memoria decente y sí quizás un disco duro que impulse de forma notable su sistema operativo, juegos o programas.

Por eso creo que esa diferencia de precio, que ronda el 40%, nos permite hacer una inversión en otros elementos que serán más definitivos en el rendimiento o capacidad global de nuestro sistema. Esta batalla entre gamas, en este segmento de producto, para mí la gama la MSI Z170A Tomahawk.

  • Producto: MSI Z170A Tomahawk
  • Fecha: 10/11/2015 0:15:19
  • Producto: Gigabyte GA-Z170X Gaming 5
  • Fecha: 10/11/2015 0:16:10
Secciones: Placas Base