MSI Z270 XPOWER Gaming Titanium

por Javier Rodríguez 25/01/2017 1
Socket LGA1151
Memoria
Otros
Precio
Web
Core 6 y 7 generacion
DDR4 4133MHz
3xM.2, U.2, 2xGbit
355 Euros

Introducción

El chipset Z270 es una variante cara, sin duda, pero podemos encontrarlo con precios muy variados, más que en las gamas más altas, con placas base por poco más de 100 Euros, algunas con precios locos de más de 500 Euros y modelos de gama alta como este que superan una cifra para nada despreciable de 350 Euros.

Para justificar esta diferencia de precio, con respecto a los modelos más básicos que al final también disfrutan de la misma tecnología, tenemos que ir a los elementos integrados de forma adicional. Es en este tipo de factores y en otros también funcionales donde una placa base de 350 Euros debe justificarse. Hoy veremos si el modelo más potente de MSI realmente merece la pena.

Chipset y almacenamiento

El chipset Z270 no ofrece grandes novedades sobre el Z170, pero sí que introduce mejoras sobre la anterior generación. Soporta cualquier procesador de socket LGA1151, de esta o la anterior generación, y en esta variante añade también 4 líneas PCI Express 3.0 adicionales. Esto permite que las placas base de esta generación tengan más integración de controladoras y conectores adicionales.

Otra de las novedades interesantes es que ahora hay soporte oficial para tecnologías como el Intel Optane en formato M.2. Se mantiene el soporte Thunderbolt 3 ya introducido con los chipsets de serie 100 y poco más. Seguimos con seis puertos SATA, soporte USB 3.0 de 5Gbps, HD-Audio, etc.

En esta placa base este nuevo chipset se traduce en prestaciones ya conocidas y algunas mejoras conectivas. Estos procesadores soportan la misma capacidad de memoria por lo que esta placa base sigue limitada a cuatro bancos de memoria DDR4 con una capacidad de hasta 64GB. La diferencia es que el nuevo sistema de alimentación digital de esta placa base permite velocidades sostenidas superiores por lo que MSI nos garantiza velocidades de hasta 4133MHz en nuestra memoria DDR4.

Esta placa base aprovecha bien las cuatro líneas PCI-Express 3.0 extra que recibe del Z270 para montar un impresionante sistema de almacenamiento de alta velocidad y potenciar también su conectividad mediante slots.

A los seis puertos SATA habituales, con modos RAID si usamos procesadores de gama media-alta, se suman un slot U.2 para unidades de almacenamiento de alta velocidad y ni que decir tiene que esta placa soporta el protocolo NVMe que es el que nos abre al mundo de unidades de hasta 3GB/s de ancho de banda. El conector U.2 es solo la punta de lanza porque en la misma placa base podemos encontrar tres slots M.2 Socket 3 con velocidades de hasta 32Gbps “por barba” con posibilidad de hacerlos trabajar en RAID a través de la bios de la placa. Eso supone que podemos acceder a velocidades de más de 7GB/s con las unidades adecuadas. Todos estos conectores soportan la tecnología Optane de Intel.

El Z270 es un chipset de bajo consumo, menos de 5w, en un único chipset. Esta placa base lo refrigera con un disipador que hace una función más estética que realmente de necesidades de disipación. Es una placa despejada con un sistema de alimentación digital de 9 fases, más 2 para la memoria, completamente digitales. Produce niveles muy bajos de temperaturas y tiene un funcionamiento sublime.