Gigabyte Aorus GA-Z270X-Gaming 7

por Javier Rodríguez 01/05/2017 5
Formato
Socket
Otros
Precio
Web
ATX
LGA1151 Core 6ª y 7ª generación
TB3, RGB, SLI y Crossfire
250 Euros
Puntuación de Gigabyte Aorus GA-Z270X Gaming 7 en la review:

Chipset y almacenamiento

Introducción

La presión de los nuevos procesadores de AMD ha conseguido que Intel vaya reduciendo los precios de su gama Kaby Lake de forma paulatina. Esto también ha influido en las placas base con sus chipsets y gracias a eso hoy podemos disfrutar de una placa base como la Aorus GA-270X-Gaming 7 por unos 250 Euros.

Una de las placas base más completas para la plataforma de socket LGA1151 de Intel. Equipada de arriba abajo y con un gran soporte de overclocking además una compatibilidad excelente con memorias de alta velocidad. Una gran placa base que podemos encontrar ahora a un precio mucho más accesible.

Chipset y almacenamiento

Todos conocemos ya las prestaciones del chipset Z270 de Intel, pero está bien que recordemos algunas de sus claves fundamentales y también alguna de sus carencias. Su principal ventaja es dar soporte a los procesadores Core i5 y Core i7 de socket LGA1151 de Intel. Procesadores entre los que destacan, sobre todo para este chipset ya que ofrece prestaciones mejoradas para overclocking, el Core i7-7700k, Core i5-7600k y Core i3-7350k.

Añade también 4 líneas PCI Express 3.0 adicionales. Esto permite que las placas base de esta generación tengan más integración de controladoras y conectores adicionales. Otra de las novedades interesantes es que ahora hay soporte oficial para tecnologías como el Intel Optane en formato M.2. Se mantiene el soporte Thunderbolt 3 ya introducido con los chipsets de serie 100 y poco más. Seguimos con seis puertos SATA, soporte USB 3.0 de 5Gbps, HD-Audio, etc.

En esta placa base este nuevo chipset se traduce en prestaciones ya conocidas y algunas mejoras conectivas. Estos procesadores soportan la misma capacidad de memoria por lo que esta placa base sigue limitada a cuatro bancos de memoria DDR4 con una capacidad de hasta 64GB. La diferencia es que el nuevo sistema de alimentación digital de esta placa base permite velocidades sostenidas superiores por lo que Gigabyte nos garantiza velocidades de más de 4333MHz en nuestra memoria DDR4.

Esta placa base aprovecha bien las cuatro líneas PCI-Express 3.0 extra que recibe del Z270 para montar un impresionante sistema de almacenamiento de alta velocidad y potenciar también su conectividad mediante slots.

La Aorus GA-Z270-Gaming 7 ofrece un portentoso sistema de almacenamiento. Tiene dos slots M.2 de tipo socket3. Ambos conectores tienen capacidad para un ancho de banda de hasta 32Gbps mediante un interfaz PCI Express 3.0 4x. También soportan unidades SATA, aunque comparten esta capacidad con alguno de los puertos SATA tradicionales. La única diferencia entre ambos conectores la encontramos en el largo máximo que admiten. El conector principal admite unidades de 110mm y el secundario alcanza los 80mm.

A estos dos conectores de tipo M.2 podemos sumar un conector U.2 que tiene la misma capacidad y rendimiento. La placa admite modos raid en este tipo de conectores por lo que podemos lograr velocidades sorprendentes si sumamos unidades PCI Express en un modo RAID 0.

La placa combina sus interfaces SATA tradicionales en tres grupos Express SATA. Este tipo de conector se compone de dos puertos SATA tradicionales y otro añadido más corto para un enlace extra. Este tipo de conectores ofrecen 10Gbps de ancho de banda. Un interfaz que pasara a la historia sin pena, ni gloria. Al menos se pueden dividir en seis puertos SATA que si serán útiles para almacenamiento convencional. Estos conectores están limitados a un ancho de banda de 6Gbps. Los conectores SATA admiten también RAID, con niveles avanzados como el RAID 5.

El Z270 es un chipset de bajo consumo, menos de 5w, en un único chipset. Tiene 11 fases de alimentación para el procesador y 2 fases para los cuatro bancos de memoria DDR4. El sistema de disipación es completamente pasivo y más aparatoso de lo que realmente es ya que buena parte del volumen de placa se lo lleva la cubierta estética de la zona de conectores traseros y sistema de sonido. El chipset tiene un sencillo disipador completamente pasivo, todo lo que necesita para trabajar a temperaturas medias.

Ampliación y conectividad

Ampliación y conectividad

Es una placa base donde podremos instalar sistemas de múltiples graficas mediante Crossfire de AMD o SLI de Nvidia. En este último caso encontraremos con la placa un puente SLI de alta velocidad compatible con las gráficas más modernas de Nvidia.

Tiene un total de tres slots de tipo PEG, pero solo uno de ellos tiene capacidad de enlace 16x en PCI Express 3.0. Los otros dos se quedan en un máximo de 8x y 4x respectivamente. Los dos principales, los que usaríamos con gráficas, tienen doble separación de slot entre ellos. Perfecto para una buena refrigeración.

Gigabyte completa el equipamiento con cuatro slots PCI Express 1x de tipo 3.0. Es un conjunto potente que se complementa con una integración poco común en una placa base de este rango de precios.

Es raro, por ejemplo, encontrar conectividad Thunderbolt 3 en una placa base con este precio. Este modelo de Gigabyte lo incorpora y lo hace en plenitud de prestaciones. Esto significa que incluye DP Alt, velocidad de hasta 40Gbps, Power Delivery y USB 3.1 Gen2 de 10Gbps. Todo en el mismo conector de tipo USB-C.

La conectividad no se queda ahí. Disponemos de doble interfaz Ethernet, Intel y Qualcomm KillerNIC, con capacidad Gigabit. En la zona de conectores traseros encontraremos también varios puertos USB 3.0 adicionales, uno de ellos 3.1 Gen2, y dos puertos USB 2.0 diseñados para DACs USB. También dispone de un conector PS2 de legado, para teclados y ratones antiguos y conectividad gráfica: un puerto Displayport y un puerto HDMI 2.0.

En el frontal podremos encontrar cuatro puertos USB 3.0 y cuatro puertos USB 2.0 adicionales. Encontraremos también la conectividad de HD Audio presente en cualquier placa base. Todo esto combinado nos garantiza una gran capacidad para usar periféricos, de altas prestaciones también.

Un diseño dedicado al RGB

Un diseño dedicado al RGB

Toda la gama Aorus de Gigabyte combina el negro del PCB con el blanco de alguna de sus cubiertas de disipadores. Es la combinación de moda y encaja bien en chasis con el interior blanco o negro. La estructura de la placa también es clásica, pero tiene una marcada orientación a ofrecer un gran soporte de iluminación RGB tanto de forma propia como para elementos de terceros en forma de tiras led monocromáticas o RGB.

Entre sus elementos más llamativos encontramos la cubierta de conectores traseros que se alarga hasta cubrir la zona del PCB dedicada al sistema de audio integrado de la placa base. También me gusta especialmente su sistema de disipadores para MosFETs con heatpipe y el disipador de grandes dimensiones que tendrá que hacerse cargo de los 5w que consume el chipset Z270 de Intel. Es un sistema clásico que se combina también con los elementos de construcción más modernos.

Gigabyte refuerza sus slots principales con un sistema de anclaje mediante fleje de acero inoxidable y también usa un punto doble de anclaje en sus slots PCI Express de tipo PEG (formato 16x). También refuerza la zona de slots de memoria DDR4.

El socket está bien centrado en la placa, que cumple perfectamente con el estándar ATX, y eso nos facilitará el montaje de sistema de refrigeración convencionales o por refrigeración líquida. Hay mucho espacio en esta placa base y está muy organizada para que podamos hacer un montaje inteligente.

Contaremos con controles en placa base con botones, interruptores y también un “display POST” con diagnosis de sistema. Es una placa base perfecta para usarse en una mesa de pruebas. Encontraremos en ella 7 puntos de instalación de ventiladores con soporte PWM. Están bien distribuidos por toda la placa base y disfrutan de un extenso sistema de control por software.

El sistema RGB de esta placa es realmente intensivo. Tiene leds en los slots para gráficas, alrededor de la CPU, en los slots de memoria, bajo el disipador del chipset y también cuenta con una barra de acrílico que podemos personalizar con modelos de impresión 3D. Tiene también un punto de instalación estándar para “tiras led” para que el control de toda la iluminación este centralizado en la placa base.

Cuenta con un potente software de gestión de iluminación, con una gran cantidad de efectos y soporte completo para RGB. Podemos controlar también la configuración de color desde una aplicación para móviles Android e iOS.

Funcionalidad de software y sonido

Funcionalidad de software y sonido

Si bien creo que Gigabyte tiene una de las bios UEFI (dual Bios en este modelo) más simples del mercado, aun después de la mejora de este año, pero lo cierto es que lo que tiene que hacer lo hace a la perfección y son excelentes herramientas de overclocking para cualquiera tenga o no conocimientos avanzados sobre el tema. Es fácil sacar partido de cualquier procesador en esta base y lo mismo ocurre con memorias con frecuencias poco convencionales. Potenciaremos nuestro rendimiento en los dos frentes de los cuatro frentes fundamentales del rendimiento de cualquier PC (CPU, memoria, gráficos y almacenamiento).

El sistema de sonido de esta placa base, en general de Gigabyte en sus modelos de gama media y alta, es excelente. Un DSP poco utilizado, pero de gran calidad, como es el Creative Sound Core 3D de cuatro núcleos.  Se combina con los códec X-Fi MB5 de Creative y un buen conjunto de componentes y elementos sonoros dedicados.

La placa cuenta con una zona aislada del PCB, canales de sonido en diferentes capas y componentes especialmente diseñados para sistemas de sonido de alta fidelidad. Dispone de amplificador para auriculares con sensor automático de impedancia y dispone de módulos OP-AMP intercambiables para que cada usuario pueda personalidad el sonido de su placa base. De serie trae unos solventes TI Burr Brown OPA2134 que deberian ser suficiente para cualquiera que sepa apreciar un sonido equilibrado que exige auriculares o altavoces de gama media.

Algunas de las magníficas aplicaciones que Gigabyte pone a neustra disposición para aprovechar las prestaciones de esta placa base.

Tiene incluso, cosa que ya comentamos antes, dos puertos USB especialmente diseñado para sistemas de sonido USB alimentados por el puerto. Una corriente más estable garantiza que nuestro DAC USB se comporte como debe y de lo mejor de sí.

Gigabyte tiene una aplicación de gestión automática de utilidades para sus placas base que nos hará la vida muy sencilla y nos permitirá también sacar todo el partido a nuestra placa base. El software Easy Tune, un clásico de la marca, sigue siendo el pilar fundamental.

Una placa base para sibaritas a precio de gama media

Una placa base para sibaritas a precio de gama media

Esta es una placa base para jugadores que buscan disponer de todas las tecnologías en su PC. Desde el mejor almacenamiento, la mejor capacidad para tarjetas gráficas, overclocking sencillo y estable y las últimas tecnologías conectivas. Esta placa base cumple perfectamente con todas esas expectativas.

No esta nada mal disfrutar de una frecuencia de 4.7GHz con dos clicks de ratón y con un voltaje bastante moderado.

Con ella hemos logrado un overclocking muy interesante, con el mínimo esfuerzo, con una buena gestión del ruido gracias a su potente control de ventiladores integrado. Tiene una de las más variadas y mejores capacidades conectivas e incluso presume de ser una de las pocas placas base que integra Thunderbolt 3 por debajo de los 300 Euros.

Me gusta también su elección de procesador de sonido y códecs. Se echa en falta más integración de DSPs de Creative en esta gama de productos y también se echa de menos su potente sistema de códecs con los estándares industriales más apreciados.

Su sistema RGB también es de los más capaces y potentes que hemos visto en los últimos tiempos y confirma a esta serie como una especialista en estas prestaciones. Echamos de menos, eso sí, algún conector extra para otros dispositivos RGB. Sé que se puede encadenar múltiples tiras de leds, y otros dispositivos, pero no siempre es así y un conector extra facilita un montaje más completo.

En definitiva. Esta es sin duda la mejor placa base para procesadores LGA 1151, con chipset Z270, que podemos encontrar por 250 Euros. De esto no me cabe la menor duda.

LO MEJOR
Overclocking automático muy efectivo
Conectividad Thunderbolt 3
Precio ajustado
LO PEOR
Un solo conector RGB externo
No dispone de USB 3.1 Gen2 frontal
  • Producto: Gigabyte Aorus GA-Z270X Gaming 7
  • Fecha: 01/05/2017 16:26:29
Secciones: Placas Base