nVidia Geforce 8800GTX. Primera Parte

por Javier Rodríguez 16/11/2006 ...

Introducción

El mes de Noviembre ha sido prolífico en diferentes novedades en lo referente a informática y electrónica de consumo pero sin duda uno de los productos mas esperados era el primer motor DirectX 10 para ordenadores sobremesa. nVidia ha pegado tan fuerte con este nuevo producto que no recuerdo algo similar desde los tiempos de la primera geforce. Un cuidado lanzamiento en todo el mundo con pocos días de diferencia y la disponibilidad de tarjetas desde el primer día han propiciado este efecto sobre toda la comunidad gamer.

Nosotros ya disponemos de nuestra 8800GTX a la que someteremos durante los dos próximos artículos al primer grado probando cada uno de sus aspectos y analizando el producto al milímetro. Todas las 8800GTX comparten arquitectura y prestaciones, las diferencias si las hubiera no serian mas que circunstanciales, pero la que nosotros tendremos la oportunidad de analizar es un modelo estándar de XFX. Principal partner gráfico de nVidia en los últimos años y para algunos un referente en calidad.

XFX Geforce 8800GTX

La XFX cumple perfectamente con el diseño de referencia de nVidia, que en principio y extraordinariamente ha sido realizado esta vez por Asus en vez de MSI como era costumbre, y no sufre variaciones de ningún tipo, ni en frecuencias, ni en disipación ni en estructura con respecto a lo marcado por el fabricante.

Monta como ya sabéis una configuración "extraña" de framebuffer con 768MB y un bus de memoria de 384-Bit. La memoria utilizada es GDDR3 con una frecuencia de trabajo de 900MHz reales y 1800MHz DDR teóricos. Esto arroja unas cifras cercanas a los 90GB/s lo que es hasta la fecha el ancho de banda mas elevado que se haya visto en una tarjeta gráfica. El núcleo de la 8800GTX no trabaja, debido seguramente a que conserva un proceso de fabricación de 90nm, a frecuencias muy elevadas, que es lo que se espera en un cambio de generación, viene de serie a 575Mhz y tampoco es una tarjeta grafica "fresca" por lo que si queremos aumentar su velocidad deberemos hallar un sistema de refrigeración por agua que encima nos controle el calor generado por otros componentes de la tarjeta como su alimentación o las propias memorias.

Sin entrar por ahora en los detalles de su arquitectura la 8800GTX no es precisamente un alarde de ingeniería en cuanto al cuidado de la tarjeta. Requiere una disipación de tamaño descomunal, aunque esta es la tendencia marcada tanto por nvidia como AMD-ATI, se calienta y consume mas energía que dos procesadores de cuatro núcleos puestos juntos y encima monta un PCB de tal tamaño que me recuerda a mi primera Sounblaster AWE32 que era como una barra de pan. Para colmo encima tenemos que meterle dos conectores auxiliares de corriente del tipo PCI Express así que necesitaremos una fuente SLI, con una potencia conjunta de 12v de unos 30A y una caja donde los discos no estorben mucho porque esta tarjeta es mas larga incluso que una placa base ATX de dimensiones grandes.

La 8800GTX será una gran tarjeta en cuanto a rendimiento y prestaciones pero en otros muchos aspectos, en mi opinión, es un desastre de diseño y esperemos que en generación futuras nVidia haga algo para solucionarlo y sino que aprendan de la evolución de las marcas de procesadores que se han dado cuenta, algunos tarde, de que es tan importante el rendimiento como el resto de factores tan importantes algunos como el ruido y el consumo.