Las soluciones gráficas externas cambiarán el concepto de PC de juegos

por Javier Rodríguez 16/04/2016 6

Las soluciones gráficas externas cambiarán el concepto de PC de juegos

Muchos son los que piensan que las soluciones de graficas externas son caras, que nunca llegaran a implantarse definitivamente, y quizás tengan razón, pero yo lo veo como una oportunidad de cambiar el paradigma de ordenador para jugar.

Ya os hablado otras veces de Thunderbolt III, pero en realidad estas reflexiones que hoy comparto con vosotros no son tanto de las posibilidades que nos ofrece la tecnología sino de una realidad que llegará al mundo del PC más pronto que tarde. Quizás dentro de unos años todos tengamos nuestro PC y a su lado nuestra unidad de gráficos dedicada. Es un futuro más que plausible y estas son las ventajas y desventajas que yo le veo a esta más que posible realidad.

Todos vemos con buenos ojos las soluciones como el Windows Continuum que nos permite aprovechar nuestro teléfono móvil a modo de improvisado PC que podemos conectar a nuestro monitor o televisor para realizar tareas que no podríamos hacer directamente en el móvil. Las tarjetas gráficas externas serán el Continuum de los juegos.

Para mí la principal ventaja de una gráfica externa es que la podemos aprovechar con diferentes dispositivos, debidamente equipados claro está. Podemos usar la misma solución grafica con nuestro ordenador de sobremesa, que podrá dejar de ser una enorme caja para convertirse en un sistema más modular y compacto, o con nuestro portátil sin tener que invertir dos veces en tener una solución grafica que la gran mayoría solo usamos en el confort de nuestro domicilio.

Ninguno de nuestros equipos se quedará colgado sin poderse utilizar porque su grafica integrada en el procesador hará las tareas más básicas, las que no requiere nuestro motor gráfico. Solo tendremos que cambiar el cable para disfrutar de nuestros gráficos de alto rendimiento en cualquiera de nuestras maquinas. Menos inversión y más aprovechamiento de la misma. 

Este aprovechamiento nos llevará también a hacer ampliaciones de hardware más inteligentes entre nuestras diferentes maquinas. Podremos cambiar de ordenador o de portátil sin tener que reinvertir en gráficos o podremos mejorar nuestros gráficos sin tener que cambiar de portátil o de ordenador. Este modularidad nos permitirá optar por PC de sobremesa más compactos y de menos consumo, ya no necesitaremos grandes cajas para poder intercambiar hardware. El propio dock de la gráfica tendrá una vida útil más amplia puesto que este tipo de conectores siempre tienen soporte de retro compatibilidad.

Ordenadores compactos con Thunderbolt III que podremos usar para jugar a los mejores juegos, con calidad elevada, gracias a soluciones gráficas externas.

Los docks gráficos que hemos podido conocer hasta ahora son solo la punta de lanza. Tanto AMD como Nvidia se están preparando para este cambio y ofrecerán una prestación adicional que echa por tierra algunas de las razones que pueden dar algunos usuarios de portátiles gaming. Estas soluciones, mediante modificaciones de estándares y software, nos permitirán aprovechar la pantalla de nuestro portátil, sin necesidad de enganchar ningún monitor adicional, con la potencia de los gráficos externos dedicados.  Nuestro PC de sobremesa será cada vez más compacto y nuestro ordenador portátil más ligero pudiendo ser modelos de gran autonomía, sistemas 2 en 1 o incluso tablets.

Intel tiene su propio equipo compacto, tipo NUC, con thunderbolt III.

Estas soluciones gráficas externas, incluso estos modelos iniciales, no solo son gráficos dedicados, sino que son concentradores de puertos. Son docks en toda regla. Con un solo cable de datos nos ofrecen conectividad gráfica y de periféricos, haciendo de concentrador y gestionando mejor nuestros cables. Es capaz incluso de cargar nuestro portátil u ordenador de sobremesa desde el mismo cable, todo concentrado en un solo cable con cabezal USB Tipo-C.

Hibridos como el nuevo Switch 12 S de Acer cuentan con esta tecnología y de hecho Acer prepara un dock con gráficos dedicados para sus nuevas máquinas con Thunderbolt III presentadas en CES 2016.

Permitidme que analice por encima las dos principales soluciones a las que podemos acceder actualmente, para gráficos intercambiables, que por otro lado son compatibles con cualquier dispositivo que soporte Thunderbolt III.

Razer Core

Veo últimamente a muchos de nuestros lectores quejándose de los precios de algunos dispositivos Razer y sin duda muchos no son económicos, pero por otro lado sin esta marca no tendríamos delante de nuestros PC muchos de los periféricos de calidad que tenemos actualmente.

La Razer Core es una unidad externa que nos permite aprovechar la tecnología XCONNECT de AMD (La de poder usar los gráficos dedicados en la pantalla del portátil), con espacio interior para graficas de doble slot de ventilación y un largo de hasta 12.20 pulgadas. Podemos usar graficas de hasta 375w gracias a su fuente de alimentación integrada de 500w.

Soporta las mejores graficas del mercado y las que estén por llegar. Con graficas cada día más eficientes y más compactas, el futuro de esta caja promete ser largo. Su interfaz Thunderbolt III nos permite tener hasta 40gbps de subida y de bajada y eso habilita a usar el dock para más conectores. Concretamente Razer ha integrado cuatro puertos USB 3.0 y un puerto Ethernet Gigabit.

Puedes conectar tus Oculus RIFT o tus HTC Vive sin tener que tocar un solo cable de tu PC o portátil y si tu portátil necesita un cargador de unos 65w, algo muy común actualmente, podrás cargarlo desde el mismo cable que usas para los gráficos y la conectividad USB.

La Razer Core cuesta 500 dólares, sin grafica integrada, un importe sin duda elevado que aun con mis argumentos costaría llegar a amortizar.

Alienware Amplifier

Esta solución, bastante más tosca bajo mi punto de vista, viene a ser el mismo tipo de solución, pero con un tamaño y una estética menos agraciada. Alienware no nos ofrece datos concretos de lo que podemos montar dentro pero no me cabe la menor duda de que entra cualquier grafica moderna, al menos con diseños de referencia y que no requieran de refrigeración líquida.

Tiene una fuente de alimentación de 460w, similar a la del Razer Core, y también cuenta con la misma conectividad integrada, cuatro puertos USB 3.0 adicionales. Este modelo también soporta la posibilidad, al menos con diversos modelos Alienware, de aprovechar los gráficos dedicados con la pantalla integrada en el portátil.

Es compatible también con cualquier ordenador con tecnología Thunderbolt III y su precio es bastante más comedido, 330 Euros. Creo que es un precio bastante razonable, aunque su diseño es de todo menos agraciado.

ASUS ROG XG Station 2

En realidad, este modelo de caja aun no podemos comprarlo, pero llegará pronto, seguramente para Computex (en junio). De estética futurista y un diseño vertical, esta unidad de ASUS aun esta por mostrar sus detalles, pero el objetivo es el mismo de las otras dos. Ofrecer gráficos dedicados a cualquier ordenador, incluso ultra portátiles y otros conceptos que jamás pensaríamos que podrían correr juegos de última hornada, con la posibilidad de añadir conectividad y alimentación con un solo cable de diseño simétrico.

Su precio es aún desconocido pero su diseño, al menos en los “renders”, no podía dejarlo pasar para al menos mostraros el futuro cercano de este tipo de soluciones.

La gran y única desventaja

El precio. Ahí vamos a coincidir todos. Thunderbolt III es una tecnología cara, de hecho, a sus antecesores esto les ha lastrado de forma importante, pero con la incorporación en un conector más generalista, capaz de más cosas, la cosa se hace más accesible, aunque todavía a precios elevados.

Esto es como la revolución de la Realidad Virtual, con los meses veremos si el equilibrio entre oferta y demanda se acelera para conseguir precios más asequibles y soluciones aún más perfeccionadas. De momento, pese a que no me gusta el diseño, la solución de Alienware parece la más adecuada para los que quieren incorporar esta nueva forma de ver el PC de juegos sin dejarse la cartera por el camino.