MSI Z170A Gaming Pro Carbon

por Javier Rodríguez 12/10/2016 6
Socket
Otros
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Precio
Web
LGA1151
M.2 Socket3 32gbps
SLI y Crossfire
159 Euros

Introducción

Las placas base más capaces no tienen por qué ser las más complejas y tampoco las más caras. Podemos encontrar placas base con menos integración que logran resultados espectaculares y que tienen los mínimos para lograr un PC de grandes prestaciones.

La gama gaming de MSI se caracteriza precisamente por usar componentes de calidad en soluciones sencillas muy adaptadas a los procesadores a los que deben dar soporte y a las soluciones gráficas más poderosas.

Chipset y almacenamiento

La MSI Z170A Gaming Pro Carbon de MSI es una placa base económica, la podemos encontrar por debajo de los 160 Euros, pero comparte con sus hermanas una serie de prestaciones que en buena medida vienen suministradas por el propio chipset. Un chipset Z170 que pronto tendrá competidor pero que también es capaz de dar soporte a los procesadores Kaby Lake que Intel debería presentar, para ordenadores sobremesa, antes de que acabe el año.

El chipset Z170 no es algo de lo que pueda presumir una placa base cara, lo podemos comprar por poco más de 100 Euros, pero es lo mejor que podemos encontrar para procesadores de sociedad LGA1151. Es un chipset de gama media pero también es el más avanzado que tiene Intel para el mercado doméstico.

Su gran virtud es que ofrece muchas líneas PCI Express 3.0 que se traduce en una compensación evidente de las carencias de estos procesadores frente a los modelos de gama más alta. Este chipset ofrece 20 líneas PCI Express 3.0 que se suman a las 16 líneas PCI Express de que dispone el propio procesador. Suficiente para configuraciones gráficas avanzadas combinadas con los sistemas de almacenamiento más modernos.

Este chipset ofrece también un punto de partida interesante para sistemas de almacenamiento que esta placa base se encarga de aprovechar y potenciar con excelencia. Soporta hasta seis puertos SATA con modos RAID y tecnologías más modernas como Express SATA 10Gbps y también puertos M.2 PCI Express con enlaces de 32Gbps y soporte del protocolo NVMe que es “nuevo” en entornos domésticos.

Un chipset que combina todo esto con un diseño muy compacto y consumos realmente reducidos. Una plataforma adecuada para los que buscan un sistema moderno, con las últimas tecnologías y sin tener que pagar el plus de pasarse a las plataformas de gama más elevada de Intel.