MSI Z97 Gaming 7

por Javier Rodríguez 11/05/2014 6
socket
Memoria
GPU
Precio
Web
1150 Core 22nm y 14nm
32GB DDR4 3300
SLI y Crossfire
170 Euros

Introducción

La verdad es que los cambios en los nuevos procesadores son mínimos, apenas aumentos de 100MHz aquí y allá, con la misma arquitectura y se supone que algunas mejoras en el material de intercambio de calor. La pega, o mejor dicho la pena, es que no habrá procesadores K de nueva hornada, al menos de momento. Así que placas base como esta MSI Z97 Gaming 7 deberá, por ahora, depender de procesadores K del año pasado. Aun así MSI ha introducido algunas mejoras interesantes que pueden tentar a los que entran en esta nueva generación de procesadores o a los que buscan una renovación de su placa base.

Prestaciones básicas

El Z97 fundamentara toda una nueva generación de placas base de gama alta sea o no su incorporación una gran mejora para el rendimiento o desempeño de los procesadores que soportan. La ventaja es que serán compatibles con los nuevos procesadores de 14nm que Intel prepara para el año que viene y también incorporan algunas tecnologías novedosas que impulsaran una nueva generación de sistemas de almacenamiento de alto rendimiento.

La MSI Z97 Gaming 7 es una placa base con formato ATX diseñada por y para jugadores y overclockers. Es además un modelo relativamente económico, menos de 170 Euros, que tentara a más de uno por algunas de sus novedades. Pero antes de centrarnos en esas novedades vamos a las prestaciones básicas que sin duda son también importantes.

Su formato ATX nos ofrece las prestaciones típicas de este formato que pasan por buenos espacios para sistemas de refrigeración grandes tanto los integrados en la propia placa base para sus componentes, sobre todo alimentación del procesador, y también un número de slots suficientes que nos permita soñar con configuraciones graficas avanzadas.

La placa integra cuatro slots de memoria DDR3, con capacidad para hasta 32GB, con soporte para memorias de alta velocidad (más de 3300MHz con overclocking). Tiene un total de tres puertos PEG de formato 16x aunque dos de ellos tienen limitado el link electrónicamente a 8x. Se complementan con cuatro puertos PCI Express 1x adicionales.

El almacenamiento viene proporcionado por 8 puertos SATA 6gbps, de los cuales seis van por el chipset y otros dos son añadidos con una controladora dedicada firmada por ASMedia. Todos soportan modos RAID aunque está claro que la tarjeta a usar con este tipo de tecnología es la integrada en el chipset ya que nos permitirá montar hasta seis discos en el mismo volumen RAID con tecnologías hasta RAID 5 y 10.

En el almacenamiento vemos también la que es para mí la mejor novedad de esta generación de placas base que es la integración de un conector M.2 conectado a PCI Express 2.0. Este interfaz alcanza 10Gbps de velocidad lo que se traduce en unidades de almacenamiento que pueden superar los 800MB/s de velocidad sostenida sin necesidad de sistemas RAID. MSI además vende por separado un adaptador de M.2 a Express SATA para los que prefieran formatos más tradicionales de discos de 2.5”. Personalmente prefiero algo sin cables de corriente, sin cables de datos e integrado en la placa que me va a dar la misma potencia de proceso. Los discos M.2 ya comienzan a comercializarse y sus precios, aunque algo superiores, tampoco son descabellados para quien busque este tipo de solución de alto rendimiento.

La conectividad de periféricos en esta placa es la habitual con el USB 3.0 como gran estrella. Conector frontal para USB 3.0, de 19 pines, y un completo panel trasero: dos puertos USB 2.0 con carga persistente incluso cuando apagamos la placa, 8 puertos USB 3.0, mediante el uso de hubs integrados, Ethernet gigabit, 2x HDMI 1.4, Displayport 1.2 y los conectores de audio analógicos y también uno digital de tipo SPDIF.