Antes de migrar a Windows 10, virtualiza tu Windows 8.1 o Windows 7

por Javier Rodríguez 13/07/2015 1

Para mí el mejor método de backup siempre es una máquina virtual. Tiene la gran ventaja de que es una imagen funcional de nuestro sistema operativo que además podemos ejecutar en cualquier otra máquina. Para una migración es sin duda la mejor maniobra de seguridad que uno puede hacer. Se acerca el momento de actualizar a Windows 10 y tenemos que hacerlo con todas las cartas en nuestras manos.

Hace unos dos meses VMWare actualizo su “VMWare standalone Converter” a la versión 6. La nueva versión introduce muchas mejoras pero, para usuarios como nosotros, la más esperada era el soporte para perfiles “Virtual Machine hardware versión 11” y la posibilidad de hacer máquinas virtuales a partir de máquinas Linux más modernas (RedHat Enterprise 7, Ubuntu 14, CentOS 6-7) o Windows 8.1, Windows Server 2012 R2, etc.

Es una aplicación completamente gratuita y la podemos combinar también con VMPlayer así que no tenemos que comprar ninguna licencia, solamente darnos de alta en el sistema de VMWare. Las descargas de esta versión del VMWare Standalone converter la podéis encontrar aquí y el VMPlayer 7 lo podemos encontrar en este otro enlace.

No quiero haceros un manual completo de esta aplicación, que es extensa pero sencilla de usar. Básicamente nos permitirá instalarlo en modo local o cliente/servidor. Esta última opción nos permitirá centralizar la conversión de máquinas “físicas” a virtuales desde una única máquina.

Para los que queremos convertir nuestro sistema lo lógico es instalarlo para su uso exclusivamente local. La conversión es muy sencilla, se realiza con un asistente muy básico, y nos ira dando pistas de las mejores configuraciones para nuestro sistema. El proceso no requiere reiniciar la máquina, hace uso del sistema “Shadowcopy” de cualquier sistema de archivos moderno (incluido NTFS de Windows).

Para convertir nuestra maquina local iniciaremos el proceso de conversión de máquina. Podemos acceder rápidamente pulsando “Ctrl + N”. Seleccionamos, como primera opción, una maquina encendida “Powered-on Machine”. El sistema también nos permite convertir otros formatos de discos virtuales así como también otros sistemas de backup de disco.

Seleccionamos también “This local Machine”. El sistema leerá los datos de nuestra máquina y procederá a la siguiente opción que es donde alojaremos la nueva máquina. Supongo que no contaremos con una infraestructura de servidores virtuales así que seleccionamos en el desplegable: “VMware Workstation or other VMware virtual machine”. En la misma ventana elegiremos la versión de hardware virtual, normalmente la última si vamos a actualizar también nuestro motor virtual”. Y por último seleccionaremos la carpeta donde dejaremos la máquina virtual. Puede ser cualquier carpeta local, de red, etc. Procedemos.

Ahora vemos un listado de configuración de la nueva máquina. Por defecto nos meterá en la imagen todas nuestras unidades de almacenamiento, incluso pendrives o tarjetas de almacenamiento que tuviéramos conectadas. Podemos personalizar lo que queramos. En cualquier caso cualquier modificación también podemos hacerla a posteriori. La última pantalla no es más que de sumario. Seguimos.

El proceso tardara según nuestros datos almacenados, potencia de la máquina, velocidad de los discos, etc. Hay que ser algo pacientes. El resultado merece la pena puesto que tendremos nuestra máquina completamente funcional, para que accedamos a programas, datos o configuraciones, desde cualquier otro PC. Mañana veremos algunos detalles del “VMware player” para su correcta configuración.


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