EVGA Geforce GTX 1080 Superclocked ACX 3.0

por Javier Rodríguez 20/06/2016 2
Memoria
Unidades CUDA
Otros
Precio
Web
8GB GDDR5X VRAM 256-Bit
2560
HDMI 2.0 y Displayport 1.4
729 Euros

Introducción

EVGA es una de esas marcas que todos tenemos como referencia a la hora de buscar una nueva marca. Garantía internacional, productos de calidad y añadidos importantes como sus aplicaciones de gestión de rendimiento, overclocking, etc.

Sus modelos personalizados son un ejemplo de calidad y rendimiento, pero a su vez también suelen ser modelos algo más caros que la media. Hoy os mostraremos el potencia y funcionamiento de una de sus últimas creaciones, basadas en el potente Geforce GTX 1080 de Nvidia. No es su modelo más potente, pero es un buen ejemplo de cómo los modelos personalizados, si lo hace la marca adecuada, siempre es garantía de menos ruido y mejor rendimiento que los modelos de referencia. Monta el sistema de disipación ACX 3.0 de EVGA. Uno de los más elaborados y completos que podemos encontrar en el mundo gaming de alto rendimiento.

EVGA GTX 1080 SC ACX 3.0

Este es el segundo modelo más potente de EVGA para la categoría de las Geforce GTX 1080. Tiene mejoras sustanciales en su diseño y también un aumento notable del rendimiento gracias a un overclocking de fábrica de 100MHz en GPU. Consigue estas mejoras sin tocar el diseño esencial de Nvidia, pero aumentando su capacidad de disipación y reduciendo el ruido.

Este sistema se compone de una solución habitual pero muy efectiva donde EVGA ha añadido algunos extras. Me refiero al uso de un gran radiador de aletas, fabricado en aluminio, alimentado por heatpipes de cobre con conectado directo con la GPU. Esto añade mucha más superficie de disipación que los bloques de cámara de vapor que Nvidia monta en sus modelos de referencia.

Este gran disipador se complementa con dos chapas de soporte. Una trasera que hace todo el conjunto más rígido y que también añade algo de disipación. Es un elemento que todos apreciamos en una tarjeta gráfica y que EVGA ha diseñado con cuidado, incluso con algunas “ventanas” con rejilla que desconozco si se han puesto ahí para mejorar la ventilación de la tarjeta o son simples elementos estéticos.

Otra chapa refuerza la tarjeta por delante y facilita también la refrigeración de los elementos de alimentación de la tarjeta. Esta tarjeta tiene el mismo diseño de alimentación de la GTX 1080 de referencia, con 5+1 líneas de alimentación digitales, y consume un máximo de 180w mediante un conector PEG de 8 contactos y la alimentación propia del slot PEG 16x de tipo 3.0.

Sobre esta chapa y el disipador de aluminio con heatpipes de cobre se sitúan dos ventiladores con doble rodamiento de bola y velocidad ajustable de forma automática. Estos ventiladores solo se activan cuando la tarjeta pasa de los 60 grados y funcionan de forma progresiva. Es decir, es un sistema hibrido que no hará absolutamente nada de ruido cuando estamos en Windows o usando aplicaciones de poca carga gráfica.

Todo esto se consigue manteniendo las dimensiones de una tarjeta de referencia. Son 267mm de largo, 10.5 pulgadas. Ganaremos rendimiento, perderemos ruido y mantendremos las dimensiones adecuadas para que esta tarjeta no pierda la versatilidad.